"La tasa de interés de corto plazo va rumbo a 5% anual"

Opiniones

(La tasa de interés de corto plazo va rumbo a 5% anual. Ese ha sido el principal mensaje que dejó la última reunión de la Reserva Federal tras la suba de 0,25% en la tasa de corto, según la visión del experto en mercados internacionales personificado como Gordon Gekko, de la película «Wall Street». El mercado testeará un nivel de tasa de largo de 4,90%, señaló en diálogo con este diario.)

PERIODISTA: El estreno de Ben Bernanke fue apenas una «remake» de Greenspan. Otra vez la misma película: una suba de tasas de un cuarto de punto y ninguna señal de que haya sido la última.

Gordon Gekko: ¿Qué otro resultado cabía esperar?

P.: ¿Cuál es el mensaje importante que le dejó la lectura del comunicado oficial de la Fed?

G.G.: Que la tasa de fed funds va rumbo a 5%...

P.: Es un discurso agresivo...

G.G.: No. Mantiene el tono que se ha hecho costumbre. Es verdad que desaira las expectativas de que la Fed considerara 4,75% como el último eslabón de la cadena de subas -ilusión que había surgido tras la caída de 10,5% en la venta de casas nuevas en febrero- pero no era razonable esperar que la Fed alterase su postura de fondo por los avatares de un único indicador.

P.: ¿Cuándo es la próxima reunión?

G.G.: El 10 de mayo...

P.:
O yo leí mal o el comunicado deja abierta la posibilidad de responder ante cambios significativos que puedan presentarse en las perspectivas económicas. ¿No es una manera de mantener vivas todas las alternativas de acción?

G.G.: Es una fórmula de rigor, que ha estado presente en los comunicados anteriores sin por ello torcer el derrotero de suba de tasas. Es obvio que la Fed se reserva el derecho de volver sobre sus pasos, pero no hay nada en el horizonte que lo amerite. Está claro que un mal número aislado -o un puñado de ellos- no servirá como justificativo.

P.: ¿No advierte un guiño cuando dice que el crecimiento ha repuntado con vigor en el primer trimestre pero con visos de moderarse a un ritmo más sostenible?

G.G.: No, porque el comunicado, trascartón, subraya que una mayor restricción monetaria puede llegar a necesitarse. Ese es el abrazo del oso. Creo, sí, pero soy yo y no el comunicado quien lo dice, que esa moderación que se prevé, si se acentúa, puede gravitar en junio -y ya con las tasas en 5%- a favor de un temporario paso de la Fed al costado.

P.: No lo ve antes...

G.G.: No. Por una cuestión de simple inercia no creo que se alcance suficiente masa crítica de evidencia -de acá a principios de mayo- como para desviar el curso que sugiere la Fed. Yo diría más: esta reciente resurrección que muestran el crudo, la gasolina y los metales -con nuevos récords absolutos de precio en insumos industriales como cobre y platasi no cede, estará torciendo los argumentos en dirección a una mayor dureza monetaria.

P.: Los mercados se han tomado la primera resolución de Bernanke y Cía. muy a pecho. ¿Tiene sentido o -como Ud. apunta- no cabía esperar otra cosa?

G.G.: Los mercados están operando en modo de corrección desde que empezó marzo, aunque en Wall Street -si uno se guía por las cotizaciones de las acciones- mucho no se nota. Pero los bonos largos están a la defensiva en Estados Unidos, en Europa y en Japón; las Bolsas europeas pisan terreno resbaladizo y los mercados emergentes han sido forzados a retroceder.

P.: Nada muy terrible...

G.G.: Sin dudas. Pero la inestabilidad de la tasa larga va a continuar; la postura de la Fed no facilita una válvula de escape... Así, es muy probable que los máximos de 2004 vuelvan a ser examinados...

P.: Esto es una tasa de 10 años en torno a 4,90 por ciento...

G.G.: Correcto. Nada grave pero sí molesto. En esas condiciones, uno esperaría una dosis adicional de turbulencia y que la fase de corrección se prolongue todavía más.

P.: Pienso que a los mercados les vendrían bien indicadores económicos más apacibles... Inclusive a las Bolsas...

G.G.: Desde ya. Sucede que hoy la fuente de ruido es la volatilidad de las tasas. El temor a lo que puedan decidir los bancos centrales del G-7. Y, en el balance de riesgos, ya no es la falta de crecimiento sino su exceso y su eventual presión sobre la inflación lo que quita el sueño...

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