16 de junio 2024 - 00:00

El desafío de calcular el retorno de inversión en la defensa

Calcular el retorno de inversión (ROI) en sistemas de armas para la defensa es una tarea compleja y única. A diferencia de las inversiones en otros sectores, aquí no solo se trata de dinero, también es seguridad, estrategia y hasta política.

Aunque calcular el ROI en defensa no es sencillo, es crucial para entender si una inversión vale la pena.

Aunque calcular el ROI en defensa no es sencillo, es crucial para entender si una inversión vale la pena.

Mookie Tenembaum, filósofo y analista internacional, y Diego Laje, periodista internacional.- Es difícil estimar el valor político de un bien con precio de mercado. Calcular el retorno de inversión (ROI) en sistemas de armas para la defensa es una tarea compleja y única. A diferencia de las inversiones en otros sectores, aquí no solo se trata de dinero, también es seguridad, estrategia y hasta política.

El ROI es una medida que nos dice cuánto ganamos en relación a lo que invertimos. En términos sencillos, si invertimos un peso y obtenemos dos, tenemos un buen retorno.

El uso de drones baratos en el conflicto actual entre Ucrania y Rusia, puede servir para un abordaje simple. Sin embargo, en el contexto de armas y defensa, calcular esto no es tan sencillo por varias razones:

Valor de Disuasión:

Muchas armas se compran no para usarlas, sino para mostrar poder y evitar conflictos. Es como tener un perro guardián que nunca ataca pero mantiene alejados a los ladrones. El ROI aquí no se mide por ataques realizados, sino por conflictos evitados y la seguridad que brinda.

Uso en Conflicto:

Otras armas sí se usan en combate, como los drones que Ucrania y Rusia emplean. En estos casos, el ROI se mide por la efectividad en el campo de batalla: cuántos objetivos destruyen, cuánto protegen a los soldados y cuánto cuestan en comparación con los daños que causan.

Para entender mejor, volvamos al ejemplo de los drones baratos del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Costo de la Inversión: supongamos que el desarrollo, producción y despliegue de estos drones cuesta $100 millones.

Beneficios:

  • Destrucción de equipos enemigos: si estos drones logran destruir $50 millones en equipos enemigos.
  • Protección de tropas propias: si gracias a estos drones se evitan $30 millones en daños y bajas propias.
  • Ventas a otros países: si se venden drones a aliados por $20 millones.

En este caso, podemos ver que los beneficios totales (protección, destrucción y ventas) igualan los costos de la inversión. Esto significa que, al menos en términos simples, los drones recuperaron su costo.

Sin embargo, el campo de batalla ucraniano demuestra retornos mayores para quienes emplean tecnologías con astucia.

Ucrania emplea drones civiles adaptados con explosivos. Estos cuestan unos u$s400 cada uno. Un acierto neutraliza un blindado por millones de dólares. La particularidad es que según trasciende desde el frente europeo, cada acierto representa un 10% de los intentos.

Por lo tanto, u$s4.000 en drones baratos sigue aportando un ROI inmenso.

A la inversa la ecuación también es complicada: los vehículos no tripulados que Rusia envía contra la infraestructura civil ucraniana cuestan unos US$20.000 cada uno. El daño potencial que causa es de miles o millones de dólares, y para derribarlo se debe emplear misiles por cientos de miles de dólares. Ucrania perdería en misiles antiaéreos lo que gana en drones antiblindados.

Así, el empleo juicioso de la tecnología crea oportunidades para mejorar la relación entre costo y beneficio militar.

Además del uso directo en combate o disuasión, la manufactura de armas avanzadas impulsa la economía y la tecnología de un país. También, si un estado vende estas armas a otros, los ingresos de esas ventas se suman al ROI.

A esto se agrega la externalidad positiva de contar con una industria moderna de armamento y el ecosistema de innovación para toda la economía.

Aunque calcular el ROI en defensa no es sencillo, es crucial para entender si una inversión vale la pena. En el caso de los drones utilizados por Ucrania y Rusia, podemos ver que los beneficios pueden ser tanto directos (como destruir equipos enemigos) como indirectos (como evitar bajas propias y generar ingresos por ventas). De esta manera, podemos comprender mejor la complejidad y la importancia de estas inversiones en la defensa y la seguridad de un país.

Las cosas como son.

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