Bill Murray pasó de una infancia en una familia numerosa de Illinois a convertirse en una de las figuras más reconocidas de la comedia estadounidense. Su a lo largo de su vida pasó por la improvisación, tomó decisiones profesionales poco convencionales y tuvo una capacidad para moverse entre películas comerciales y proyectos independientes.
A lo largo de más de 50 años, participó en algunas de las producciones más recordadas de Hollywood y logró reinventarse cuando su carrera parecía recaer solamente en el humor. Esa trayectoria también le permitió construir un patrimonio estimado actualmente en u$s180 millones.
Sus primeros pasos en la improvisación marcaron el estilo que luego llevó a Hollywood.
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Primeros años y sus inicios en la comedia improvisada
William James Murray nació el 21 de septiembre de 1950 en Evanston, Illinois, y creció en Wilmette, cerca de Chicago. Fue el quinto de nueve hermanos dentro de una familia católica de origen irlandés, su padre trabajaba como vendedor de madera y su madre en una sala de correos.
Durante su juventud, Murray y algunos de sus hermanos trabajaron como caddies de golf para colaborar con los gastos de sus estudios. Después de terminar la escuela secundaria ingresó al Regis College de Denver con la intención de estudiar Medicina, aunque terminó abandonando la carrera y volvió a Chicago.
Ahí se encontró con el camino que terminaría definiendo su futuro. Su hermano mayor, Brian Doyle-Murray, lo alentó a probar suerte en la comedia improvisada, por lo que Bill se incorporó a Second City, la histórica compañía de Chicago donde empezó a desarrollar el humor seco y la capacidad para improvisar que luego se convertirían en dos de sus características principales.
Más tarde se mudó a Nueva York y participó en "The National Lampoon Radio Hour", donde compartió espacio con figuras como John Belushi, Gilda Radner y Dan Aykroyd.
"Saturday Night Live" fue clave para impulsar su salto definitivo a la fama.
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El salto a la fama internacional: su paso clave por Saturday Night Live
El gran cambio llegó en enero de 1977, cuando Murray se incorporó al elenco de "Saturday Night Live" después de la salida de Chevy Chase. Al principio tuvo que ganarse a una audiencia acostumbrada al grupo original, pero personajes como Nick the Lounge Singer y sus participaciones en distintos sketches terminaron convirtiéndolo en una de las figuras del programa.
Murray se mantuvo en "Saturday Night Live" hasta 1980 y compartió un premio Emmy con el equipo de guionistas durante esa etapa. El programa fue lo que lo llevó hacia el cine, por lo que entre fines de los años 70 y principios de los 80 llegaron títulos como:
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"Meatballs"
"Caddyshack"
"Stripes"
"Tootsie"
"Ghostbusters"
"Scrooged"
Su gran éxito comercial fue "Ghostbusters", estrenada en 1984, donde Murray interpretó al doctor Peter Venkman y quedó inmortalizado en uno de los personajes más reconocidos de su carrera.
La película también tuvo un enorme impacto económico para el actor, porque antes del estreno, Murray, Dan Aykroyd, Harold Ramis y el director Ivan Reitman consiguieron un acuerdo para recibir una parte de los ingresos generados por la producción. Murray habría ganado u$s75 millones con la primera película y otros u$s50 millones con "Ghostbusters II". En conjunto, las dos entregas le habrían generado u$s125 millones.
Su trabajo con Wes Anderson abrió una etapa distinta en su vida.
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De la comedia absurda al reconocimiento de la crítica con Wes Anderson
Con el paso de los años, Murray empezó a alejarse de los papeles cómicos, de hecho, uno de los momentos decisivos llegó en 1998 con "Rushmore", de Wes Anderson. El actor aceptó participar por un sueldo muy inferior al que acostumbraba a cobrar, ya que estaba tan interesado en el proyecto que recibió solo u$s9.000 por su trabajo como actor, además de una participación en las ganancias.
La película inició una extensa colaboración entre ambos, ya que más tarde espués llegaron:
Su transformación artística alcanzó otro punto en 2003 con "Lost in Translation", dirigida por Sofia Coppola, donde Murray interpretó a Bob Harris, un actor estadounidense que atraviesa una crisis personal durante una estadía en Tokio. La actuación le permitió ganar el Globo de Oro y el BAFTA a Mejor Actor, además de conseguir su primera nominación al Premio Óscar.
Desde entonces, volvió a "Ghostbusters", participó en el Universo Cinematográfico de Marvel con "Ant-Man and the Wasp: Quantumania" y siguió trabajando con directores como Anderson y Coppola. Fuera del cine, Murray también desarrolló inversiones en el béisbol de ligas menores y mantiene desde hace años una participación en los Charleston RiverDogs.