El argentino vive los partidos de la Selección como un ritual casi religioso, congregándose mayoritariamente en los hogares con familiares o con amigos. La previa comienza temprano con cábalas estrictas, la camiseta albiceleste obligatoria, dando paso a los gritos, abrazos y desahogos con cada gol.
Entre el 88 y 90% de los argentinos planea ver los partidos desde su casa, lo que convierte al hogar en el epicentro de la experiencia mundialista. En ese contexto, el consumo de alimentos, bebidas y snacks se vuelve protagonista.
Según un estudio reciente de Naranja X entre más de 600 encuestados de todo el país, el 57% vive la Copa del Mundo como una instancia similar a las vacaciones o las fiestas, donde el consumo se planifica de manera diferente.
Esto se alinea perfectamente con la mentalidad financiera diaria de los argentinos: el 62% afirma tener un control de gastos flexible, permitiéndose salirse del presupuesto general si surge algo que los tiente. En ese marco, el gasto se vincula principalmente con encuentros en casa, comida y bebida para compartir reforzando el carácter social del evento.
El gasto deja de ser individual para volverse colectivo.
La mayoría planea ver los partidos con familiares y/o amigos, priorizando el ritual compartido tanto con su familia (55%) como con su grupo de amigos (52%). En esas juntadas, la lógica no pasa por quién paga, sino por asegurarse de que no falte nada cuando comienza a jugar la Selección Argentina.
“La Copa es un momento donde las personas priorizan la experiencia, pero eso no implica dejar de lado el criterio en el manejo de la plata. Lo que vemos es una lógica más enfocada en organizar el gasto para poder disfrutar, buscando alternativas que les permitan optimizarlo”, señaló Julieta López, Head de Brand Marketing de Naranja X.
BRINDIS SELECCION
A la hora de saldar cuentas de una "juntada", el 48% resuelve con una persona que paga todo y luego recibe transferencias, mientras que el 43% prefiere repartir qué compra cada uno y ajustar después si alguien gastó de más. Solo un 9% mantiene un control más estricto, registrando cada gasto al detalle.
@Naranja X
El costo del ritual y la división de los gastos
Consultados por el manejo del presupuesto el 54% aseguró que primero compra todo y luego se define cuánto pone cada uno. Es decir que el deseo mata el bolsillo. Incluso, un 28% directamente no arma ningún presupuesto previo, dejando que "cada uno aporte lo que puede o quiere".
A la hora de saldar cuentas, el 48% resuelve con una persona que paga todo y luego recibe transferencias, mientras que el 43% prefiere repartir qué compra cada uno y ajustar después si alguien gastó de más. Solo un 9% mantiene un control más estricto, registrando cada gasto al detalle.
Más que una falta de planificación, lo que aparece es una dinámica compartida donde la prioridad está puesta en la experiencia.
Promociones y delivery al rescate
El 68% considera importante las promociones y beneficios, siendo las promociones en supermercado y todo lo relativo a las comidas o picadas para las juntadas lo más valorado (52%). El 22% valora fuertemente los descuentos en aplicaciones de delivery y un 14% planea resolver la comida directamente pidiendo durante el partido para no tener que ocuparse de cocinar o hacer compras.
El perfil del aficionado modela el comportamiento de compra. Argentina es el país, por lejos, más apasionado del Mundial en toda América Latina: más del 80% de los hinchas encuestados planea ver todos o algunos de los partidos del certamen, incluso entre los que dicen no interesarles el torneo, tan solo el 4% dice que no verá ningún partido, la cifra más baja de la región, muy lejos del 26% que registra Brasil, otro país con tradición futbolera.