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30 de junio 2026 - 17:51

De los rayos cósmicos a la minería: una startup argentina levantó u$s2 millones para revolucionar la exploración del subsuelo

La empresa Ab Astra aplica una tecnología que promete reducir costos, mejorar la precisión en la búsqueda de minerales críticos y disminuir el impacto ambiental de la exploración.

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 La tecnología que aplica Ab Astra en minería permite reducir la incertidumbre durante las etapas iniciales de exploración. 

Depositphotos

La industria minera atraviesa una transformación impulsada por la demanda mundial de litio, cobre, uranio y tierras raras, minerales indispensables para la transición energética y la electrificación de la economía. En ese contexto, una startup argentina busca cambiar uno de los procesos más costosos y complejos del sector: la exploración del subsuelo.

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Se trata de Ab Astra, una empresa de base científica y tecnológica que acaba de cerrar una ronda pre-seed por u$s2 millones, recursos que destinará a convertir una tecnología que hasta hace pocos años parecía reservada para los laboratorios de física en una herramienta comercial para la minería.

La inversión fue liderada por Draper Cygnus, con CITES como inversor ancla, además de la participación de Air Capital y un grupo de inversores ángeles.

El objetivo de la compañía consiste en desarrollar equipos capaces de aprovechar los rayos cósmicos, mediante partículas subatómicas naturales denominadas muones, para construir imágenes tridimensionales y tetradimensionales del subsuelo con un nivel de detalle superior al de muchas tecnologías convencionales.

Los fondos obtenidos permitirán construir el primer equipo operativo para minería, perfeccionar los modelos de reconstrucción de imágenes y ejecutar las primeras pruebas piloto en salares destinados a la exploración de minerales críticos. La meta inmediata es validar la tecnología en condiciones reales y avanzar hacia sus primeros contratos comerciales.

La propuesta ubica a Ab Astra dentro del segmento denominado deep tech, compañías que nacen a partir de desarrollos científicos de alta complejidad y cuyo diferencial competitivo reside en la investigación aplicada más que en modelos tradicionales de software.

Entre la realidad y la ciencia ficción

El corazón de la innovación es una técnica conocida como muongrafía. A diferencia de un estudio geológico convencional, que requiere múltiples perforaciones para conocer la composición del terreno, la tecnología aprovecha un fenómeno natural permanente: el flujo de muones que llega desde el espacio exterior.

Los muones son partículas generadas cuando los rayos cósmicos interactúan con la atmósfera terrestre. Tienen una capacidad extraordinaria para atravesar cientos de metros e incluso kilómetros de roca.

Durante ese recorrido pierden energía según la densidad del material que atraviesan. Detectando esas variaciones es posible reconstruir mapas muy precisos del interior del terreno, de manera similar a una tomografía médica, aunque utilizando como fuente de radiación el propio universo.

La empresa combina sensores especialmente diseñados para registrar esos muones con algoritmos matemáticos e inteligencia artificial capaces de transformar millones de datos en modelos digitales del subsuelo.

El resultado son imágenes en tres dimensiones y también modelos 4D, capaces de incorporar la evolución temporal del terreno. Esto permite observar cambios en acuíferos, movimientos de fluidos o modificaciones en la estructura geológica a lo largo del tiempo, una capacidad especialmente valiosa tanto para minería como para petróleo y gas.

Uno de los principales beneficios consiste en reducir la incertidumbre durante las etapas iniciales de exploración. La minería destina cientos de millones de dólares cada año a campañas de perforación que, en muchos casos, no encuentran depósitos económicamente explotables.

Impacto ambiental y de costos

Con una imagen mucho más precisa antes de perforar, las compañías pueden disminuir significativamente la cantidad de pozos exploratorios, optimizar la planificación de sus campañas y reducir costos operativos.

Además del ahorro económico, existe un impacto ambiental relevante. Cada perforación implica consumo de agua, utilización de maquinaria pesada y alteración del terreno. Disminuir la necesidad de perforaciones también reduce la huella ambiental de la actividad minera, un aspecto cada vez más observado por inversores, reguladores y comunidades.

En los últimos meses la compañía también comenzó a explorar oportunidades en el sector energético, particularmente en Vaca Muerta, donde la muongrafía podría utilizarse para construir perfiles tridimensionales de pozos productores y optimizar operaciones en yacimientos no convencionales.

Detrás del proyecto se encuentra el físico neuquino Germán Serrano, fundador y CEO de la empresa. La startup nació en el ecosistema científico de Neuquén, donde comenzó desarrollando pruebas de concepto vinculadas con la aplicación de tecnologías derivadas de la física de partículas a problemas industriales concretos.

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