Al-Ayatt, Egipto (Reuters) - Un incendio en un tren abarrotado de pasajeros cerca de El Cairo causó la muerte de al menos 370 personas durante la madrugada de ayer, en el desastre más mortífero en los más de 150 años de historia ferroviaria del país.
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El tren recorrió varios kilómetros mientras numerosos pasajeros saltaban por las puertas y ventanas para escapar de las llamas y el humo, a medida que se propagaba el incendio.
«Estaba desesperado por el humo y las llamas, entonces, salté por una ventana cuando el tren estaba en movimiento», dijo Saleh Selim, de 21 años.
«Nos empujábamos unos a otros y nos ahogábamos por el humo. Nos lanzábamos unos a otros por las ventanas», declaró un sobreviviente desde la cama de un hospital.
Cuerpos carbonizados se encontraban apilados al final de dos vagones, donde las víctimas intentaron aparentemente huir del incendio. Sus rostros quedaron irreconocibles. Los bomberos lograron extinguir las llamas varias horas después que el incendio consumió siete vagones del tren cerca de la ciudad de Al-Ayatt, unos 70 kilómetros al sur de la capital egipcia. «El número de muertos ha alcanzado los 370», dijo Ahmed Abdulaziz, un subsecretario del Ministerio de Salud que se había desplazado al lugar de la tragedia.
Un trabajador de rescate, que estaba de pie junto a los restos del tren, dijo que la cifra de víctimas fatales podría superar los 400, a medida que se extrajeran más cadáveres de los vagones. Mohammed Mokhtar dijo que había logrado salvarse él y a una mujer empujándola por una ventana y saltando detrás de ella. Pero agregó que había llegado demasiado tarde para salvar al hijo de cuatro años de la mujer cuyo pequeño cuerpo ya había sido consumido por las llamas.
• Estufa de gas
Según la Agencia de Noticias del Oriente Medio, las investigaciones preliminares indican que el incendio comenzó cuando un pasajero trató de encender una pequeña estufa de gas. Los pasajeros egipcios suelen preparar su propio té y café a bordo de los trenes.
Un trabajador de rescate egipcio que vestía una túnica ensangrentada, guantes de plástico y sandalias se abría paso a través de uno de los compartimentos en busca de sobrevivientes, pero no encontró nada más que extremidades y cuerpos carbonizados.
De acuerdo con fuentes de seguridad, se cree que todos los muertos eran egipcios. Varios testigos dijeron que el tren estaba atestado de gente que se dirigía a la zona rural para pasar la festividad musulmana de Eid al-Adha con sus familias. La festividad es la más importante del calendario musulmán. «Pensé que iba a pasar una feliz 'Eid' con mi familia, a quien no veo desde hace tiempo. Pero me encontré en el infierno... es el día del juicio final», dijo otro sobreviviente.
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