Con el incremento del financiamiento mundial destinado a garantizar una transición energética más justa y un proceso de descarbonización en aumento, las naciones intensifican sus esfuerzos para revertir la tendencia de calentamiento global consolidada en los últimos años. Este nuevo marco internacional no sólo redefine las políticas públicas, sino que también impulsa a las empresas a revisar sus estrategias y a acelerar su contribución a los objetivos de sostenibilidad.
La inteligencia artificial como motor de sostenibilidad: oportunidad, riesgo y liderazgo empresarial
La aceleración de la transición energética y la descarbonización está llevando a las empresas a integrar la inteligencia artificial como una herramienta clave para mejorar la eficiencia, reducir emisiones y gestionar nuevos riesgos, en un escenario donde innovación y sostenibilidad avanzan de la mano.
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La inteligencia artificial emerge como una aliada clave para acelerar la sostenibilidad empresarial y la transición hacia modelos más eficientes y descarbonizados.
En este contexto, las compañías se encuentran orientando sus estrategias hacia un uso más eficiente y responsable. Según un estudio de Bain & Company, el 80% de los ejecutivos considera que la inteligencia artificial es un acelerador de procesos sostenibles. Sin embargo, más de la mitad de los encuestados se encuentran en fases iniciales. Si bien los resultados obtenidos son alentadores, este avance también implica desafíos: la expansión de la IA implica costos medioambientales y laborales reales que deberán gestionarse con responsabilidad.
En primera instancia, las empresas están focalizando su uso con la finalidad de reducir el consumo de energía, disminuir los residuos, mejorar la seguridad en el lugar de trabajo y acelerar el cumplimiento de sus objetivos de sostenibilidad. A partir de la implementación de IA, cada uno de los líderes está detectando los puntos críticos de emisiones en tiempo real, optimizando la utilización de energías renovables y transformando la experiencia de los empleados, y los primeros resultados son prometedores.
Los ejecutivos reconocen que la IA introduce nuevos riesgos para la sostenibilidad, aunque los enfoques para abordarlos varían. Los líderes innovadores son cuatro veces más propensos a percibir los altos riesgos relacionados con la sostenibilidad que plantea la IA. A diferencia de los rezagados, no se centran únicamente en el cumplimiento normativo, la privacidad y la seguridad de los datos. Miran más allá, hacia los riesgos disruptivos y aún emergentes que la IA plantea para sus equipos.
Dado que más de la mitad de las empresas aún se encuentran en la fase de exploración o prueba piloto, hay mucho que aprender de las compañías que se encuentran más avanzadas. Los ejecutivos innovadores adoptan un enfoque más audaz a la hora de seleccionar, adoptar y obtener valor de sus casos de uso de IA. Dan prioridad a las aplicaciones con mayor potencial de impacto a largo plazo y valor empresarial, como la simulación de escenarios y riesgos y el diseño de productos sostenibles, incluso si el camino hacia la rentabilidad es más lento.
Entre los casos de uso más relevantes que ya se están desplegando se destacan:
- Escenarios a largo plazo y simulación de riesgos: la IA permite anticipar y gestionar riesgos climáticos, regulatorios y tecnológicos mediante el análisis de grandes volúmenes de datos. Empresas como las de logística global la usan para crear escenarios geopolíticos y climáticos actuales, optimizando inversiones y planes de contingencia.
- Diseño sostenible de productos y servicios: a medida que crece la demanda de productos más sustentables, las empresas deben innovar sin comprometer los costos y calidad. La inteligencia artificial puede aportar valor al sugerir posibles diseños generativos, optimizaciones de recursos y soluciones personalizadas que impulsen innovación sin perder valor. Gracias a la implementación de gemelos digitales en I+D, varias empresas de consumo masivo han logrado reducir las emisiones de residuos e innovar en los productos.
- Eficiencia energética: la capacidad de análisis de datos que tiene la IA impulsa la descarbonización permitiendo identificar los puntos críticos de emisiones de las cadenas de valor y optimizar su rendimiento.
- Identificación de oportunidades en el mercado ecológico: la inteligencia artificial puede detectar nuevos mercados y posibles compradores de productos sostenibles a través de un análisis profundo de datos disponibles sobre el comportamiento de los consumidores, los objetivos de sustentabilidad y las tendencias del entorno competitivo.
El factor diferenciador no radicará en quién lidere la sostenibilidad, sino quién domine la inteligencia artificial, dado que tiene el potencial de convertirse en una de las herramientas más poderosas para los manuales de sostenibilidad. Llegó el momento de aprender de las empresas y líderes que más innovan para elevar su ambición e integrar la IA para la sostenibilidad donde más importa.
Socio de Bain & Company y responsable por la oficina de Argentina



