¿Cristina 2023?

Opiniones

Cuando finalizó la exposición de Hugo Yasky, muchos conjeturamos que “20 de Junio. Vigencia de Belgrano. Estado, mercado y precios: producción, trabajo y política social en una Argentina bimonetaria”, era el lanzamiento formal. En adelante, el discurso de Cristina Fernández de Kirchner se parecía más el de una candidata de las PASO del FDT que, el de la vicepresidenta en ejercicio.

Compendió un apunte sobre economía de Axel al alcance de todos y todas: “Los grandes problemas de Argentina se resumen en la escasez de dólares y la economía bimonetaria, los empresarios dicen que no tienen nada que ver con la formación de precios y la inflación, hay un festival de importaciones que se debe controlar y administrar el Gobierno”. Explicó muy claro: “Los que endeudaron al país, los que nos trajeron de vuelta al FMI dicen que ahora tienen la solución”.

Enhebró una crítica mordaz sobre la gestión con un discurso de campaña: “no se trata de ganar por ganar, sino de avanzar en dirección de la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación, ganar la elección para no cambiar nada, mejor quedarse en la casa”, utilizó la frase: “usar la lapicera” que ya pronunció antes junto al presidente Alberto Fernández en el acto por el centenario de YPF y, arengó a los argentinos para hacer lo correcto para defender a su Patria. Conferenció para las damas aseverando que “las mujeres son a las que más basurean en prácticas misóginas y machistas”.

Hubo para el partido judicial también: “Los jueces y los fiscales aparecieron en el mundo de las importaciones y entre enero de 2021 y marzo de 2022 salieron del país 1.847 millones de dólares de importaciones autorizadas por jueces y fiscales a través de amparos…donde hay necesidad de dólares habrá un juez y un fiscal para darles dólares a los importadores; pero si la necesidad es del pueblo no hay derecho; no hay justicia, no hay fiscal y no hay jueces”, haciendo referencia a la siniestra frase de Rosenkrantz. En síntesis, hizo un necesario discurso persuasivo, una excelente proclama de lanzamiento para formar un nuevo partido que no pasa del 30%, aunque diga que la unidad está asegurada. La compañía del sufragio la decide el pueblo.

La economía popular y los movimientos sociales

Si vendiste peines y perchas por la calle yendo a la vez al secundario, si sobreviviste desde los 12 años ayudando a tus viejos y tus hermanitos, tal vez entiendas un poco más de que se trata la economía popular. No hay peligro, los presidentes no tienen porque saber de todo. Además si en su entorno nadie laburó y estudió desde los 12 años, o alguno directamente nunca laburó, tampoco es un inconveniente. El problema es cuando todo eso se nota mucho, porque el que no lo hizo tiene que chupar muchas medias. Los hijos de obreros perseguidos políticos del 55 no tuvimos alternativa, padres prescindidos de las fábricas que nunca pudieron regresar a sus oficios porque formaban parte de las listas negras, además de hacerse un tiempito para “la resistencia”.

Si bien la relación de los gobiernos con los movimientos sociales, después de 2001 ha sido objeto de debate, la dinámica de los movimientos sociales en los períodos de gobierno de Néstor y Cristina identifican ciclos en que las diferentes agrupaciones movilizadas se relacionaron con el gobierno, implementando acciones para asistir las demandas públicas y generaban nuevas formas de participación que contribuyeron en forma contundente al proceso político en Argentina entre 2003 y 2015.

La comprensión de estas dimensiones contribuye a establecer algún tipo de reconocimiento para Emilio Pérsico, “el chino Navarro”, Esteban “el gringo Castro”, Luis D’Elia, Juan Grabois, y Cristina Saravia; mucho más que instalar cuestionamientos sobre si los hombres trabajan más que las mujeres, suscitando dudas y reclamos funcionales a los medios hegemónicos, la oposición y las corporaciones. Grande fue el tiro en el pie.

En el marco del giro peronista al progresismo, uno de los principales artífices de la construcción de masa crítica 2003-2015 han sido los movimientos sociales que protagonizaron la resistencia al neoliberalismo desde “los felices noventa”. Los Gobiernos de Néstor y Cristina fueron antecedidos por la protesta social de diferentes componentes sociales activados. Los movimientos sociales representan una concepción política sobre los modos en que las clases populares construyen poder e intervienen en la disputa por la hegemonía del proceso histórico. El campo de la protesta contra el gobierno de Néstor siguió habitado por organizaciones de izquierda y de desocupados, aunque estos fueron perdiendo fuerza frente a un proceso palmario de crecimiento de organizaciones que fortalecieron su identificación con el kirchnerismo, la tolerancia frente la judicialización de la protesta y la estigmatización por parte del sistema de medios masivos de comunicación (Gielis y Artese).

Néstor tercerizó

Pero Cristina afirmó que el Estado nacional “debe recuperar la auditoría y el control de las políticas sociales que no pueden seguir tercerizadas”.

Las diferentes escalas de los adversarios (municipal, provincial, nacional y empresas privadas) y la falta de coordinación impidieron la construcción de un antagonista centralizado y el gobierno de Kirchner eligió una estrategia de derivación para gestionar una problemática que claramente evitó (re)presentar en el espacio público y en el campo político (Svampa y Sola Álvarez, 2010). El mandato de Néstor Kirchner finalizó con una nueva dinámica de la movilización y con la emergencia de nuevos actores en el terreno político dominado por el kirchnerismo, el cual optó por llevar como candidata a Cristina Fernández de Kirchner en una fórmula que expresaba la Concertación Plural con la presencia de un ex gobernador de la UCR, Julio Cobos, como candidato a la vicepresidencia.

Las listas que fueron presentadas por el FPV encarnaron una alianza entre el PJ y los radicales “K”, pero también integraron militantes de organizaciones sociales; en especial del Movimiento Evita. La asunción de Cristina fue seguida por movimientos sociales, tanto en las afueras del Congreso Nacional como en la Plaza de Mayo, en el marco de un acto de escenificación del kirchnerismo: los recitales públicos y masivos. Las organizaciones sociales comenzaban a consolidarse como un público activo.

Luego de tomar posesión del cargo, de presidenta se dirigió al público en la Plaza de Mayo y dijo: “Quiero agradecerles a todos los jóvenes de todas las agrupaciones y movimientos sociales de la patria, que han sido la verdadera vanguardia de este Gobierno en sus momentos más difíciles” (CFK 11/12/11). Con motivo de un aniversario de las elecciones que llevaron a Néstor Kirchner al gobierno, las organizaciones celebraron un acto, el 27 de abril de 2012, en cancha de Vélez para expresar su respaldo a la presidenta. En dicha oportunidad, Cristina mencionó al Movimiento Evita como uno de los impulsores de aquel acto. Un hecho que marcó la movilización fue la asunción del Papa en marzo de 2013, debido a la influencia que tuvo semejante referente. La consigna del papa Francisco de la lucha por “las tres T” (tierra, techo y trabajo) fue asumida activamente por un conjunto de organizaciones sociales de matriz nacional-popular, que encontraron al Movimiento Evita para expresarse, que aglutinó una lógica de movimiento social en torno al reclamo por el reconocimiento de derechos laborales.

La prudencia es muestra de sabiduría

No obstante meter la pata con Moyano en 2010, tampoco en esta fase el mayor antagonista de Cristina Fernández está en la calle. Todo lo contrario.

“El que ahorra sus palabras tiene sabiduría” dice un proverbio. La prudencia es uno de los recursos más importantes en la vida de un estadista. Son cuidadosos en la manera de sermonear, esto implica saber distinguir, comportarse de manera adecuada, prevenir y evitar que otros encuentren fisuras en el frente interno. Involucra el sentido común en lo que decimos y hacemos. La prudencia nos rescatará de numerosísimos inconvenientes y nos auxiliará aun, para desarrollar la relaciones inter movimientistas. De esa manera podremos crecer y manejar con éxito cada uno de nuestros pasos hacia la meta-evitar que vuelvan y el país detone-, y no tener que lamentar las consecuencias de alguna acción incorrecta. Ser prudente es ser reflexivo.

La palabra prudente, en griego “sófron”, es la combinación de dos palabras, una que significa “sano” y otra que significa “mente”. También se refiere al autocontrol, el dominio propio. Se relaciona con un término griego moderno que significa “frenos”. Cuando pensamos en prudencia sugiere el ejercicio de ese autocontrol o dominio propio que gobierna todas las pasiones y deseos. Para decirlo de otra manera, una persona prudente es lo contrario de una persona impulsiva.

Innecesario

El discurso fue valiente y muy bueno. Pero sentimos que se dijeron cosas que no se debieron decir. El perfil menos destacado de la vicepresidenta es el que exterioriza su obvia ausencia de potrero. También se nota cuando hace chistes, o discursos de barricada. No son su fuerte. Estas tentaciones la llevan a conducirse de una manera innecesaria. Nadie le pide que haya vivido cuatro vidas. Pero pudiendo expresar sus dotes de conferencista, potencialmente estadista, ha elegido la forma inferior, complacer a su entorno aplaudidor. Se necesita cordura. Ser prudente requiere una mente renovada, una mente transformada. Parafraseando a San Pablo pidámosle: “Cristina, no se amolde al modo Milei”, sea transformadora de esa derechización globalizante, no milite el discurso pendenciero. Así podrá comprobar cuál es la voluntad de todo el pueblo que votó al FDT, que es un poco más que su ecosistema militante.

La imprudencia, es una desviación, un gran amigo para el enemigo. El enemigo es Macri, usted menciono algunas de sus fechorías. No coincida con los que estigmatizan al choripanero ni a los que trabajan socialmente en lugares donde no cualquiera.

El gran objetivo del adversario es alejar el sentido común y reemplazarlo con sentido mediático. El 2º de junio le dio de comer a todos los que viven de esto. Los que de lo que es claro e importante llevan a lo que es confuso a la gente con la comprensión promedio baja, a lo personal a lo que es irrelevante. Eso “garpa”. Muchas pequeñeces toman el lugar de la única cosa que es necesaria. Recuerde: “El prudente ve el peligro y lo evita; el necio sigue adelante y sufre las consecuencias”. Lo peor es que el pato lo pagan todos.

La sabiduría no siempre participa en una pelea; sabe que hay momentos en que la mejor respuesta es preservarse y dejar que pase el riesgo. El imprudente muestra enseguida su enojo, pero el prudente pasa por alto el insulto. El colérico no tiene autocontrol para esperar y dejar pasar la ira inmediata antes de dar una respuesta. El impetuoso hace la mayoría de las cosas por impulso y sin pensar. En las muchas palabras, la transgresión es inevitable, mas el que refrena sus labios es prudente.

No es buena la enseñanza para ese entorno que solo saber decir que sí (justamente, los más papistas que el Papa), porque luego cuando hablan, se equivocan. Hay mucho más error potencial en hablar que en escuchar. Escuchemos en privado a los que tienen algo que aportar, no solo a los obsecuentes y correveidile.

Se puede mejorar y evitar errores simplemente hablando menos y restringiendo nuestros labios en público. Lo que nos pedían entre 2011-2015 a todos y lo respetamos. A medida que pasan los meses y se acerca 2023 debemos ser más sensatos, maduros y sabios. Nunca seremos perfectos, ni nadie lo espera. Solo Dios es perfecto, sin embargo si inclinamos el corazón a la prudencia, si clamamos a la inteligencia, y a la cordura diéremos voz; si como a la plata la buscáramos, y la escudriñáramos como a tesoros, entonces entenderíamos y hallaríamos el conocimiento y la sabiduría. Tal vez la prudencia se halle perdida en estos meses, pero valor, es posible recuperarla.

Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

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