A 20 años del 11-S: cómo impactó el atentado en los mercados

Opiniones

La economía estadounidense se encontraba atravesando la conocida crisis de las burbuja puntocom. El atentado acrecentó este contexto poco optimista para el mercado financiero. Los mercados emergentes no fueron ajenos y se vieron fuertemente afectada por la crisis.

Este sábado se cumplen 20 años del atentado terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York. El atentado, no solo tuvo un impacto geopolítico importante, sino que afectó fuertemente una economía que venía en recesión y gatilló el estallido de la crisis en la Argentina.

En aquel entonces, la economía estadounidense se encontraba atravesando la conocida crisis de las Burbuja puntocom mostrando una pronunciada desaceleración en los principales índices luego de los picos alcanzados a principio de los 2000. A efectos de tomar una dimensión del tamaño de la crisis, el índice Nasdaq llegó en marzo del año 2000 a cotizar por sobre los 5000 puntos, llegando a octubre de 2002 a un valor de 1300 puntos. Si nos enfocamos en el S&P500 días antes del atentado, el mismo marcaba un descenso de casi el 30% desde septiembre del año 2000.

El atentado acrecentó este contexto poco optimista para el mercado financiero ya que un ataque de esta magnitud suele materializarse en un aumento de la incertidumbre de los agentes financieros ante la vulnerabilidad del sistema y la incapacidad de prever nuevos atentados. Esta situación se vio claramente reflejada en el hecho de que las bolsas estadounidenses se vieron obligadas a permanecer cerradas hasta el lunes 17 de septiembre luego del daño causado al sistema de comunicación del Banco de Nueva York. En consecuencia, se debió trasladar provisionalmente las oficinas tanto de este banco como del J.P. Morgan Chase, dando pie a que las operaciones tuvieran que ser realizadas manualmente, con el consiguiente retraso e ineficacia en ellas.

Luego de normalizarse la operatoria de las bolsas estadounidenses el 17 de septiembre el índice S&P 500 mostró en apenas 5 ruedas una caída de casi un 14%. La Reserva Federal tuvo un papel muy importante en evitar que esta situación fuese aún peor anunciando su disponibilidad para inyectar las cantidades de dinero necesarias para garantizar en cada momento la liquidez de los mercados.

Al igual que ocurriera en los posteriores eventos de similares características, los sectores más afectados fueron las empresas de seguros ocasionado pérdidas aproximadas de USD 50.000M y las empresas turísticas y aéreas americanas, que en algunos casos alcanzaron pérdidas por sobre el 40% ante el temor de los usuarios de que un evento similar se pudiera repetir.

Si bien el epicentro estuvo en Estados Unidos, los mercados emergentes no fueron ajenos a la mayor aversión al riesgo y a las caídas de los mercados. Hay que tener presente en ese contexto, que los mercados emergentes venían siendo fuertemente afectados desde la crisis asiática en 1997, pasando por Rusia en 1998 y Brasil 1999 que desencadenó en diferentes devaluaciones. Argentina, que tenía un régimen de tipo de cambio fijo, fue fuertemente afectada por las crisis de estos países y había entrado en recesión desde mediados de 1998. A la rigidez del sistema cambiario, se le sumaba el endeudamiento que había alcanzado a mediados del año 2001 los USD 132 mil millones representando más de 50% del PBI de ese momento. Con toda esta situación, el impacto negativo en los mercados con el ataque terrorista cerró los mercados de deuda haciendo para Argentina imposible renovar los abultados vencimientos y aceleró las presiones devaluatorias que desencadenaron en la crisis del final del 2001.

Jefe de Research en IOL invertironline

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