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29 de septiembre 2026 - 14:00

De un riesgo de demanda a un contrato histórico: cómo Samuel L. Jackson asegura su papel como Nick Fury desde 2001

Marvel usó su imagen sin permiso para reinventar a Nick Fury y aquella decisión fue el principio de una relación que lleva más de dos décadas.

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Samuel L. Jackson terminó construyendo una relación inesperada con uno de los personajes más importantes de Marvel.

Gentileza - Disney+

Mucho antes de que Samuel L. Jackson apareciera al final de "Iron Man" para hablar de la "Iniciativa Vengadores", los directivos de Marvel ya habían decidido cómo querían que se viera su nuevo Nick Fury, prácticamente igual al actor.

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Todo empezó en 2001, cuando la editorial estaba pasando por una situación muy distinta a la actual. La compañía acababa de superar una bancarrota y todavía no podía ni imaginar que terminaría construyendo una de las franquicias cinematográficas más grandes de Hollywood.

El rediseño de Nick Fury en los cómics tomó directamente la imagen del actor como referencia.

La crisis financiera de Marvel en 2001 y la apuesta arriesgada del cómic The Ultimates

Marvel había salido de la bancarrota en 1998 después de varios años complicados por la caída en las ventas de cómics, las deudas y una dura pelea por el control de la empresa. En ese momento tampoco producía sus propias películas. Los derechos de algunos de sus personajes más conocidos estaban repartidos entre diferentes estudios, por ejemplo, Fox tenía a los X-Men y los Cuatro Fantásticos, pero Sony controlaba a Spider-Man.

En ese contexto aparecieron Mark Millar y Bryan Hitch, encargados de reinventar a los Vengadores para una nueva serie llamada The Ultimates. Uno de los cambios más grandes fue el de Nick Fury. El personaje original había sido creado como un veterano blanco de la Segunda Guerra Mundial, pero Millar quería darle una imagen mucho más moderna.

La solución fue rediseñarlo como un hombre negro y usaron a Samuel L. Jackson como modelo visual, sin pedirle autorización ni comprar los derechos de su imagen. Hasta se permitieron una broma dentro del propio cómic, cuando los personajes imaginaban quién podría interpretarlos en una película, Fury elegía a Samuel L. Jackson. Lo que Marvel no sabía era que el actor era fanático de los cómics.

El acuerdo de nueve películas convirtió a Jackson en una pieza clave del universo cinematográfico de Marvel.

La cláusula que cambió la historia del Cine de Superhéroes

Jackson descubrió la situación cuando entró a un local de cómics de Los Ángeles y vio The Ultimates. Al reconocer su cara en Nick Fury, llamó a sus representantes para saber si Marvel tenía permiso para utilizarla, pero no lo tenía.

La historia no terminó en una demanda, ya que según lo que contó el propio actor, Marvel le explicó que estaba pensando en llevar sus personajes al cine y que quería que, llegado el momento, él mismo interpretara a Fury. La oportunidad finalmente se dio en 2008, cuando Jackson hizo un breve cameo al final de Iron Man, donde Nick Fury se presentó ante Tony Stark y mencionó por primera vez la "Iniciativa Vengadores".

Pero todavía faltaba cerrar el acuerdo más importante. A comienzos de 2009, las negociaciones entre Jackson y Marvel llegaron a trabarse por cuestiones económicas, al punto que existió la posibilidad de que otro actor terminara ocupando el papel. Finalmente llegaron a un acuerdo y Jackson firmó un contrato por nueve películas como Nick Fury, con apariciones previstas en títulos como "Iron Man 2", "Thor", "Capitán América" y "Los Vengadores".

Para la época era una apuesta enorme, ya que Marvel recién había estrenado "Iron Man", "Los Vengadores" todavía no existía y Disney ni siquiera había comprado la compañía. El acuerdo tampoco fijaba un mismo sueldo para todas las producciones. Jackson contó que las condiciones económicas se negociaban de manera independiente para cada película.

Nick Fury pasó de ser un personaje muy distinto en los cómics a convertirse en uno de los grandes nexos del UCM.

El camaleónico Nick Fury: la transformación del personaje blanco original al ícono del UCM

Antes de Samuel L. Jackson, Nick Fury era muy distinto al personaje que millones de espectadores terminaron conociendo. El Fury original, creado por Stan Lee y Jack Kirby, era un veterano blanco de la Segunda Guerra Mundial que luego se convertía en director de SHIELD. De hecho, David Hasselhoff interpretó esa versión en una película para televisión estrenada en 1998.

"The Ultimates" cambió todo. El rediseño inspirado en Jackson terminó pasando de las páginas del cómic al cine y convirtió a Fury en la clave del nuevo universo que Marvel estaba armando. A diferencia de Iron Man, Capitán América o Thor, no necesitaba tener una saga propia, ya que podía aparecer en distintas películas y servir como nexo entre todos los héroes.

Jackson volvió como Fury en "Iron Man 2", "Thor", "Capitán América: El primer vengador" y "Los Vengadores". Después llegaron nuevas apariciones en películas y series como "Capitán América: El Soldado de Invierno", "Capitana Marvel", "Vengadores: Endgame", "Spider-Man: Lejos de casa", "Invasión secreta" y "The Marvels".

Con los años, hasta el propio Mark Millar terminó disculpándose con Jackson por haber usado su imagen sin permiso. Pero el actór le respondió: “Gracias por el contrato de nueve películas”.

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