29 de diciembre 2010 - 23:54

Tras la intensa nevada, continúa el caos en Nueva York

Continúa pesadilla para miles de pasajeros en aeropuerto de Nueva York.
Continúa pesadilla para miles de pasajeros en aeropuerto de Nueva York.
Tres días después de la fuerte tormenta de nieve que se abatió sobre Nueva York, sigue el caos en los tres aeropuertos internacionales, en las autopistas, puentes y calles de la metrópolis estadounidense, en la que viven 15 millones de habitantes.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, admitió que en un principio se subestimó la gravedad de la situación.

Muy cansados y cada vez más frustrados, en las terminales de los aeropuertos miles de pasajeros seguían esperando aún después de la reanudación de las operaciones, algunos desde hace más de 72 horas, la partida de su avión.

Vehículos que se quedaron atascados en la nieve bloquearon el tránsito en Nueva York y los alrededores. Tampoco funcionaban los trenes ni los autobuses.

Médicos de los vecinos estados, hasta el de Pennsylvania en el oeste, se pusieron a disposición para cubrir emergencias médicas.

En el principal aeropuerto de Nueva York, el John F. Kennedy, los pasajeros de la principal aerolínea de Hong Kong, Cathay Pacific, se vieron obligados a permanecer hasta 11 horas en la cabina del avión.

La compañía no pudo desembarcar a los pasajeros de cinco vuelos y los retuvo en el avión entre cuatro y hasta 11 horas desde el lunes. Se trata de más de 1.100 afectados. Un portavoz de la compañía se disculpó por ello y aseguró que se están tomando medidas para evitar situaciones similares en el futuro.

Tras visitar los cinco distritos de la ciudad, el alcalde Bloomberg pidió a los habitantes tener paciencia.

Según Bloomberg, la ventisca que cubrió a Nueva York entre el domingo y lunes con 50 centímetros de nieve es la sexta tormenta de nieve más fuerte de la historia de la ciudad.

El diario "The New York Times" informó que hasta ahora sólo se reportó una víctima mortal indirecta por la ventisca. Un bebé en el barrio de Crown Heights, en Brooklyn, murió poco después de nacer porque su madre esperó en vano durante nueve horas la llegada de la ambulancia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar