Washington - El índice de aprobación de Donald Trump cayó 10 puntos entre mayo y junio, según la última encuesta de Gallup. En un contexto signado por una recesión y un empinamiento del desempleo, producto del confinamiento destinado a contener la pandemia del nuevo coronavirus, el presidente de Estados Unidos cifra ahora sus esperanzas de lograr la reelección en las elecciones de noviembre en un rápido repunte de la economía, algo que sus principales funcionarios ya aseguran entrever.
Trump se desploma en las encuestas y ahora apuesta todo a una reactivación
Su situación es compleja para las elecciones de noviembre. Apuran el fin de la cuarentena y la reapertura de la actividad. Sin embargo, el panorama sanitario sigue siendo difícil en muchos estados.
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EN PROBLEMAS. Donald Trump, acostumbrado a subestimar a la oposición demócrata, deberá esforzarse para llegar con buenas chances a los comicios de noviembre.
De acuerdo con el estudio de Gallup, la aprobación a Trump cayó al 39% este mes, contra el 49% de mayo, un dato que sorprendió a los analistas políticos. En tanto, el rechazo a su figura subió en ese lapso del 48% al 57% debido a lo que muchos perciben como un mal manejo de la pandemia y de las protestas en todo el país por la brutalidad policial contra los ciudadanos negros.
En ese sentido, el último sondeo de NBC News y Wall Street Journal indicó que para el 80% de los votantes registrados las cosas en el país están “fuera de control”.
Ese panorama resulta particularmente inquietante para los estrategas republicanos que buscan el modo de mellar al virtual candidato demócrata Joe Biden, quien, en paralelo, crece. En las elecciones de 2016, Trump perdió en el voto popular con la demócrata Hillary Clinton y solo se impuso por haber obtenido más delegados al Colegio Electoral. Eso indica que su margen de acción en un marco más desfavorable en las encuestas resulta escaso.
Como otros países, Estados Unidos vive hoy la paradoja de que las medidas de desconfinamiento y normalización de la actividad conviven con un repunte de los contagios de Covid-10 en al menos 21 de los 50 estados. En ese sentido, el diario The New York Times dijo que al menos 15 casos nuevos se vinculan directamente con las recientes protestas nacionales contra el racismo, lo que incluye a cinco efectivos de la Guardia Nacional y a un policía de Nebraska.
En esas manifestaciones se volaron todos los protocolos de distanciamiento social.
De acuerdo con el informe, los estados más afectados son Arkansas, Carolina de Norte y Florida.
La situación epidemiológica en el país sigue siendo inestable en el país más golpeado por la pandemia, con más de 112.000 muertos hasta ayer y casi 2 millones de contagios.
La buena noticia para el presidente, sin embargo, es que la economía, que entró en recesión en febrero. El desempleo que se había disparado a 14,7% en abril, bajó a 13,3% en mayo en medio de una robusta creación de puestos de trabajo, 2,5 millones solo en ese mes.
El asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, dijo ayer la economía ya alcanzó un punto de inflexión. “El mercado de acciones está presagiando una recuperación”, señaló.
Más entusiasta fue el secretario de Tesoro, Steven Mnuchin, para quien “la economía comenzó a rebotar y nuestra recuperación está en marcha”.
Mnuchin añadió que, según la Cámara de Comercio de Estados Unidos, el 79% de los pequeños negocios ya reabrieron y la mitad de los que siguen cerrados planean volver a funcionar pronto.
El secretario atribuyó buena parte de esos resultados a las ayudas de 2,2 billones de dólares aprobadas el mes pasado por el Congreso cuando comenzaba el bloqueo de la actividad económica. Esos fondos se destinaron a préstamos y garantías que permitieron a las empresas mantener a la mayor parte de sus empleados y también a otorgar ayuda en efectivo a los trabajadores.
“Este posicionamiento económico es el resultado directo del trabajo conjunto del gobierno del Trump y el Congreso que aprobó leyes bipartidarias que asegurasen la liquidez que precisaban los trabajadores y las empresas”, dijo.
Mnuchin dijo, no obstante, que la magnitud de la caída económica hace necesario un mayor gasto. “Pienso que vamos a necesitar otro plan bipartidario”, dijo.
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