La reunión estuvo encabezada por el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; cuyo país ejerce la Presidencia de turno de la Unión, el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana, y el presidente ruso, Vladímir Putin.
La Declaración confirma el interés de ambas partes en esforzarse por la creación de "espacios comunes" para una "gradual integración de las estructura sociales y económicas de la Europa ampliada (a veinticinco países) y Rusia".
Para ello, apuesta por el "diálogo empresarial" y la presentación en foros económicos de propuestas para la promoción del comercio y las inversiones.
Como un paso hacia este objetivo figuran las actuales negociaciones de Rusia para ingresar en la Organización Mundial de Comercio (OMC), que las dos partes "ven posible y deseable" que se pueda materializar hacia finales de 2004.
El concepto de espacio común también los aplican los líderes europeos y el presidente ruso al de libertad, seguridad y justicia, con objeto de reforzar la cooperación en la lucha contra la criminalidad organizada.
En este ámbito se enmarca el problema de la obligatoriedad de visado para que los ciudadanos rusos entren en países de la UE, que se verá agravado cuando diez Estados de Europa del este - en su mayoría de la antigua órbita soviética - ingresen el próximo mes de mayo en la Europa comunitaria.
Para intentar aliviar esa situación, los representantes de la UE y de Rusia se comprometieron a examinar el problema con la perspectiva "a largo plazo" de que los rusos puedan viajar sin visado y de "flexibilizar el Acuerdo Schengen en breve plazo" en algunos supuestos.
El significado de este compromiso es que habrá facilidades para que estudiantes y empresarios rusos viajen sin visado a la UE en un período corto, pero se mantendrá la exigencia de la visa para evitar el paso de delincuentes rusos al territorio comunitario.
La UE y Rusia también manifestaron en el documento su condena a "todos los actos de terrorismo" y la necesidad de combatirlo, con una colaboración recíproca en materia no sólo policial, sino en aspectos como la protección civil y la seguridad aérea.
Con la finalidad de garantizar la paz y la estabilidad internacionales, rusos y europeos están de acuerdo en trabajar conjuntamente, en especial en situaciones de crisis, y atribuyen a las Naciones Unidas "un papel central" en estos casos, según la Declaración firmada hoy en Roma.
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