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8 de julio 2026 - 07:57

Franquicias: cuánto hay que invertir para abrir un negocio y cuáles son los rubros con mayor potencial de crecimiento

Qué rubros aparecen entre los segmentos con mejores perspectivas, mientras otros mercados muestran señales de saturación y obligan a mirar nuevas oportunidades.

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Los formatos de menor superficie, como islas en centros comerciales, ganan protagonismo por requerir inversiones más bajas y costos operativos más controlados

El sistema de franquicias vuelve a captar el interés de quienes buscan invertir con un modelo de negocio probado. Después de varios años marcados por cambios económicos y de consumo, el mercado ofrece oportunidades para distintos perfiles de inversores, desde propuestas de autoempleo hasta cadenas que requieren desembolsos de varios cientos de miles de dólares.

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Sin embargo, los especialistas coinciden en que el éxito ya no depende solamente del capital disponible, sino también de la elección del rubro, la ubicación, la gestión y un análisis previo que permita minimizar riesgos.

La oferta actual refleja esa diversidad. Existen franquicias de servicios que permiten ingresar con inversiones relativamente bajas y otras vinculadas a gastronomía, salud o retail que demandan estructuras más importantes. También aparecen diferencias entre sectores que atraviesan una etapa de madurez y otros que todavía muestran margen para crecer.

En ese escenario, Roberto Russo, director de la Guía Argentina de Franquicias, y Pablo Cappa, director comercial de Lepus Consultora en Franquicias, analizaron cuáles son hoy las mejores oportunidades, cuánto dinero suele requerirse para ingresar al sistema, qué errores conviene evitar y cuáles son los negocios que podrían liderar la próxima etapa de expansión.

Los rubros que hoy ofrecen mejores perspectivas

Las oportunidades dejaron de concentrarse exclusivamente en la gastronomía tradicional. Si bien continúa siendo uno de los motores del sistema, los formatos cambiaron y el mercado comenzó a privilegiar modelos con menor estructura, costos más controlados y una operación más eficiente.

Russo explicó que hoy sobresalen las franquicias vinculadas con gastronomía de cercanía, cafeterías, servicios, salud, estética, educación y negocios para mascotas. Según indicó, se trata de propuestas que requieren inversiones moderadas, locales de menor superficie y estructuras operativas más livianas, características especialmente valoradas en un contexto donde el consumo continúa selectivo.

Brozziano apuesta a un formato de locales de cercanía y una propuesta de empanadas que le permitió expandirse mediante el sistema de franquicias

Al mismo tiempo, existen segmentos que muestran signos de agotamiento luego de varios años de expansión. Cappa sostuvo que cafeterías de especialidad, hamburgueserías, cervecerías artesanales y dietéticas ya atraviesan una etapa de fuerte competencia, producto del crecimiento acelerado que registraron durante la última década.

Ese escenario no implica que desaparezcan las oportunidades, sino que las marcas consolidadas logran sostenerse gracias a la renovación de sus propuestas, mientras que para nuevos jugadores el ingreso resulta mucho más complejo.

En contrapartida, el especialista identificó dos actividades que podrían transformarse en los próximos fenómenos del mercado: las heladerías artesanales low cost y las carnicerías de bajo costo con formatos comerciales innovadores. Ambos modelos todavía presentan baja penetración y plazos de recupero más cortos que otros negocios tradicionales.

Inversión, recupero y generación de empleo

Una de las preguntas más frecuentes entre quienes evalúan ingresar al sistema pasa por el capital necesario para comenzar.

Según el relevamiento 2026 de la Guía Argentina de Franquicias, existen propuestas desde u$s10.000, aunque representan apenas el 7% del mercado y, en muchos casos, corresponden a modelos de servicios donde el propietario participa directamente de la operación.

La ubicación y el concepto del local siguen siendo factores determinantes para el éxito de una franquicia gastronómica, coinciden los consultores del sector

La mayor concentración de oportunidades aparece en un rango intermedio. El 20% de las franquicias requiere inversiones de hasta u$s30.000, otro 22% demanda hasta u$s50.000 y el 19% necesita desembolsos de hasta u$s100.000. Por encima de esos valores, el 17% exige más de u$s100.000, mientras que el 15% supera los u$s200.000.

Para Cappa, el promedio actual ronda los u$s60.000, aunque advirtió que el análisis no debe limitarse al canon de ingreso. También resulta indispensable contemplar gastos como obra civil, adecuación del local, alquiler, depósitos de garantía y capital de trabajo para los primeros meses de funcionamiento.

Los especialistas coincidieron además en que los tiempos de recupero se extendieron respecto de años anteriores. En términos generales, hoy la inversión suele recuperarse entre los 24 y los 36 meses, aunque el plazo depende del rubro, la ubicación, el nivel de ventas y la capacidad de gestión del franquiciado.

El sector también mantiene un peso importante como generador de empleo. De acuerdo con los datos de la Guía Argentina de Franquicias, las 173 marcas relevadas incorporaron 1.925 nuevas franquicias, que generaron 5.723 puestos de trabajo, mientras las cadenas participantes emplean actualmente a 57.542 personas.

Si se observa el mercado completo, el sistema reúne alrededor de 2.000 marcas y genera cerca de 250.000 empleos directos, consolidándose como uno de los principales motores del empleo formal dentro del universo pyme.

La cantidad de trabajadores varía según el formato elegido. Una franquicia de servicios puede operar con apenas dos o tres personas, mientras un local gastronómico de despacho suele requerir entre cuatro y seis empleados. En restaurantes con salón, la dotación puede superar fácilmente las treinta personas.

La ubicación sigue siendo decisiva, pero ya no alcanza por sí sola

Durante muchos años la elección del local se resumía en conseguir una avenida transitada o una esquina con alto flujo peatonal. Ese criterio continúa siendo importante, aunque dejó de ser el único factor relevante.

Russo sostuvo que la tendencia favorece locales más pequeños, con alquileres y costos operativos más bajos, especialmente en gastronomía y servicios. Sin embargo, aclaró que antes de decidir una ubicación conviene analizar el perfil del público, la competencia, la accesibilidad, la visibilidad y la complementariedad con otros comercios de la zona.

Las franquicias de alimentos continúan entre las más elegidas por los inversores, aunque el éxito depende de la ubicación, la gestión y el respaldo de la marca

Cappa coincidió con esa mirada y recordó una frase clásica del mundo de los negocios: "location, location, location". No obstante, explicó que el crecimiento del comercio electrónico y de los llamados locales de destino modificó parte de las reglas tradicionales, ya que algunos formatos ya no dependen exclusivamente del tránsito peatonal para sostener sus ventas.

Las zonas cercanas a estaciones ferroviarias, subtes, hospitales, colegios, oficinas públicas y grandes avenidas continúan figurando entre las más buscadas, aunque cada concepto comercial requiere un análisis específico antes de definir el punto de venta.

Los errores más frecuentes y las oportunidades que vienen

Los dos especialistas coincidieron en que el principal riesgo no está en el sistema de franquicias, sino en tomar decisiones con información insuficiente.

Uno de los errores más habituales consiste en elegir una marca únicamente porque está de moda o promete elevados niveles de rentabilidad. También aparecen problemas cuando el inversor calcula solamente el costo de compra de la franquicia y omite el capital necesario para sostener la operación durante los primeros meses.

Russo recomendó comparar distintas alternativas, solicitar toda la documentación económica y legal, conversar con franquiciados que ya se encuentren operando y analizar el respaldo que ofrece la empresa franquiciante antes de firmar cualquier contrato.

Cappa agregó otro aspecto que suele generar frustraciones: creer que una franquicia funciona de manera completamente pasiva. Explicó que la mayoría de los negocios requiere una participación activa del propietario, especialmente durante la etapa inicial, hasta consolidar la clientela y estabilizar la operación.

También aconsejó moderar las expectativas respecto de la rentabilidad. Muchas presentaciones comerciales muestran escenarios optimistas, pero el rendimiento real depende de numerosos factores y suele ubicarse dentro de parámetros más conservadores que los utilizados como herramienta de venta.

Ambos remarcaron que el contexto económico obliga a realizar evaluaciones mucho más rigurosas que en otros momentos. El consumo más moderado, el mayor nivel de competencia y la evolución de los costos hacen indispensable estudiar cada proyecto de manera integral antes de invertir.

Pese a ese escenario, el sistema continúa mostrando perspectivas favorables para quienes logran identificar tendencias antes de que alcancen su punto máximo de desarrollo. Los formatos compactos, las estructuras operativas eficientes y los negocios capaces de adaptarse rápidamente a los cambios del consumo aparecen como los principales protagonistas de la próxima etapa del mercado.

Cappa concluyó: "Más allá de la coyuntura, siempre habrá oportunidades para quienes analicen primero el rubro, luego la marca y finalmente el modelo de negocio. La información y la planificación siguen siendo las mejores herramientas para reducir riesgos y aumentar las posibilidades de éxito".

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