En Sudáfrica, el más golpeado de la región por el covid-19, el personal sanitario "hace cola para morir"

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Enfermeras y médicos denuncian que faltan materiales e instalaciones.

Johannesburgo - “Cada semana perdemos a una colega”, confiesa Nthabeleng, una joven enfermera en una zona rural de Sudáfrica. “Es como hacer cola para morir, esperamos nuestro turno”.

El país más afectado de África por la pandemia del coronavirus atraviesa una segunda ola agravada por una cepa particularmente contagiosa.

Las camas de los servicios de cuidados intensivos siguen ocupadas y las condiciones de trabajo son temibles, testimonian numerosos miembros del personal sanitario, a pesar del silencio mediático impuesto por las autoridades que niegan todo acceso a los hospitales.

A pesar de las estrictas instrucciones de evitar a los periodistas, algunos quieren contar el infierno que viven, entre la afluencia de pacientes, la falta de material de protección y la muerte omnipresente.

Secuencias de trabajo de doce horas y pacientes asustados que hay que tranquilizar y con quienes, a menudo, es necesario desmontar los prejuicios y rumores conspirativos que rodean la enfermedad.

Nthabeleng, madre de familia de 28 años, una de las tres enfermeras de la clínica de Limpopo (norte, una de las regiones más pobres del país), está estresada y tiene tanto miedo de contraer el virus como de transmitirlo.

“Cuando salgo del servicio covid-19, me saco todo el equipo de protección en el patio detrás de la clínica.

Luego regreso y me ocupo de otros pacientes que tengo que tocar, entre ellos mujeres embarazadas”, cuenta con voz temblorosa.

Entre el personal hospitalario, la tasa de infección es alarmante. “Algunos se curan, otros mueren. Pero la escasez de material de protección sigue siendo un gran problema”, afirma Nthabeleng.

Su trabajo de alto riesgo y la falta de máscaras y otras batas desechables la obligaron a abandonar su casa, y ahora duerme en la clínica.

Según el Sindicato de Educación Nacional y Salud (NEHAWU), la cifra oficial de 18 enfermeros muertos por covid-19 en la provincia de Limpopo es engañosa.

“Las cifras reales son más importantes”, dice su portavoz regional Jacob Adams.

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