Bogotá - Mientras la mayoría de las personas está durmiendo antes del amanecerdel domingo en Colombia, hombres, mujeres y niños esperan cada semana su turno en los teléfonos para enviar mensajes a través de la radio a sus familiares secuestrados, muchos desde hace más de 10 años.
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El mensaje comienza con la voz pausada de un hombre, buscando transmitir tranquilidad y esperanza, pero a los pocos segundos se desmorona y estalla en llanto.
«Lo único que te quiero decir es, papi, nosotros estamos contigo, te extrañamos y deseamos que te devuelvan como te llevaron y como deben devolver a todos los secuestrados de Colombia, tal cual como se los llevaron, vivos», dice Wilhem Muller a su padre, Francisco, secuestrado en 1994.
«Voces del secuestro» es un programa radial dirigido desde un pequeño estudio en Bogotá por el periodista Herbin Hoyos, de quien surgió la idea hace 13 años, mientras se encontraba en poder de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
«Al llegar a un campamento (de las FARC) encontré a un secuestrado que estaba amarrado a un árbol y tenía una pequeña radio en la mano, y al ver que ése era su único contacto con el mundo exterior, se me ocurrió la idea», dijo Hoyos.
El tema del secuestro retomó importancia luego de que la semana pasada las FARC informaran la muerte de 11 diputados que mantenían retenidos desde hace más de cinco años.
Mientras en el país se respira un ambientede mayor seguridad, liderado por las políticas del presidente Alvaro Uribe, la fórmula para lograr la liberación de los secuestrados por la guerrilla aún está en el limbo, debido a las posiciones radicales de las partes para llegar a un acuerdo humanitario.
Las FARC piden para avanzar en las conversaciones desmilitarizar una zona del tamaño de la ciudad de Nueva York, lo que Uribe rechaza, argumentando que es una estrategia del grupo rebelde de 17.000 combatientes para fortalecerse.
Herbin Hoyos es enfático en decir que continuará con el programa, que recibe más de 50 llamadas entre las 2 y las 5 de la madrugada, hasta que liberen al último cautivo en Colombia, considerada como la capital mundial del secuestro.
Pero la tarea va a ser larga, si se tiene en cuenta que miles de personas permanecen retenidas, en su mayoría por las FARC, que utiliza el secuestro y el tráfico de drogas como fuentes de financiamiento de su guerra de cuatro décadas contra el Estado.
Entre los secuestrados se encuentran, además de civiles, tres estadounidenses, políticos, militares y soldados.
Según cifras de la fundación País Libre, en los últimos 10 años fueron secuestradas 23.144 personas principalmente por las guerrillas izquierdistas y bandas de delincuentes, de las cuales 1.268 murieron en cautiverio.
Origen de las llamadas
Las llamadas llegan desde lugares tan lejanos como los Emiratos Arabes, Londres y París, donde viven algunos de los familiares de secuestrados.
«Es una tortura, uno a veces dice que es más fácil soportar una pérdida (muerte) y no una condición como en la que están ellos», dijo María Teresa Mendieta, esposa del coronel Luis Mendieta, comandante de la policía de departamento del Vaupés, secuestrado en 1998 en un ataque de las FARC.
La esposa del oficial, con quien tiene dos hijos, defiende su propia teoría del programa radial.
«Es una especie de terapia para nosotros como familia y para los secuestrados que están en cautiverio, a través de la radio se enteran de vivencias de los familiares, de los acontecimientos familiares... Es un consuelo para ellos escuchar nuestros mensajes», concluyó.
Incluso el actual canciller colombiano, Fernando Araújo, permaneció secuestrado durante seis años hasta diciembre del año pasado, tras escapar de sus captores de las FARC en medio de la selva durante un operativo militar que buscaba su rescate.
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