14 de septiembre 2026 - 17:30

Alquiló las Torres Gemelas 7 semanas antes del 11-S: la increíble historia de Larry Silverstein

La historia del empresario quedó atravesada por el World Trade Center antes y después de los atentados.

La historia del empresario quedó unida para siempre al World Trade Center y a todo lo que vino después del 11-S.

La historia del empresario quedó unida para siempre al World Trade Center y a todo lo que vino después del 11-S.

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Larry Silverstein quedó ligado para siempre al 11-S por una operación que, con el paso del tiempo, resulta difícil de separar de la tragedia. Apenas siete semanas antes de los atentados había firmado un contrato por 99 años sobre el World Trade Center, una apuesta inmobiliaria de miles de millones de dólares.

Pero la historia del empresario con las Torres Gemelas tuvo un giro todavía más inesperado la mañana de los ataques en Estados Unidos. Una decisión cotidiana alteró por completo sus planes para ese día y terminó siendo determinante.

Un turno médico hizo que esa mañana no fuera al World Trade Center como tenía previsto.

Un turno médico hizo que esa mañana no fuera al World Trade Center como tenía previsto.

La cita médica que le salvó la vida el 11 de septiembre de 2001

Desde que había tomado el control del World Trade Center, Silverstein acostumbraba desayunar con los inquilinos del complejo para conocerlos y hablar sobre el funcionamiento de los edificios. Esas reuniones solían hacerse en Windows on the World, el restaurante ubicado en lo más alto de la Torre Norte.

La mañana del 11 de septiembre estaba preparándose para salir de su casa, cuando su esposa, Klara, le recordó que tenía un turno con el dermatólogo. El empresario quiso postergarlo porque tenía previsto ir al World Trade Center, pero ella insistió en que asistiera.

Ese cambio de planes lo dejó lejos de las Torres Gemelas cuando comenzaron los ataques. Años después reconoció que la insistencia de pareja le había salvado la vida. Los atentados dejaron 2.753 muertos en Nueva York y destruyeron buena parte del complejo.

Por qué alquiló el World Trade Center semanas antes del ataque?

Silverstein llevaba décadas vinculado al mercado inmobiliario de Nueva York. Había comenzado trabajando junto a su padre y posteriormente fundó Silverstein Properties. Su relación con el World Trade Center tampoco era nueva: desde 1980 estaba detrás del desarrollo del 7 World Trade Center, ubicado junto a las Torres Gemelas.

A comienzos de 2001, la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey buscó entregar la operación del complejo a manos privadas. Vornado Realty Trust había presentado una oferta superior, pero abandonó las negociaciones y Silverstein volvió a quedar en carrera.

El 24 de julio cerró la operación junto a Westfield America por u$s3.200 millones. Silverstein Properties quedó a cargo de las oficinas de las Torres Gemelas y de los edificios 4 y 5, mientras que Westfield asumió la explotación del sector comercial. El plazo acordado era de 99 años.

Silverstein no compró el terreno ni los edificios. La propiedad permaneció en manos de la Autoridad Portuaria y él pasó a ser el arrendatario. El contrato incluía además una condición que cobró una importancia inesperada pocas semanas después: si las construcciones sufrían una catástrofe, debía restaurarlas aunque el dinero de los seguros no alcanzara.

Diez días después de los ataques, el empresario anunció públicamente su intención de reconstruir. La definición de qué hacer con la Zona Cero abrió durante años discusiones entre autoridades, arquitectos, familiares de las víctimas y desarrolladores.

La batalla contra las aseguradoras por los 7.000 millones de dólares

Antes de comenzar la reconstrucción apareció otro problema. El World Trade Center estaba cubierto por pólizas que alcanzaban aproximadamente u$s3.550 millones por siniestro, pero las aseguradoras no coincidían sobre cómo debía aplicarse esa cobertura a los ataques.

Silverstein sostuvo que el impacto de cada avión constituía un hecho independiente. Bajo esa interpretación, reclamó cerca de u$s7.100 millones. Las compañías argumentaron que los atentados formaban parte de un único episodio y que correspondía pagar una sola cobertura.

La disputa llegó a los tribunales y los resultados variaron según la redacción de cada póliza. Algunas fueron interpretadas a favor de la existencia de dos hechos separados y otras como un solo evento. El conflicto se extendió durante casi seis años.

En 2007 se alcanzó un acuerdo definitivo por u$s4.550 millones, una cifra muy inferior al reclamo inicial. El dinero fue compartido entre Silverstein Properties y la Autoridad Portuaria y debía destinarse a las obras del nuevo complejo.

Mientras los juicios continuaban, Silverstein además debía mantener los pagos derivados del arrendamiento pese a que los edificios originales ya no existían. El contrato le exigía alrededor de u$s102 millones al año.

La reconstrucción también quedó atravesada por una larga disputa con las aseguradoras por el monto de la cobertura.

La reconstrucción también quedó atravesada por una larga disputa con las aseguradoras por el monto de la cobertura.

Larry Silverstein y el negocio de los 99 años: como se financió la reconstrucción de la Zona Cero

El esquema comenzó a destrabarse en 2006 con un nuevo acuerdo entre Silverstein y la Autoridad Portuaria. El empresario cedió sus derechos sobre el futuro One World Trade Center y concentró su participación en las torres 2, 3 y 4. El organismo público quedó a cargo del edificio principal del nuevo complejo.

La reorganización permitió acceder a los bonos Liberty, instrumentos exentos de impuestos creados para financiar proyectos vinculados con la recuperación de Nueva York después de los atentados. Ese mecanismo y la indemnización de las aseguradoras ayudaron a sostener una reconstrucción que con los años superó los u$s20.000 millones entre inversión pública y privada.

El 7 World Trade Center fue el primero en reabrir, en 2006. Le siguieron el 4 World Trade Center en 2013, el One World Trade Center en 2014 y el 3 World Trade Center en 2018. También se construyeron el Memorial del 11-S, el museo, el centro de transporte Oculus y otros espacios del predio.

La última gran pieza comercial pendiente fue el 2 World Trade Center. Durante años, Silverstein no consiguió un inquilino capaz de respaldar financieramente un proyecto de semejante escala y distintos planes quedaron archivados antes de comenzar.

La situación cambió en 2026, cuando American Express anunció que instalará allí su nueva sede mundial. La torre tendrá 55 pisos, casi 186.000 metros cuadrados y capacidad para unos 10.000 empleados. Silverstein Properties participa como desarrolladora y Foster + Partners está a cargo del diseño.

American Express será propietaria y única ocupante del edificio, mientras que el terreno continuará perteneciendo a la Autoridad Portuaria mediante un arrendamiento de largo plazo. Las obras ya están en marcha y la apertura está prevista para 2031, cuando Silverstein tendrá 100 años.

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