El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, profundizó este viernes la reestructuración de su gabinete al nombrar al exjefe de la Policía Nacional, Ihor Klymenko, como nuevo titular del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, en medio de una creciente crisis política que ya provocó dos jornadas consecutivas de protestas en Kiev.
Según explicó el mandatario, Klymenko tendrá a su cargo la coordinación de todo el aparato de seguridad y defensa del país, incluyendo la producción de armamento para sostener el esfuerzo militar frente a la invasión rusa. La designación se produjo después de la salida del ministro del Interior y en medio de la reorganización impulsada por el Ejecutivo.
Por el momento, Zelensky no confirmó cuál será el futuro político de Rustem Umerov, quien además de presidir el Consejo de Seguridad era uno de los principales negociadores ucranianos en las conversaciones de paz con Rusia promovidas por EEUU.
La salida de Fedorov mantiene las protestas en las calles
El conflicto político se intensificó tras la destitución de Mykhailo Fedorov, de 35 años, uno de los funcionarios más valorados dentro del Gobierno y considerado una pieza clave en el desarrollo tecnológico aplicado a la defensa ucraniana. De acuerdo con Reuters, su salida quedó envuelta en una fuerte disputa con el jefe del Estado Mayor, Oleksandr Syrskyi, a quien el propio exministro acusó de obstaculizar su trabajo.
Tras la salida de Fedorov, Zelensky propuso como nuevo ministro de Defensa a Yevhenii Khmara, un alto funcionario de seguridad que supervisaba los ataques ucranianos de largo alcance sobre territorio ruso.
Mientras tanto, las protestas continuaron este viernes por segundo día consecutivo frente a la oficina presidencial. Los manifestantes reclamaron que Fedorov sea restituido en el cargo, al considerar que encabezaba una modernización del Ministerio de Defensa en plena guerra.
"Espero sinceramente que las autoridades escuchen a la gente", afirmó la manifestante Valeriia Balenko, de 29 años. "Es lo que necesita el país, tanto por nuestros soldados como por los civiles que sufren ataques aéreos todos los días", sostuvo.
La crisis interna coincide con un momento especialmente delicado para Ucrania. Si bien el ejército logró recuperar parte de la iniciativa mediante ataques de largo alcance sobre infraestructura rusa, el país continúa enfrentando problemas para reclutar soldados, reforzar sus sistemas de defensa aérea y prepararse para un nuevo invierno marcado por los bombardeos sobre la red energética.