10 de abril 2003 - 00:00

Una ciudad arrasada, escenario de saqueos

Una ciudad arrasada, escenario de saqueos
Bagdad (ASN, DPA, ANSA, Reuters) - Bagdad, carente de toda autoridad, se tornó extremadamente insegura y los saqueos recrudecieron por toda la ciudad, al punto que el futuro regidor de Irak, el militar retirado Jay Gardner, no arribará a la capital iraquí hasta tanto no se recomponga la normalidad.

Varios bagdadíes saquearon comercios y los ex palacios de Saddam Hussein en busca de alimentos y agua. Pero otros aprovecharon y se llevaron ornamentos, muebles y artículos valiosos.

La situación se tornó caótica y al anochecer la ciudad era intransitable. Por ejemplo, según contó uno de los corresponsales del diario «El País» de España, Francisco Peregil, un equipo de la televisión portuguesa fue asaltado y le robaron cámaras, documentos y 30.000 dólares.

Los hospitales carecen de todo. Faltan gasas, vendas, anestesia y sangre. Los propios médicos donan la suya en casos límite.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), denunció que «los intentos de nuestros colaboradores de entregar alimentos a mujeres y niños se ven impedidos», dijo la directora, Carol Bellamy.

La funcionaria exigió a las partes en conflicto que garanticen el acceso a los necesitados porque, aseguró, «esa es un obligación de todos los que controlan un territorio».

El representante de UNICEF para Irak,
Carel De Rooy, describió como preocupante la situación en varias partes del país.

• Redes

«Antes de la guerra, UNICEF contaba con redes para el reparto de alimentos, acciones de vacunación y educación y estas redes «podrían desaparecer por completo por los robos, el caos y el quiebre del orden», advirtió.

En los meses precedentes a la guerra, UNICEF colocó miles de toneladas de alimentos como tabletas hipernutrientes, leche, pastillas para la purificación del agua y medicinas esenciales dentro de Irak y en los países limítrofes para ayudar rápidamente a la población civil en caso de conflicto.

Aviones de ayuda comenzaron a llegar al aeropuerto internacional de Bagdad. Segúnel secretario de Defensa
Donald Rumsfeld, el problema no es tanto enviar los vuelos como asegurar en el terreno la protección militar del personal necesario para distribuir la ayuda humanitaria.

Además, se confirmó que el delegado canadiense del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR),
Vatche Arslanian, de 48 años, fue hallado muerto víctima del fuego cruzado el martes.


Dejá tu comentario

Te puede interesar