Un argentino creó una startup furor en Silicon Valley y planea contrataciones en Argentina

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Patricio Echagüe nació en Salto, Buenos Aires, y desde hace 13 años vive en EEUU. En diálogo con Ámbito, explicó en detalle el trabajo que realizan y los objetivos de crecimiento de la empresa. "Hoy por hoy estamos sirviendo a más de 2.000 millones de usuarios o dispositivos que están usando directa o indirectamente el producto", dijo.

Patricio Echagüe nació en Salto, Buenos Aires. Egresado de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), se mudó hace 13 años a EEUU para dar rienda suelta al sueño de todo emprendedor: crear una empresa en un garaje. Actualmente vive en la cuna mundial de la tecnología y el software, Silicon Valley, y hace siete años logró cumplir su sueño al fundar Split.io, una de las startups más prometedoras. Días atrás obtuvo una inversión por u$s50 millones y en diálogo con Ámbito contó cuales son los planes a corto plazo: crecimiento acelerado y nuevas contrataciones, con foco en el talento argentino.

El mundo atraviesa desde hace años una transformación radical en todas sus formas. La innovación digital es el motor de la gran mayoría de esos cambios, que se producen de forma acelerada y a pasos agigantados. Si para finales del siglo XX era impensado tener un teléfono inteligente, hasta hace dos años también lo era poder comunicarse con un ser querido por videollamada, hablar durante horas sin tener que abonar una tarifa extra y simplemente utilizando internet.

Día tras día, la expansión tecnológica sin precedentes que vive la humanidad empuja al surgimiento de nuevos servicios y emprendimientos que cuentan con la potencialidad de dar vuelta el rumbo hacia horizontes inexplorados, no solo en cuanto a la experiencia y el entretenimiento sino también en cuestiones vinculadas a la vida laboral.

Desde hace años, una de las industrias de mayor crecimiento a nivel mundial es la del software y a diario surgen nuevas compañías que proponen alternativas para acelerar las transformaciones que requiere el sector. Una de ellas es Split.io, co-creada hace siete años por Patricio Echagüe, un argentino nacido en Buenos Aires y que desde hace poco más de una década vive en California.

“Yo soy de Salto, un pueblo de la provincia de Buenos Aires. A los 9 años mis papás me regalaron una computadora y eso me cambió la vida. Se convirtió en una fascinación para mí”, contó Echagüe en diálogo con Ámbito desde Estados Unidos.

Desde pequeño, supo qué quería hacer cuando sea grande. Es por eso que cuando tuvo la edad suficiente partió para estudiar en la UTN. “En cinco años hice la carrera, pero empecé a trabajar dos o tres años antes de egresarme, porque era más que una necesidad para ser relevante en cuanto a conocimientos en la industria", recordó.

Desde hace 13 años vive en Estados Unidos, más precisamente en Silicon Valley, en la bahía de San Francisco, donde se encuentran las principales compañías tecnológicas del mundo como Apple, Facebook y Google. “Cuando vine a Estados Unidos, entré en Google a través de Globant. Ahí me empezó a picar más aún el bichito de crear la típica empresa de garaje”, dijo.

Para poner en marcha ese sueño, lo que hizo fue empezar a trabajar en distintas compañías, una cada vez más pequeña que la otra, para poder comprender a fondo el proceso de crear una empresa. “Entonces me fui a la empresa más pequeña que era RelateIQ. Fui el tercer o cuarto empleado. Tuvimos la suerte de vender la compañía a Salesforce luego de mucho trabajo y eso nos dio la chapa para ir a los mismos inversores y proponerles el proyecto de Split.io”, sostuvo.

El visto bueno de los inversores llegó acompañado de un apoyo de u$s2 millones y un pedido para que no revelen a nadie el trabajo que iban a realizar. “Nos dijeron ‘no hablen con nadie más, vayan y armen esa empresa’, y así fue”, señaló. El empuje no solo fue monetario sino que también trajo aparejado una cuota de adrenalina y entusiasmo por emprender.

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Servicio

El servicio que brinda Split.io le permite a las compañías descomponer una web, aplicación o plataforma en pequeñas fases para analizar si existen errores y poder resolverlos más ágilmente. Esto le da a los equipos de desarrollo mayor capacidad y velocidad para implementar nuevos cambios y revisar los resultados en menos tiempo.

“Si vos y yo agarramos el teléfono o la pc y abrimos una misma página hay muchas chances de que veamos algo diferente. La razón es que hoy están corriendo experimentos o hacen reléase (lanzamientos) de funcionalidades a diferente tiempo para distintos usuarios”, explicó Echagüe y prosiguió: “Cuando sacábamos una foto con rollo, recién al momento de revelado te dabas cuenta cómo salía. Antes, el analista funcional armaba requerimientos, se lo pasaba a ingeniería, en tres meses lo construía, luego pasaba a Quality control, lo certificaba y llegaba a la mano del usuario en seis meses. Hoy por hoy, viene una persona con una idea, se hace un micro-release con eso y se verifica el impacto. Esa idea se la expones al 1% de los usuarios y si ellos muestran una efectividad vas incrementándolo al resto”.

A través de la tecnología denominada “feature flags”, permiten pensar el desarrollo funcionalidad por funcionalidad. “Ayudamos a los equipos de producto de ingeniería a llevar esa idea en vivo lo más rápido posible, sin poner en riesgo a toda la población de tu producto. Y si pones la idea visible y hay un error, podes retrotraerla en segundos. Les damos más agilidad”, agregó.

Al mismo tiempo, les permite a quienes no son desarrolladores tener lo que Echagüe denomina como “superpoderes” para poder hacer un release o un rollback ya que cuentan con una interfaz amigable.

En apenas siete años ya cuentan con un centenar de clientes, entre los que se encuentran Electronic Arts, Cargill, Salesforce, GoDaddy, Twilio, Qantas, Crunchbase, Vistaprint, Healthfirst, LendingTree, New Relic, Eventbrite y WePay. Además, la empresa está conformada por 140 empleados ubicados en distintas partes del mundo, Argentina incluida.

“Hoy por hoy estamos sirviendo a más de 2.000 millones de usuarios o dispositivos que están usando directa o indirectamente el producto. Hoy Split.io está corriendo en las casas a través de la TV y hasta en las heladeras inteligente. Si me hubieras preguntado hace cinco años si hubiera imaginado eso te hubiera dicho que no”, expresó Echagüe .

Inversiones

En los últimos días, la startup logró obtener una nueva financiación que les permite capitalizar y ampliar la base de la empresa para seguir creciendo. Se trata de un apoyo de u$s50 millones, que se suma a los u$s33 millones obtenidos el año pasado. La inversión Serie D estuvo liderada por Owl Rock (una división de Blue Owl Capital), Northgate Capital, Accel, Lightspeed Venture Partners, Harmony Partners, el fondo de capital de riesgo de Microsoft M12, Atlassian Ventures y ServiceNow.

“Como emprendedor, la inversión es una validación del mercado, que confía en que vamos a seguir creciendo y que estamos rasguñando la superficie de lo que se puede hacer. Por otro lado hay que poner más leña al fuego y seguir creciendo. Además, apostar a ideas que hoy tienen un poco de riesgo pero que las podemos tomar ahora. Ideas radicales de mejoras de producto, o explorar nuevas avenidas de crecimiento. Tenemos algo pensado pero por el momento no lo podemos comentar”, señaló Echagüe.

La empresa creció a un ritmo acelerado durante 2020 y 2021 debido a la importancia que cumple su servicio en la transformación digital. “Hoy por hoy todos se quieren mover más rápido, a menos costo y menos riesgo”, dijo, lo cual hace que necesiten aún más el producto que ofrece Split.io Es por eso que las expectativas de crecimiento son aún mayores: “Estamos tratando de crecer lo más rápido posible y duplicar o triplicar ganancias, o más”, adelantó.

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Ampliación en Argentina

Si bien el origen de la empresa tuvo su epicentro en California, en paralelo y hace siete años también abrieron oficinas en Argentina. “Tenemos mucha gente en Tandil. Empezamos allí. Antes de que nos den el primer apoyo financiero tuvimos que poner plata de nuestro bolsillo. También tenemos gente en Mar del Plata, Mendoza, Buenos Aires y Rosario”, contó.

De la mano de las nuevas inversiones y del crecimiento de la compañía, también llega la expansión. Y la mirada está puesta en Argentina, donde todo comenzó. “Contamos con cerca de 30 personas en Argentina y queremos duplicar el equipo en los próximos 12 meses”, confirmó Echagüe.

El emprendedor, conocedor de la idiosincrasia argentina, no dudó en afirmar que en el país “hay una cultura de trabajo muy buena” por lo cual “queremos seguir apostando por el país”, al mismo tiempo que señaló que no miran con ojos diferentes a los equipos de trabajo por la región o país en el que se encuentran. “Para nosotros, cada equipo está distribuido en varias locaciones pero no hay una preferencia. En otras empresas, dicen “lo central se hace acá y el resto se manda a otros lugares”. Ese no es el enfoque nuestro”, explicó.

Respecto a las contrataciones, señaló que en Argentina tienen un equipo conformado por ingenieros pero también por otras áreas, incluida Recursos Humanos. “Hemos tomado gente y vamos a seguir tomando gente. Para postularse pueden ingresar al enlace de búsqueda laboral donde pueden aplicar”, dijo para los interesados.

Para el fundador de Split.io, es fundamental lograr que los empleados empaticen con la compañía. De esta manera, se genera una relación mucho más cercana entre los objetivos de la empresa y los personales. Es por ello que ofrece a los trabajadores la posibilidad de adquirir acciones de la misma. “Todos tienen la opción. Es una forma de decir “si trabajas, el beneficio llega”. Si la compañía crece a valores altísimos, no solo cobras el sueldo sino que además tenes una participación. Eso lleva a generar empatía. Yo quiero que el éxito de la compañía signifique un éxito personal para los empleados”, reforzó.

Esto abarca a todos los empleados, no solo a los que se encuentran en EEUU. Además, desde la llegada de la pandemia comenzaron a implementar distintos beneficios para los trabajadores, no solo pensando en retenerlos ante ofertas tentadoras de otras compañías, sino también en la salud de cada uno de ellos.

“Desde que tenemos cinco empleados empezamos a hacer encuestas de felicidad de empleados para tener el pulso de saber cómo mejorar. Hay gente dedicada a eso. Además, debido a que el covid-19 generó mucho stress mental tratamos de dar una vez cada un par de meses un día de salud mental para que la gente se desconecte. No te das cuenta que lo precisas hasta que lo haces. Lo empezamos a implementar a mediado del año pasado y nos favoreció bastante”, contó.

Al mismo tiempo, ofrece reembolso de dinero por mes de gasto que el empleado tiene en cuestiones de salud mental o física, como en gimnasio, meditación. Según dijo, la situación general los obliga a seguir creando mejores prácticas de las que uno cree que tiene. “Hay que asegurarse de ser el mejor empleador y eso no solo involucra a lo salarial sino a otras prácticas. La realidad es que la gente más que dejar empresas deja managements, deja a los jefes y a los fundadores”, remarcó.

De cara al futuro de la empresa, el oriundo de Salto y egresado de la UTN manifestó que esperan seguir por el mismo camino, disfrutando del éxito generado, creando valor e innovando para dar nacimiento a nuevas ideas. “Ahí es donde me siento feliz. Poder probar ideas y darle el espacio para que maduren. Me gustaría seguir innovando en avenidas que hoy por hoy son un poco inciertas pero que veo que tienen una cabida hacia dónde va la industria”, concluyó Echagüe.

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