El papa León XIV se pronunció sobre la pena de muerte en una semana en la que el debate volvió a cobrar fuerza en Estados Unidos, su país de origen, tras el caso de Christa Pike y la polémica por la retransmisión del fusilamiento de Nidal Malik Hasan, anunciada por el Departamento de Defensa estadounidense. Sin aludir directamente a ninguno de los casos, el Sumo Pontífice afirmó: “La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”.
Sobre su posición, León XIV aseguró en un mensaje en X que "el bien común puede protegerse y los requisitos de la justicia pueden salvaguardarse sin recurrir a la pena capital" ya que "se han desarrollado sistemas penitenciarios eficaces que protegen a los ciudadanos" y, al mismo tiempo, "no privan por completo a los culpables de la posibilidad de redimirse".
El mensaje llega tan solo dos días después de que la administración de Donald Trump pusiera sobre la mesa la posibilidad de transmitir en vivo el fusilamiento de Hasan, establecido para el próximo 3 de diciembre. Sobre el caso, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró: "Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público, porque la gente necesita entender que este tipo de cosas tienen graves consecuencias”. Luego, reafirmó la información con una publicación en X.
El propio Pentágono confirmó posteriormente a los medios de comunicación: "El secretario tiene razón. Se transmitirá en directo. Próximamente se darán a conocer más detalles".
Más allá del ámbito religioso, el caso también genera divisiones en la política estadounidense, incluso dentro de la propia Casa Blanca. El viernes pasado, el vicepresidente JD Vance puso en duda que la transmisión en directo llegara a concretarse. Consultado sobre la posibilidad de que se realizara, afirmó que desconocía si efectivamente ocurriría y descartó sumarse al stream: “No la vería”.
El caso de Nidal Malik Hassan
La posible ejecución de Nidal Malik Hasan podría marcar un precedente en la historia militar de Estados Unidos. Si se concreta mediante un pelotón de fusilamiento, sería la primera vez que el Ejército estadounidense utiliza ese método desde 1945. La última ejecución militar del país ocurrió en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, tras ser condenado por violación e intento de asesinato de una niña de 11 años.
Archivo. Hegseth confirmó la decisión en sus redes sociales.
Hasan, quien era psiquiatra militar y tenía el rango de mayor, fue condenado a muerte en 2013 por un tribunal militar. La sentencia respondió a 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato.
El 5 de noviembre de 2009, Hasan abrió fuego contra soldados que se encontraban en un centro de preparación para su despliegue en el extranjero. Durante el tiroteo recibió un disparo en la columna vertebral, que lo dejó discapacitado y lo obligó a desplazarse en silla de ruedas desde entonces.
La fecha de una eventual ejecución todavía podría modificarse por cuestiones judiciales. Hasan tiene la posibilidad de recurrir ante tribunales federales civiles mediante un procedimiento de habeas corpus, una vía legal que podría demorar el cumplimiento de la condena.
Los métodos de ejecución habilitados por el Gobierno de Trump
El fusilamiento es una de las alternativas que la administración de Trump incorporó recientemente a los métodos permitidos para las ejecuciones federales por los delitos más graves. La lista también incluye la electrocución y la asfixia por gas, además de la inyección letal.
La ampliación de las opciones respondió, en parte, a las dificultades para conseguir los fármacos utilizados en las inyecciones letales. Ese procedimiento también ha presentado problemas durante su aplicación en algunos casos.
Si la ejecución de Hasan se lleva adelante mediante un pelotón de fusilamiento, el Ejército estadounidense volverá a utilizar ese método después de más de ocho décadas.