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11 de octubre 2026 - 07:00

Creó una startup de US$ 225 millones a los 21 años: la historia de Havi Nguyen y Abby Care

La empresaria aprovechó su experiencia familiar con el sistema de salud para construir una plataforma que paga a quienes cuidan a sus seres queridos en casa.

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Una joven emprendedora aprovechó su experiencia personal con el sistema de salud para hacer un gran negocio.

Gentileza - Cody Pickens/Forbes

Havi Nguyen tenía tan solo 21 años cuando fundó Abby Care, una startup que busca transformar el cuidado familiar en un trabajo remunerado. Hoy, la empresa ya fue valuada en u$s225 millones y levantó u$s45 millones de inversores como Sequoia Capital, Thrive Capital y Khosla Ventures.

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La idea salió de un problema enorme en Estados Unidos, millones de personas cuidan a familiares enfermos o adultos mayores sin recibir un salario. Abby Care intenta cambiar esa realidad con programas de Medicaid que permiten capacitar a esos familiares y convertirlos en cuidadores certificados.

Havi Nguyen pasó de ayudar en el salón de uñas de su familia a estudiar informática y trabajar en Silicon Valley.

De atender el salón de uñas familiar al ecosistema de Silicon Valley

Nguyen creció en Baytown, Texas, hija de inmigrantes vietnamitas que tenían un salón de manicura. Durante los fines de semana y los veranos ayudaba en el negocio familiar mientras atendía la caja, limpiaba los pisos y también pintaba uñas. Como los ingresos de su familia eran bajos, accedían a Medicaid, así que desde chica conoció el funcionamiento del sistema de salud estadounidense.

Ella misma se encargaba de trámites como renovar los beneficios y ayudar a sus hermanas para que pudieran asistir a sus consultas médicas. A los 16 años empezó a programar porque quería crear videojuegos. Más tarde consiguió una beca para estudiar informática en la Universidad de Columbia y realizó prácticas en Google y Facebook.

Su primer trabajo formal fue en Songbird, una startup de terapia y asistencia psicológica de San Francisco, donde quedó a cargo de estrategia y operaciones. Eso la llevó desde el negocio familiar hasta el ecosistema tecnológico de Silicon Valley y terminó dándole las herramientas para detectar un problema que luego se convertiría en la base de Abby Care.

Abby Care capacita a familiares para convertirse en cuidadores pagos y ya opera en ocho estados de Estados Unidos.

Del dolor personal a la oportunidad de negocio: cómo nació la idea

La idea tomó forma cuando Nguyen trabajaba en Songbird y empezó a encontrarse con las dificultades que tenían las familias para conseguir atención domiciliaria para chicos con autismo. A partir de ahí, empezó a estudiar programas que permitían que familiares de pacientes fueran reconocidos y pagos como cuidadores.

Su propuesta consistía en capacitar a esas personas para que pudieran brindar cuidados médicos más complejos, desde tareas básicas hasta el uso de respiradores o alimentación por sonda. El primer lugar donde encontró un esquema compatible fue Colorado, que contaba con un programa de este tipo desde 2001. En aquel momento, según Nguyen, solo unos pocos estados ofrecían una estructura similar.

La fundadora decidió usar Colorado como prueba y luego expandirse. Abby Care capacita a familiares y amigos de pacientes con cursos online y jornadas presenciales en las que aprenden técnicas como RCP y la maniobra de Heimlich. Una vez certificados, pasan a integrar el personal de la empresa y pueden cobrar por las horas de atención que brindan.

La plataforma funciona como proveedor de Medicaid, recibe fondos de aseguradoras y usa una aplicación para registrar horas, consultar historiales médicos y comunicarse con profesionales de salud. Hoy opera en ocho estados, entre ellos Colorado, Pensilvania, Nueva Jersey y Florida.

El mercado potencial es enorme, ya que en 2024 unos 59 millones de cuidadores familiares de adultos en Estados Unidos trabajaron 50.000 millones de horas, en su mayoría sin cobrar. Con una tarifa promedio de u$s20,41 por hora, ese trabajo equivaldría a casi u$s1 billón en salarios potenciales.

Abby Care registró ingresos por u$s15 millones el año pasado y ya recibió u$s45 millones de financiamiento. Su última ronda llevó la valuación de la compañía hasta los u$s225 millones. Nguyen ahora busca demostrar que el modelo puede crecer mucho más, su objetivo es que Abby Care organice una oferta, conectar demanda y cuidadores, y construir una plataforma capaz de escalar.

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