4 de mayo 2006 - 00:00

"El dólar puede quebrar el piso de los 3 pesos"

Javier Alvaredo
Javier Alvaredo
Javier Alvaredo, director de MVA-Macroeconomía, se mostró conforme con el proceso de inversiones que se está viendo en la economía argentina y estimó un crecimiento del PBI de 7,9% para este año. También remarcó que mayo será un «mes bisagra» para descifrar la voluntad de ahorro del gobierno. El economista, ex Morgan Stanley, trabajó para la UIA y fue también funcionario del Ministerio de Economía entre 2000 y 2002.

Periodista: ¿Cuál es su perspectiva de crecimiento para este año?

Javier Alvaredo: Va a ser un año de crecimiento robusto. Proyectamos un aumento del PBI de 7,9% y estamos esperando datos de las cosecha para terminar de definirlo.

P.: ¿La inversión es suficientepara mantener el crecimientoen el largo plazo?

J.A.: El nivel es bueno y creemos que tocará un récord histórico a precios constantes. El arrastre estadístico es de 10%, e incluso suponiendo una desaceleración, tendremos números interesantes. Con respecto a la inversión extranjera directa, si bien no es la de los 90, lo mismo sucede en gran parte de los países de Latinoamérica. Hubo decisiones estratégicas de posicionarse en activos de nuestra región que no terminaron dando los frutos que se esperaban y ahora la decisión va en sentido inverso, se busca salir de la zona para ir hacia otros mercados.

P.: ¿Qué pasa con la energía? ¿Hay peligro de desabastecimiento?

J.A.: Las empresas relacionadas con infraestructura energética están invirtiendo menos. En los 90 representaban 1% del producto y hoy no llegan a 0,4%. En este contexto, evalúo positivamente la ley de cargos específicos, ya que puede dar margen para financiar proyectos de largo plazo, en una coyuntura donde las AFJP disponen de fondos importantes, que el sector público no está demandando. Además, si el tema se soluciona, quitará incertidumbre para destrabar grandes proyectos de inversión de productoras de insumos básicos, que son grandes consumidoras de energía y tienen una rentabilidad que amerita inversiones más agresivas. Ahí ya estaríamos en niveles de inversión de 24/ 25%, suficientes para sustentar el crecimiento de largo plazo.

P.: ¿Qué espera con respecto a la inflación y cómo evalúa los acuerdos de precios?

J.A.: Esperamos para 2006 niveles similares a los del año pasado. Los acuerdos sirvieron para bajar las expectativas inflacionarias, y permitieron a los empresarios expresar su mayor preocupación que es el tema salarial. Los ajustes de los convenios se mantuvieron por debajo de la barrera psicológica de 20%, que representan para el año aumentos promedios no superiores a 15%. Con la inflación en 12%, la recuperación del salario real sería de 3%, lo cual es razonable dado que la tasa de empleo está en nivel histórico y ya puede verse en algunos sectores la escasez de mano de obra.

  • Ahorro

    P.: ¿Y cómo evalúa la política-fiscal?

    J.A.: En la profesión hay unanimidad acerca de la necesidad de incrementar el ahorro. Con la recaudación creciendo fuerte, arriba de 25%, existe la oportunidad de implementar un ajuste indoloro en términos políticos, ya que el gasto primario puede crecer por encima de lo presupuestado y aun así aumentar el ahorro. La tendencia del gasto no ha sido clara hasta ahora y mayo va a ser un mes bisagra al respecto, ya que se espera una recaudación de casi $ 14.000 millones, lo que va a dar una idea clara de si el gobierno aumentará el ahorro fiscal o si expandirá el gasto.

    P.: Pasemos al dólar. ¿Qué espera para este año?

    J.A.: El mercado de cambios va a estar muy sobreofertado hasta julio. El Banco Central va a seguir interviniendo, pero el nivel de liquidez va a ser tal que no va a poder mantener el tipo de cambio estable, el cual va a ir deslizándose hacia abajo. Si la turbulencia de los mercados internacionales se suaviza y vuelven a ingresar capitales podría quebrar el piso de $ 3 y arrimar a $ 2,98. En un escenario no tan favorable creemos que llegaría como mínimo a $ 3,04. No obstante, para fin de año esperamos que vuelva a $ 3,10, a niveles que no deberían generar demasiada inquietud. Me preocuparía que se pase a una política de «crawling peg», donde el tipo de cambio nominal se ajuste con la inflación pasada para dejar fijo el tipo de cambio real. En ese caso se pondrían en funcionamiento mecanismos indexatorios graves. Creo que la estrategia del gobierno es correcta, al evitar apreciaciones nominales y permitir que una inflación más controlada genere apreciaciones reales de una manera gradual.

    P.: ¿Cree que el Mercosur tiene todavía futuro?

    J.A.: Creo que sería mejor un Mercosur perfeccionado que uno muerto.

    Entrevista de Martín Lalín
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