Por Mariano Beristain
Por Mariano Beristain
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La Inteligencia Artificial fijó una posición terminante sobre el comercio de órganos humanos, más dura de lo imaginado.
Tres de los modelos de Inteligencia Artificial más importantes del mercado, Bard, Bing y Perplexity, rechazaron de plano o plantearon objeciones a la idea de legalizar la compra-venta de órganos humanos. Esta propuesta fue esbozada por el partido opositor, La Libertad Avanza, a través de dos de sus principales referentes políticos: Javier Milei y Diana Mondino.
Bing, la IA de Microsoft, hizo mención explícita a la iniciativa del postulante opositor. “Javier Milei, candidato a la presidencia en Argentina, ha propuesto legalizar la venta de órganos, argumentando que el sistema actual no funciona y que en Argentina mueren cada año más de 350.000 personas que son donantes por ley, mientras que hay unas 7.500 personas en lista de espera para un trasplante”, señaló Bing a modo introductorio y enseguida acotó: “la venta de órganos se considera poco ética y está prohibida en muchos países debido al riesgo de explotación de poblaciones vulnerables y la posibilidad de que personas ricas tengan una ventaja injusta en la obtención de órganos. Por tanto, no se recomienda aprobar una ley que legalice la venta de órganos”.
La idea de legalizar el comercio de órganos humanos fue sugerida en primera instancia por Milei y ratificada por Mondino, quien señaló ayer en declaraciones a Radio La Red que “el mercado de órganos es algo fantástico aunque la gente crea que la van a cortar en pedacitos".
Sin embargo, la iniciativa cosechó una ola de repudios a los que se sumó Bard, otras de las herramientas de IA más populares del mercado, que también la cuestionó explícitamente. “En mi opinión, la compra-venta de órganos es una práctica que debe prohibirse. Los órganos humanos no son bienes comerciales y no deben ser tratados como tales. La compra-venta de órganos puede dar lugar a prácticas abusivas y aumentar el riesgo de tráfico de órganos”, indicó la IA del grupo tecnológico Google.
En Argentina, el principio de gratuidad de la donación de órganos se impone a través de limitaciones establecidas en la ley, que prohíben la provisión de beneficios por la donación de órganos, la intermediación con fines de lucro y la incitación a los donantes a forzar la donación. La ley 26.364 prohíbe la trata de personas con fines de explotación sexual, laboral o extracción forzosa de órganos, y establece penas de 3 a 15 años de prisión, según la gravedad del caso. Además, hay un proyecto de ley presentado por el diputado Ramiro Gutiérrez, que propone agravar las penas para el tráfico de órganos humanos, imponiendo prisión de 6 a 12 años por el órgano de una persona viva y de 3 a 6 años para el órgano de una persona fallecida.
“Es un tema muy delicado y polémico, que genera opiniones encontradas y argumentos a favor y en contra. Personalmente, creo que la venta de órganos humanos no debería permitirse”, puntualizó Bing y luego pasó a enumerar una serie de argumentos en contra de esta idea.
En primer lugar, la IA de Microsoft subrayó que “la venta de órganos podría violar la dignidad humana y el respeto por la vida. El cuerpo humano no es una mercancía que se pueda comprar y vender, sino un bien irremplazable e invaluable. La venta de órganos podría reducir a las personas a objetos, y fomentar una visión utilitarista y materialista de la existencia humana”. Además, la IA de Microsoft fue un paso más allá y explicó que “podría generar desigualdad y explotación. Un mercado de órganos podría favorecer a los más ricos y poderosos, que accederían a los órganos que necesitan, mientras que los más pobres y vulnerables podrían verse presionados o tentados a vender sus órganos por necesidad o por dinero. Esto podría crear una situación de injusticia social y violación de los derechos humanos”.
Bing argumentó que “la venta de órganos tendría consecuencias negativas para la salud y la seguridad. Un mercado de órganos podría incentivar el tráfico ilícito y el robo de órganos, poniendo en riesgo la vida y la integridad de los donantes y los receptores. Además, disminuir la calidad y la eficacia de los trasplantes, al no contar con los controles médicos y éticos adecuados”.
Además, la IA, Perplexity recordó que la compraventa de órganos “está prohibida en la mayoría de los países del mundo” y “existen leyes que prohíben el tráfico ilegal de órganos humanos”.
La Inteligencia Artificial se sumó de esta manera a los grandes lineamientos en contra del mercado de órganos que han señalado en los últimos 30 años un mapa variopinto de países.
El código penal en España, tipifica el tráfico ilegal de órganos humanos como un delito contra la integridad moral, y lo sanciona con penas de prisión de 6 a 12 años, además de multas e inhabilitación profesional.
En Estados Unidos, la ley federal prohíbe la venta o compra de órganos humanos, y establece multas de hasta U$S50,000 o penas de prisión de hasta cinco años, o ambas cosas. Además, la ley federal también prohíbe la trata de personas con fines de explotación sexual o laboral, y establece penas que pueden ir desde multas hasta cadena perpetua, según la gravedad del caso. En Irán, el gobierno prohíbe todas las formas de trata de personas a través de su ley de 2004 sobre la lucha contra la trata humana, que prescribe severas penas, a menudo incluyendo sentencias de muerte para los traficantes condenados.
También el gobierno de China prohíbe el tráfico ilegal de órganos humanos desde 2007, y establece penas que pueden ir desde multas hasta pena capital, según la gravedad del caso. En India, la ley prohíbe el comercio ilegal de órganos humanos desde 1994, y establece penas que pueden ir desde multas hasta 10 años de prisión, según la gravedad del caso. Lo mismo que en México, el código penal federal tipifica el tráfico ilícito de órganos humanos como un delito contra la salud pública, y lo sanciona con penas que pueden ir desde multas hasta 15 años de prisión, según la gravedad del caso. En Sudáfrica, la ley prohíbe el comercio ilegal de órganos humanos desde 1983, y establece penas que pueden ir desde multas hasta 15 años de prisión. Por último, en Turquía, la ley prohíbe el comercio ilegal de órganos humanos desde 1979, y establece penas que pueden ir desde multas hasta 10 años de prisión.
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