San José y Bogotá (AFP, DPA, ANSA) - Escalando en la pulseada diplomática que sostiene con Hugo Chávez, el presidente colombiano, Alvaro Uribe, dijo ayer estar listo a promover que la comunidad internacional deje de llamar terroristas a las FARC, si los rebeldes avanzan a un proceso de paz. Uribe ratificó así su posición ya conocida en Guatemala, donde asistió a la asunción de Alvaro Colom y coincidió, a lo lejos, con su homólogo venezolano, quien inició una cruzada diplomática para obtener reconocimiento político para las FARC, después que los rebeldes le entregaron a las rehenes Clara Rojas y Consuelo González el jueves de la semana pasada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ayer Uribe viajó a Costa Rica, donde reiteró su postura y la fundamentó en el trato que las FARC dan a sus rehenes, según consta en las últimas cartas enviadas por un grupo de ellos.
Las FARC «tienen el dinero del narcotráfico y eso nos obliga a decir que esa guerrilla es simple y llanamente un grupo terrorista, y que no podemos permitir que a esa guerrilla se le quite la calificación de grupo terrorista», manifestó Uribe en la inauguración de un parque turístico en la localidad rural de San Mateo.
«Pregunto desde Costa Rica a la comunidad internacional, ¿los que así torturan pueden merecer un trato diferente al rango de terroristas?, de ninguna manera», expresó.
«A nosotros no nos van a engañar a pesar del dolor que nos causan.Colombia tiene dolor, pero Colombia no se rinde en esta batalla que no hemos ganado todavía, pero que la estamos ganando», añadió.
Hasta ahora, Uribe está cosechando un apoyo unánime en su postura. Estados Unidos y la Unión Europea se negaron a retirar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de sus listas de organizaciones terroristas, mientras que Brasil y la Argentina se negaron a calificarlas, según pretende el bolivariano, como «fuerzas beligerantes».
«Necesitamos tener un diálogo con las FARC por motivos humanitarios, pero esto no implica darles estatus político, lo que tornaría difícil el diálogo desde el punto de vista del gobierno colombiano», declaró el canciller brasileño, Celso Amorim, en Guatemala.
En Guatemala, donde concurrió para asistir a la asunción del presidente Alvaro Colom, Uribe explicó el lunes su posición a los presidentes de México -Felipe Calderón-, Ecuador -Rafael Correa-y Guatemala, así como a la enviada especial de Francia, Rama Yade. Por su parte, Chávez desplegó una actividad similar.
En tanto, el número dos de la guerrilla colombiana de las FARC, Raúl Reyes, afirmó en una entrevista divulgada ayer que un intercambio humanitario requiere, inexorablemente, la desmilitarización de dos municipios del sudoeste del país, algo que el gobierno rechaza.
Dejá tu comentario