Una serie de atentados contra los chiitas dejaron más de 40 muertos en Irak
-
Elecciones en Colombia: los ojos de la región puestos en una definición presidencial clave
-
Israel toma una fortaleza histórica en el sur del Líbano y profundiza la ofensiva en Medio Oriente
Arbain conmemora el fin de 40 días de luto por el imán Hussein, un nieto del profeta Mahoma que murió en una batalla en el siglo VII en Kerbala.
La violencia en Irak ha caído fuertemente, pero las reuniones chiítas son usualmente atacadas por supuestos insurgentes sunitas.
Milicianos también han lanzado desde agosto una serie de ataques suicidas coordinados sobre Bagdad, que apuntan a minar el apoyo al chiíta primer ministro Nuri al-Maliki de cara a la elección.
Proscritos bajo Saddam Hussein, Arbain y otros eventos religiosos chiítas han reunido a millones de chiítas, no sólo de Irak sino también de países vecinos como Irán, desde que el dictador sunita fue derrocado en la invasión liderada por Estados Unidos en el 2003.
Una bomba colocada en un carro tirado por una motocicleta provocó la muerte de al menos 20 peregrinos chiítas el miércoles, mientras llegaban a Kerbala. Más de 40 fallecieron el lunes en las afueras de la capital mientras comenzaban la larga caminata hacia la ciudad sagrada.
El derramamiento de sangre se sumó a las tensiones sectarias que han estado en aumento como consecuencia de una prohibición electoral impuesta sobre casi 500 candidatos sospechosos de tener vínculos con el partido Baath de Saddam.



