13 de diciembre 2002 - 00:00

Venezuela debería importar petróleo

Caracas (AFP, ANSA, EFE) - En momentos en que el presidente de la empresa estatal de petróleos de Venezuela PDVSA, Alí Rodríguez, admitió que este país podría tener que importar combustible, el gobierno acusó ayer a la oposición de usar a la petrolera como arma política para deponerlo y comenzó a despedir a los gerentes que adhirieron a la huelga general opositora contra Hugo Chávez.

En tanto, las compras masivas apresuradas y el suministro anómalo de productos son los principales efectos en el sector alimentario tras 11 días de la huelga general convocada por la oposición venezolana. Aunque hay planes de contingencia para mantener el abastecimiento de los centros de alimentación, los consumidores no se fían, y aprovechan la apertura restringida de la mayoría de los supermercados para realizar compras masivas.

Luego de informar el despido de cuatro de los gerentes que lideran la huelga interna en PDVSA, el presidente de la petrolera -la mayor de Latinoamérica-Alí Rodríguez, dijo que Venezuela podría importar «combustible, en un caso extremo», pero enfatizó que las reservas podrían durar «por mucho tiempo». Sin embargo, aseguró que «tenemos retrasos fuertes que se están provocando» en las exportaciones «lo cual causa un daño terrible al país». Rodríguez explicó, además, que los despidos se acordaron para revertir «los severos da-ños que se están produciendo» en Venezuela, que es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

En apoyo a los destituidos, una asamblea de trabajadores se reunió en Caracas y decidió permanecer en huelga «hasta que se produzca la renuncia del presidente de la República», como reclama el paro opositor. Los trabajadores también exigieron el llamado inmediato a elecciones presidenciales anticipadas.

Los gerentes rebeldes de PDVSA, encabezados por el destituido Juan Fernández, negaron las versiones del gobierno que asegura haber retomado el control de la petrolera.

Al respecto, el canciller venezolano, Roy Chaderton, calificó de «tragedia nacional» el supuesto sabotaje que los gerentes opositores cometieron dentro de la empresa petrolera para perjudicar al gobierno y que le estaría costando al país 40 millones de dólares diarios. Tanto la OPEP, como el departamento de Energía de Estados Unidos, anunciaron ayer su «voluntad de asistir temporalmente» a PDVSA en su suministro de crudo.

La undécima jornada de paro cívico, cumplida ayer, también estuvo marcada por un cruce de denuncias de opositores y oficialistas sobre supuestos, y al parecer inminentes, planes violentos preparados por el bando contrario.

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