Bruce Pardo tenía una gran carrera dentro de la NASA, pero no pudo soportar el divorcio. Precisamente, no pudo soportar el hecho de tener que pasarle 2100 euros mensuales de manutención a su ex esposa. Esto lo llevó a cometer una masacre poco común, al menos, fuera de los Estados Unidos.
Tenía una gran carrera dentro de la NASA pero un divorcio millonario cambió sus planes y bajo el disfraz de Papa Noel cometió una sangrienta masacre
Con su disfraz de Papá Noel los regalos que trajo fueron balas. Así se vengó este hombre de su familia política.
-
De cuánto es la fortuna de Jamie Lynn Spears, la actriz que buscó salir de la sombra de su hermana
-
Cómo un inquilino se hizo millonario con criptomonedas y le dejó una gran deuda a la propietaria
Bruce Pardo el asesino disfrazado de Santa Claus.
Vestido de Papá Noel (Santa Claus en Estados Unidos) visitó la casa de su ex esposa, donde estaban en familia celebrando la navidad y, cuando una hija de ella le abrió la puerta, le disparó en la cara. Ingresó y siguió disparando al resto de los familiares, mientras incendiaba la casa con un lanzallamas. Terminó asesinando a 9 personas en lo que se conoció como la "Masacre de Covina".
La historia de Bruce Pardo y la matanza de Navidad
Bruce Pardo desde niño mostraba aptitudes para las matemáticas y la informática, algo que heredó de su padre, ingeniero. Nacido en Los Ángeles el 23 de marzo de 1963, los profesores lo recordaban como un estudiante brillante pero que siempre quería llamar la atención.
Ya licenciado, comenzó a trabajar en el Jet Propulsion Laboratory, un centro que construye naves espaciales no tripuladas para la NASA. Pero se dedicaba más a piratear el sistema que a trabajar. En ese trabajo conoció a Delia, una joven con la que planificó su boda para el 17 de junio de 1989 en la Misión de San Fernando. Pero ese día la plantó en el altar, le sacó 3000 dólares de su cuenta y se fue de vacaciones.
Los amigos lo describían como un "niño grande, tonto y adorable", y decían que pese a su inteligencia carecía de sentido común. Cuando volvió de sus vacaciones no tenía ningún tipo de remordimiento. Unos años después, rehizo su vida junto a Elena Lucano, quien tenía un hijo de 1 año. Pero al poco tiempo, el niño, que estaba bajo su cuidado se cayó a la pileta vacía mientras él miraba televisión.
El accidente dejó al niño parapléjico y supuso la ruptura de la relación. Tres años más tarde, su cuñado le presentó a Sylvia Orza, una mujer de 40 años con tres hijos. Se casaron en el año 2006 y todo iba bien hasta que él se volvió mucho más avaro y todas las discusiones que tenían giraban en torno al dinero.
En marzo del 2008 Sylvia decidió separarse y al mes le pidió el divorcio. Bruce no se tomó para nada bien la noticia, y fue peor cuando se enteró que le tenía que pasar 2100 euros mensuales de manutención. A partir de entonces comenzó a elaborar su plan de venganza.
Una semana antes de navidad, se apersonaron ante el juez para arreglar su divorcio. Bruce le pagaría a Sylvia 10.000 dólares y se quedaría con el perro y el anillo de bodas. Para ese entonces, él ya tenía todo arreglado. Traje de Papá Noel hecho por la modista, 5 pistolas, balas y un lanzallamas.
El día de noche buena era el indicado para llevar a cabo el plan. Disfrazado, fue a la casa de Sylvia. La niña de 8 años que abrió la puerta no podía creer que tenía al mismísimo Santa frente a sus ojos. El tiro en la cara de Katrina fue el primero, de inmediato, comenzó a disparar indiscriminadamente contra el resto de los presentes. Dieciséis lograron escapar rápidamente, pero 9 de ellas murieron en el intento. Entre ellas su ex mujer, suegro y suegra, además de varios hermanos de Sylvia.
Una de las sobrevivientes, la madre de Katrina, logró llamar a emergencias para pedir ayuda: "Necesitamos a alguien de inmediato. A mi hija la dispararon. ¡La dispararon en la cara!".
Después de la balacera, Bruce sacó el lanzallamas y empezó a prender fuego toda la casa. Tuvieron que asistir 80 bomberos para apagar ese incendio y tardaron 2 horas en controlarlo. El asesino se escapaba en un todo terreno azul.
Si bien tenía planes de escapar a Canadá, no contaba con tener tantas heridas en piernas, brazos y nuca. Sin la posibilidad de seguir huyendo, decidió pegarse un tiro para no afrontar la condena.
- Temas
- Millones





Dejá tu comentario