Desde los primeros píxeles hasta la realidad virtual, la industria de los videojuegos se convirtió en uno de los pilares más rentables e influyentes de la tecnología. Lejos de ser solo entretenimiento, el gaming es hoy una cultura global que mueve millones y crea comunidades. Entre los nombres que empujaron esa transformación, se encuentra Markus Persson.
Era fan de los videojuegos, revolucionó el mundo digital y vendió su producto a Bill Gates: la historia de Markus Persson, el creador de Minecraft
Desde su computadora en Estocolmo, creó un universo de cubos que conquistó a más de 200 millones de jugadores en todo el mundo.
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En 2014 Microsoft, la compañía de Bill Gates, compró Minecraft por una suma que superó los 2.000 millones de dólares.
Más conocido como Notch, este programador sueco, desde su computadora personal, dio vida a una experiencia virtual que rompió todos los moldes: Minecraft. En 2009, sin grandes campañas de marketing ni gráficos de última generación, lanzó esta plataforma de cubos que le permite al jugador construir su propio universo desde cero.
Lo que empezó como un proyecto independiente, en foros y comunidades online, terminó siendo uno de los videojuegos más vendidos de la historia. Una mina de oro que atrajo la atención de Microsoft y terminó siendo adquirida por más de 2.000 millones de dólares.
De programador independiente a millonario: la historia de Markus Persson
Markus Persson nació el 1 de junio de 1979 en Estocolmo, Suecia, y creció en un pequeño pueblo llamado Edsbyn, rodeado de bosques, frío y mucho silencio. A los siete años ya programaba en una Commodore 128 que había conseguido con ayuda de su padre. Desde ese entonces, no dejó de crear.
La fascinación por los videojuegos llegó temprano. Jugaba durante horas, pero también analizaba sus estructuras, intentaba desarmarlos mentalmente y entender su lógica. Con el tiempo, esa curiosidad se transformó en habilidad. Aunque estudió apenas un año en una escuela de tecnología, Markus fue en gran medida autodidacta: aprendió por su cuenta, con foros, comunidades online y tutoriales, y trabajó como programador freelance.
Durante más de cuatro años fue parte del estudio King y también pasó por otros proyectos como "Wurm Online", donde ya experimentaba con mecánicas abiertas, entornos expansivos y libertades inusuales para los jugadores. Pero las estructuras laborales rígidas nunca fueron lo suyo, y es así como en 2009, cansado del trabajo corporativo, decidió probar suerte por su cuenta.
En sus ratos libres, comenzó a diseñar un prototipo de videojuego que combinara exploración, supervivencia y construcción en un mundo pixelado y aparentemente simple. Lo llamó Minecraft.
Lo que empezó como un proyecto personal publicado en un foro ganó vistas rápidamente. La premisa era distinta a la de los tradicionales: acá no había un objetivo claro ni enemigos finales, solo un mundo generado aleatoriamente, hecho de cubos, donde cada jugador podía recolectar materiales, construir y modificar el entorno. La libertad era absoluta, y eso se convirtió en su mayor fortaleza.
Con los años, el juego explotó. En pocos meses, miles de usuarios comenzaron a pagar por versiones en desarrollo. Persson fundó su propia empresa, Mojang, y Minecraft se volvió un fenómeno global. Se usó en escuelas, fue adaptado a distintas plataformas y se transformó en una herramienta creativa. Para 2014, había vendido más de 50 millones de copias en todo el mundo.
Ese mismo año, en una decisión que sorprendió a la industria, Markus vendió su compañía a Microsoft por 2.500 millones de dólares. Según contó después, el crecimiento del juego lo había superado emocionalmente y ya no disfrutaba de su rol como figura pública ni de la presión empresarial. Tras la venta, dejó la compañía y se retiró del mundo digital.
Patrimonio actual de Markus Persson
A los 46 años, Markus Persson ya se aseguró un lugar en la historia de la tecnología y en la lista de los multimillonarios. Desde que vendió Minecraft a Microsoft en 2014 por una cifra impactante, su patrimonio dio un salto increíble. Según la revista Forbes, ronda los 1.400 millones de dólares.
Tras la venta del juego, Persson compró una mansión de 23 habitaciones en Beverly Hills por 70 millones de dólares. En ese momento, superó incluso a Beyoncé y Jay-Z, quienes también estaban interesados en la propiedad. Además, posee autos de lujo, obras de arte contemporáneo y una colección tecnológica valuada en millones.
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