Vencido ultimátum, Ucrania ordenó intervención militar en zona tomada por prorrusos
-
Los hutíes anunciaron una ofensiva coordinada con Irán y Hezbolá contra blancos estratégicos de Israel
-
El llamado del Papa León XIV en Semana Santa contra la guerra: "No dejemos que nos paralicen"
Ucrania autorizó un operativo militar contra prorrusos.
Poco antes de firmar la orden, Turchinov había apuntado nuevas concesiones a los separatistas prorrusos, al señalar que no descartaba la celebración de un referéndum que establezca un sistema federal en el país, y que podría realizarse el mismo día de las elecciones presidenciales, previstas para el 25 de mayo. "Estoy convencido de que una clara mayoría de ucranianos votará a favor de una Ucrania unida, independiente y democrática", subrayó.
Mientras tanto, los ministros de Exteriores de la UE reunidos en Bruselas aprobaron una ayuda a Ucrania de 1.000 millones de euros que se suma a los 610 millones ya aprobados anteriormente para estabilizar el presupuesto de la ex república soviética al borde de la bancarrota.
Además, se eliminarán casi todas las tasas aduaneras a los productos procedentes del país en crisis. Las dos medidas pretenden estabilizar la situación económica de Ucrania, pero están condicionadas a la introducción de reformas políticas y económicas en el país.
Además, la UE advirtió que podría celebrar una cumbre especial la próxima semana para decidir nuevas sanciones económicas contra Rusia si Moscú no distiende la situación en Ucrania, apuntó el ministro de Exterior francés, Laurent Fabius.
"La posición de Francia y de Europa es aumentar la presión sin imposibilitar el diálogo", señaló. La UE amenazó en marzo con sanciones económicas contra Moscú si Rusia seguía desestabilizando la situación en Ucrania. Muchos acusan ahora a Moscú de incitar con agentes encubiertos la violencia en el este, algo que Rusia volvió a negar.
"No hay allí agentes ni del GRU (servicio secreto militar) ni del FSB (el servicio secreto interior)", afirmó en Moscú el ministro del Exterior ruso, Serguei Lavrov. "No nos inmiscuimos en los asuntos internos de Ucrania, eso va en contra de nuestros intereses", destacó el funcionario.
Sin embargo, ni los ministros de Exteriores francés ni británico creen a Moscú. "Debemos determinar que en el este y sureste de Ucrania se producen acciones de gran violencia que están organizadas", dijo Fabius. "Y especialmente parece estar claro que Rusia es en gran parte responsable de esa violencia. Partiendo de eso debemos actuar".
Su homológo británico, William Hague, habló de una "escalada considerable" de la situación por los ataques de fuerzas prorrusas armadas a edificios administrativos en el este de Ucrania. "No puede haber ninguna duda de que fue planeado y puesto en marcha por Rusia", dijo.
Hasta ahora Rusia ha negado una inminente marcha en el este del país. Sin embargo, el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró seguir con "gran preocupación" los sucesos en el este de Ucrania y aseguró que está recibiendo muchas peticiones de ayuda de las regiones cerca de la frontera, dijo su portavoz Dmitri Peskov citado por la agencia de noticias Interfax.
Los ministros de la UE acordaron además sumar cuatro nombres a la lista de personas sospechosas de desfalcar dinero público ucraniano cuyas cuentas están bloqueadas en territorio comunitario.
Las esperanzas de la diplomacia están ahora puestas en el encuentro previsto el jueves en Ginebra entre la jefa de la diplomacia europea Catherine Asthton con los ministros de Exteriores ruso, ucraniano y estadounidense.
En una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Turchinov sugirió que fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU se desplieguen en el este de Ucrania. Sin embargo, la candidata a la presidencia Timoshenko emitió un comunicado en el que pidió a la comunidad internacional ayuda militar en vista de la convulsa situación en el este del país.
Por otro lado, Suiza se ofreció como mediadora en el conflicto que sacude el este de Ucrania, informó el ministro de Exteriores del país y actual presidente de la Organización para la Seguridad y cooperación en Europa (OSCE), Didier Burkhalter, durante una visita a Kiev.




Dejá tu comentario