Vidal pierde presencia peronista en el Conurbano

Nacional

El exministro de Gobierno bonaerense y referente de San Miguel, Joaquín De la Torre, criticó con dureza a Horacio Rodríguez Larreta y se distancia del PRO.

La derrota en las elecciones de octubre no sólo significó un golpe de efecto para la figura de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal sino que también impactó de lleno en sus aliados políticos. El envalentonamiento radical es una muestra clara de cómo ser oposición reabre la discusión por el liderazgo provincial y las diferentes posturas y visiones que integran hoy Juntos por el Cambio. En esa línea, el exministro de Gobierno, y referente de San Miguel, Joaquín De la Torre dejó a la vista ayer que esas diferencias existen y que, en lo inmediato, podrían profundizarse en caso de que no haya una representatividad clara en el espacio opositor.

La confirmación de los roces se dio a través de Twitter. Allí el ex intendente de San Miguel cuestionó la actitud del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de no vetar la adhesión al protocolo nacional de Interrupción Legal del Embarazo (ILE). “La institucionalidad se puede violar con la reforma de la Justicia o aprobando protocolos para los que no se tiene facultades. Horacio y Alberto son dos caras de la misma moneda”, aseguró.

El dardo de De la Torre tiene una justificación directa. El exministro de Vidal es uno de los principales opositores al aborto legal debido a su fuerte creencia católica. “Hay una incomodidad. Joaquín no sabe si en realidad desde el vidalismo quieren que esté en el espacio. Las diferencias ideológicas y de valores siempre estuvieron, pero lo que él plantea es que debe haber una correlación”, sostiene una fuente cercana al exintendente de San Miguel.

Y agrega que “hay un cierto pragmatismo en el PRO, muy duranbarbístico, que lleva a tomar decisiones basándose en encuestas. Sin convicción. Y en lo concreto hoy el pañuelo verde es una bandera identificada con el kirchnerismo”.

Las diferencias actuales entre De la Torre y el vidalismo no son nuevas. El exjefe de Gabinete, Federico Salvai, y el exsubsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales de la Provincia, Alex Campbell, nunca lo quisieron. Sin embargo, la presencia de De la Torre siempre fue utilizada por el entonces oficialismo para agregarle un color peronista al armado político. Pero no sólo eso. Su lugar también le aseguraba a Vidal anotarse un municipio del Conurbano como propio.

Lo cierto es que hoy en San Miguel, el intendente Jaime Méndez, de fuerte ligazón con De la Torre, administra un municipio que, pese a seguir perteneciendo a Juntos por el Cambio, “funciona como un vecinalismo”, según fuentes locales.

En concreto, el delatorrismo siempre se movió en el distrito del noroeste del GBA según propias conveniencias de turno. Su primera victoria en el municipio se dio en 2007 cuando se impuso con la boleta que llevaba a Cristina Fernández de Kirchner como candidata a presidenta. Lo mismo volvió a repetirse en 2011. Sin embargo, en 2013 abandonó el kirchnerismo y se pasó al Frente Renovador de Sergio Massa. Dos años después duplicó los votos de su candidato presidencial y mantuvo la intendencia hasta que, en 2016 marchó al ejecutivo provincial de Juntos por el Cambio.

Los veo un poco corrido de su esquema original pero al mismo tiempo sus movimientos son ambiguos. Calculo que es para obtener beneficios del gobierno provincial y nacional”, sostiene un concejal del Frente de Todos de San Miguel.

Con las cartas jugadas, sólo resta saber si finalmente Vidal perderá su pata peronista en el Conurbano y de qué manera de la Torre jugará su suerte política.

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