Lesiones deportivas: una visión distinta para la prevención y el tratamiento

Opiniones

Un abordaje nutricional para prevenir y tratar las lesiones inflamatorias se compone de lo que llamamos las tres R: Reducir, Resolver y Reparar.

Tendinitis, calambres, contracturas, rupturas fibrilares y desgarros musculares constituyen la pesadilla de todo deportista.

Es habitual escuchar que en el deporte se debe aprender a convivir con el dolor.

Desde la medicina ortomolecular consideramos que esto no debe ser necesariamente así. Sabemos que las lesiones y los dolores están asociados a la inflamación.

La inflamación es un mecanismo de defensa de nuestro organismo ante un ataque del exterior, ya sea una infección o una herida (lesión). En el caso específico de la lesión producida por el deporte, cuando la misma se ocasiona por movimientos repetitivos, traumas, estrés por sobreuso, se activa el mecanismo de la inflamación, el cual tiene por objeto reparar el tejido lesionado. Para lo cual se producen dos fases, una fase inflamatoria (daño) y otra fase de resolución y reparación (curación). El objetivo principal es la restitución ad integrum de la lesión para lo que es necesario que se detenga la fase destructiva inflamatoria y se active la fase resolutiva y reparadora, de lo contrario se produce una cicatriz fibrosa, con pérdida parcial o total de la función del tejido lesionado.

Este mecanismo inflamatorio puede ser exacerbado por la alimentación, el estrés y las alteraciones de la microbiota intestinal (bacterias presentes en el intestino que pueden aumentar o modular la inflamación).

Medicina ortomolecular es prevenir y tratar las enfermedades con las moléculas bioactivas presentes en los alimentos tales como aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas, minerales, oligoelementos y fitoquímicos, que trabajan en forma armónica y mancomunada en proceso de curación de las lesiones.

Un abordaje nutricional para prevenir y tratar las lesiones inflamatorias se compone de lo que llamamos las tres R: Reducir, Resolver y Reparar.

Reducir la carga inflamatoria, mediante una alimentación antiinflamatoria (baja en grasas omega 6, baja en hidratos de carbono refinados, alimentos procesados y ultraprocesados y rica en fibras, frutas, verduras y cereales integrales, legumbres, frutos secos); Resolver la inflamación, mediante los ácidos grasos omega 3 que son los precursores de los mediadores específicos de la resolución y Reparar el tejido lesionado, mediante la administración de polifenoles (maqui berry, arándanos, etc) que tienen triple acción, antioxidante, antiinflamatoria y activan la AMPK , enzima responsable de brindar la energía celular necesaria para reparar el tejido lesionado.

La alimentación, la hidratación y la suplementación en el deporte debe ser personalizada según las características específicas del deportista y el tipo de deporte que practica.

MP 70874. Especialista en Clínica Médica. Miembro fundador de FIMON (Foro para la Investigación en Medicina Orthomolecular y Nutrigenómica). Director médico portal OMOL.

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