"El petróleo todavía podría retroceder más"
(El experto en mercados mundiales personificado como Gordon Gekko, el banquero de la película de Oliver Stone «Wall Street», advierte sobre los imponderables en el abastecimiento de petróleo vinculados con la baja inversión sectorial de los '90 -algo similar a lo que se argumenta en la Argentina con el rubro energético en la actualidad- que mantendrían los precios del crudo en los actuales niveles. Este fue el diálogo que mantuvo con este diario.)
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P.: ¿Prudhoe Bay?
G.G.: Es el pozo más grande en operaciones en los Estados Unidos. British Petroleum pensó en un primer momento que iba a tener que cerrar los grifos para proceder a las reparaciones y ello involucraba una merma diaria de 400 mil barriles por algunos meses. Piense que la estimación de aumento en la demanda mundial de crudo para este año es de 1 millón 200 mil barriles por jornada.
P.: ¿Pero no fue tan grave?
G.G.: No. Pero eso nadie lo sabía cuando se anunció la noticia. Aun así, queda un mensaje delicado: la infraestructura petrolera -fundamentalmente por la falta de inversión en los 90, cuando los precios de la energía eran bajos- no está en buenas condiciones de mantenimientoy es muy vulnerable si se le exige un alto régimen de operación. Como sucede en la actualidad.
P.: ¿Cree que los inversores han arribado a la convicción -viendo la buena digestión de estos shocks- de que los precios del crudo se habían valorizado en exceso?
G.G.: Es una conclusión bastante natural si uno observa la acumulación de inventarios comerciales (en los EE.UU. y, en general, en los países de la OCDE) o la ruptura brusca en la correlación con los demás commodities que se produjo en mayo/junio.
P.: Sin embargo, tardó en ponerse en evidencia...
G.G.: Se esperó el final de la temporada de vacaciones de verano (en el hemisferio boreal).
P.: La economía ha dejado atrás el pico anual en la demanda de naftas...
G.G.: Tal cual. Y ahora comienza a jugar la estacionalidad sobre sus precios. En el renglón de la gasolina, es cuestión de sentarse a ver su caída...
P.: ¿Cómo impactan estas incidencias en el tablero de comando de la Fed?
G.G.: El problema de la inflación hoy es una historia estrictamente derivada de la suba persistente de los precios de la energía. Para la Fed -sobre todo, para los miembros que votaron a favor de no aumentar las tasas aun al costo de quebrar la unanimidad previa de las decisiones-es, pues, la mejor noticia posible. No sólo porque concede una tregua en el tema inflacionario sino porque también mejora, en el margen, el ingreso disponible en momentos en los que la mayor preocupación tiene que ver, otra vez, con la fortaleza de la actividad económica.
P.: No creo que cambie mucho el panorama. El petróleo bajó pero permanece mucho más caro que el año pasado y en cualquier momento puede volver a subir...
G.G.: Pienso que lo importante para la Fed es detectar que el precio del crudo -a estos niveles- no es enteramente independiente del nivel de actividad de los EE.UU. Si la economía se debilita, el precio del crudo y de sus derivados no permanece impasible. Se reduce y así desmonta la inercia de costos pro inflacionaria. Sin que la política monetaria intervenga. Y, a la par, facilita un aumento del ingreso real que puede mitigar la menor pujanza económica. Dos características favorables que probablemente vaya a necesitar...




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