24 de marzo 2026 - 10:30

Tragedia y quiebra: el parque de diversiones que se declara en bancarrota tras fallo de 116 millones de dólares

El reconocido recinto de entretenimiento familiar vive una complicada situación financiera por una negligencia que culminó en un hecho trágico.

La empresa busca salvar el recinto, aunque aún debe rendir cuentas a la familia de la víctima.

La empresa busca salvar el recinto, aunque aún debe rendir cuentas a la familia de la víctima.

Freepik

Los parques de diversiones reciben millones de visitantes cada año que buscan entretenimiento en diferentes partes del mundo. Sin embargo, cuando ocurre un accidente, las consecuencias pueden ir más allá del hecho en sí y derivar en procesos judiciales con un fuerte impacto en las empresas.

Eso es lo que ocurrió con un parque en Estados Unidos, que tras un fallo que lo obliga a pagar una suma millonaria decidió iniciar un proceso de bancarrota. La medida le permite seguir operando mientras reorganiza sus deudas, en un contexto marcado tanto por el impacto económico del caso como por las responsabilidades que se analizaron durante el juicio.

Glenwood-Caverns Utah's adventure family

El caso que derivó con la quiebra de Glenwood Caverns

El conflicto se originó por la muerte de una menor en 2021 dentro del parque Glenwood Caverns Adventure Park, en la atracción conocida como “Haunted Mine Drop”, un juego que simula una caída vertical en el interior de una mina. Durante el recorrido, la niña cayó al vacío dentro de la estructura, en un hecho que dio lugar a una investigación para determinar qué había fallado.

Con el avance del caso, se comprobó que la víctima había sido ubicada en un asiento que no correspondía a su altura y que no contaba con las medidas de sujeción adecuadas para garantizar su seguridad. Esa situación expuso fallas tanto en la operación del juego como en los controles previos, que no lograron detectar el problema antes de que la atracción se pusiera en funcionamiento.

El juicio se centró en esas responsabilidades y en los protocolos que debía aplicar el parque para evitar este tipo de situaciones. El jurado concluyó que hubo negligencia por parte de la empresa y derivó en un fallo que la obliga a pagar 116 millones de dólares a la familia de la víctima. Esta cifra terminó teniendo un impacto directo en la situación financiera de la compañía.

Embed - Defiance front seat on-ride 5K POV @60fps Glenwood Caverns Adventure Park

El comunicado del parque de diversiones

Después de conocerse la decisión judicial, el parque confirmó a través de un comunicado que inició el proceso de bancarrota y que, a pesar de eso, seguirá abierto al público mientras avanza esta nueva etapa. Desde la empresa explicaron que se trata de una herramienta legal que les permite reorganizar sus deudas y sostener el funcionamiento del negocio en medio de un escenario complejo.

También señalaron que continuarán colaborando con la Justicia y que mantienen su compromiso con la seguridad de los visitantes, un punto que quedó especialmente expuesto tras el caso. En ese sentido, buscaron llevar tranquilidad a quienes planean asistir, remarcando que las operaciones siguen activas y que el parque continúa recibiendo público.

De esta manera, el predio sigue funcionando, aunque condicionado por el impacto económico del fallo y por el proceso que deberá atravesar para ordenar su situación financiera. La continuidad de sus actividades dependerá, en gran parte, de cómo avance esa reestructuración.

La respuesta de la defensa de la familia

Desde el lado de la familia de la víctima, la reacción fue crítica frente a la bancarrota de la empresa. Sus abogados consideran que esta medida puede ser utilizada para reducir el alcance del pago establecido por la Justicia, lo que suma un nuevo foco de conflicto dentro del caso.

Para la defensa, el fallo refleja la gravedad de lo ocurrido y sostienen que la empresa debe hacerse cargo de las consecuencias sin recurrir a mecanismos que puedan dilatar o limitar la compensación. Además, remarcan que el caso expone fallas que deberían ser tenidas en cuenta en toda la industria para evitar situaciones similares.

Aunque la sentencia ya fue dictada, el conflicto está lejos de cerrarse. La forma en que se concrete el pago y el impacto real del proceso de bancarrota serán determinantes para entender cómo se resuelve finalmente.

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