5 de noviembre 2026 - 16:21

Ueno Bank: del desembarco fastuoso en Buenos Aires a la crisis que dejó a casi 1.000 trabajadores en la incertidumbre

El CEO del Grupo Vázquez estuvo hace 15 meses en la inauguración de las oficinas de ITTI, la firma de soporte tecnológico del holding paraguayo. En medio de los festejos, el empresario hizo pronósticos que contrastan con la situación actual.

ITTI es la empresa de soporte tecnológico de Ueno Bank y otras firmas del Grupo Vázquez. 

ITTI es la empresa de soporte tecnológico de Ueno Bank y otras firmas del Grupo Vázquez. 

El Grupo Vázquez, uno de los mayores conglomerados empresarios de Paraguay, había elegido Buenos Aires para mostrar su apuesta por la Argentina. Y lo hacía a lo grande.

Este periodista de Ámbito estuvo presente aquella noche en la inauguración. Más de un centenar de invitados participó de una celebración que tuvo catering sofisticado, una ambientación musical cuidada y todos los elementos de un desembarco empresario que buscaba transmitir modernidad, solidez y proyección internacional.

La oficina ocupaba un piso completo. Los espacios eran amplios, abiertos, con escritorios comunitarios de formas onduladas y grandes ventanales. Había zonas de descanso, hamacas colgantes y sillones.

La sostenibilidad también formaba parte de la ambientación: muebles y alfombras confeccionados con materiales reciclables, maderas de segundo uso y residuos plásticos recuperados del océano.

No era solamente una inauguración de oficinas. Era la presentación pública de una apuesta de crecimiento en la Argentina.

En aquella oportunidad, la compañía anunció que incorporaría más de 850 trabajadores y que buscaría seguir ampliando su equipo local. La cifra fue creciendo con el tiempo hasta llegar a los 943 empleados que actualmente aparecen vinculados a la operación argentina.

ITTI no era una empresa más del Grupo Vázquez. Si bien el caballo de batalla del conglomerado paraguayo era Ueno Bank, la compañía tecnológica era proveedora de servicios a todas sus hermanas del grupo. Esto le otorgaba un rol clave en la estrategia del grupo, que se reflejó también en la cantidad de colaboradores.

Aquella noche, Ámbito entrevistó a Miguel Vázquez, CEO y principal referente empresario del grupo, para conocer los planes de expansión, las perspectivas de inversión y las razones que habían llevado a elegir a la Argentina como destino para desarrollar su negocio tecnológico.

También estaba presente en la celebración César Astigarraga, Presidente de Itti, como anfitrión local.

El contraste entre aquel escenario y la situación actual es imposible de ignorar. Quince meses después, el empresario está detenido en Paraguay y el banco que constituía una de las piezas centrales del conglomerado atraviesa un procedimiento de resolución dispuesto por el Banco Central.

Crisis de Ueno Bank: de las promesas a la realidad

Para entender el impacto de la crisis de Ueno Bank en Buenos Aires hay que volver a las palabras que Vázquez pronunció durante aquella entrevista de agosto de 2025.

En ese momento, el empresario describió a Ueno Bank como el negocio central del grupo. No era una definición menor. El holding familiar, que según explicó tenía más de 70 años de historia y estaba conducido por la tercera generación, había encontrado en la banca digital el motor de su expansión.

Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez de Paraguay, durante la charla con Ámbito en 2025.

Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez de Paraguay, durante la charla con Ámbito en 2025.

La dimensión que había alcanzado la entidad era considerable. Vázquez aseguró entonces que tenía más de 2,5 millones de clientes, equivalentes a casi el 60% de la población adulta de Paraguay, sobre un universo de aproximadamente siete millones de habitantes.

"Nuestro foco es el financiero, pero también el tecnológico", había explicado. La estrategia consistía en utilizar esa enorme base de usuarios para desarrollar nuevos productos y servicios, tanto financieros como de otros rubros.

El Grupo Vázquez tenía, según el propio empresario, alrededor de 30 compañías. Entre ellas estaban ITTI, Ueno Seguros, Ueno Fondos, Ueno Casa de Bolsa, la plataforma de pagos Upay, la aplicación de movilidad Muv, el servicio de delivery Monchis y la agencia de viajes Uela. También contaba con negocios ganaderos, inmobiliarios, forestales y comerciales.

En total, el grupo empleaba a unas 5.300 personas, de las cuales cerca de 3.000 trabajaban en ITTI. La tecnológica era, por lo tanto, la empresa con mayor cantidad de colaboradores del conglomerado.

Vázquez había destacado especialmente el potencial de la Argentina para desarrollar esa actividad. "Comprobamos que en Argentina realmente hay un talento enorme en materia de tecnología. Y también hay cuestiones de mercado que hacen que para nosotros sea sumamente rentable tener equipos aquí", había señalado.

La decisión de instalar el centro de desarrollo en Buenos Aires había llegado después de experiencias que no dieron resultado en India y Colombia. La Argentina, por la calidad de sus profesionales, el dominio del inglés y su experiencia técnica, había terminado siendo la alternativa elegida.

El proyecto tenía además una dimensión regional. El empresario explicó que la intención era utilizar el centro argentino como plataforma para sostener la internacionalización de los productos del grupo. Incluso anticipó que estaban evaluando abrir una oficina en Colombia.

"Hoy nuestro foco de negocio está en Paraguay, pero nosotros buscamos la internacionalización del banco y de todos nuestros productos", sostuvo.

En aquella conversación también descartó que Ueno Bank fuera a desembarcar como entidad financiera en la Argentina. Consideraba que el mercado local ya tenía jugadores suficientemente consolidados, como Galicia, Ualá y Mercado Pago.

La apuesta, entonces, era tecnológica. Buenos Aires debía funcionar como un centro de desarrollo para el conglomerado paraguayo.

Quince meses después, esa estructura quedó directamente expuesta a la crisis financiera de la compañía que le daba sustento.

El impacto desde Asunción a Belgrano

La consecuencia más inmediata de la crisis de Ueno Bank en la Argentina se sintió precisamente en el lugar que había sido presentado como la gran apuesta de expansión regional del grupo.

La sociedad que opera localmente es Kaitel SRL, razón social vinculada a ITTI. Allí trabajan los casi 1.000 empleados que el conglomerado había ido incorporando para desarrollar soluciones tecnológicas destinadas a sus distintas compañías.

El miércoles 4 de noviembre comenzaron a llegar comunicaciones internas diferentes, según la situación de cada trabajador. La información, que también trascendió a través de publicaciones de empleados y exempleados en redes sociales, confirmó que la crisis financiera de Paraguay había cruzado la frontera.

Un primer grupo recibió una notificación de suspensión por 30 días sin goce de haberes, desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre de 2026. La empresa justificó la decisión por una situación de fuerza mayor derivada del procedimiento de resolución e intervención de Ueno Bank.

César Astigarraga, CEO de ITTI en la inauguración de la oficina en Buenos Aires en 2025.

César Astigarraga, CEO de ITTI en la inauguración de la oficina en Buenos Aires en 2025.

En la comunicación sostuvo que las restricciones financieras habían afectado los mecanismos habituales de financiamiento y provocado la paralización temporal de sus actividades.

Otro grupo recibió un mensaje diferente. Sus integrantes debían continuar trabajando, aunque bajo la modalidad de home office y sin concurrir a las oficinas de Belgrano.

El correo dirigido a quienes conservaron sus tareas durante noviembre explica que sus funciones resultan esenciales para atender las necesidades operativas y administrativas de la compañía y para llevar adelante las gestiones necesarias durante este período excepcional.

Respecto de los salarios, la empresa reconoció expresamente las dificultades para afrontar los pagos correspondientes a octubre y señaló que estaba realizando gestiones para conseguir los recursos económicos necesarios.

"Queremos transmitirle que la Compañía se encuentra realizando todas las gestiones y esfuerzos a su alcance para obtener los recursos económicos necesarios que permitan afrontar el pago de los salarios correspondientes al mes de octubre, procurando regularizar dicha situación a la mayor brevedad posible", indicó.

Y agregó que continuaría trabajando para conseguir los fondos que permitan garantizar también los salarios de noviembre. Sin embargo, las dudas persisten ya que la comunicación no estableció una fecha concreta para cancelar los haberes pendientes.

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