Todos los años a nivel global, durante el mes de junio, tiene lugar el Mes del Orgullo LGBTIQ+. Mes en el que todos los colectivos del mundo se unen para celebrar su libertad y visibilizar sus derechos. En esta fecha, se llevan a cabo diferentes eventos y propuestas en todo el mundo que tienen como objetivo alcanzar una sociedad más inclusiva.
Mes del Orgullo LGBTIQ+: muchos prejuicios por derribar y muchos hábitos que transformar
En nuestro país, además del acompañamiento que vemos en las fechas clave para las personas LGBTIQ+ por parte de diferentes instituciones, existen iniciativas concretas que aportan a construir igualdad real.
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Según un estudio de la consultora Nodos titulado "Ser LGBTIQ+ en el trabajo”, el 30% de los encuestados manifestó haber sufrido acoso y discriminación en el trabajo, el 50% comentarios negativos, el 20% violencia física o verbal y el 7% fue sido despedido a causa de su orientación sexual.
Además del Mes del Orgullo, existen otras fechas donde se promueven los derechos de la comunidad LGBTIQ+. Sin ir más lejos, el pasado 17 de mayo, el Obelisco vistió los colores de la bandera LGBTIQ+, conmemorando el Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual, Identidad de Género y su expresión. Esta acción se realizó gracias a una iniciativa llevada a cabo por la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad de Buenos Aires y da un ejemplo de cómo los diferentes sectores realizan acciones para reafirmar su compromiso con la igualdad y la inclusión. A esto se suman diversas propuestas en el mundo. Por ejemplo, el Secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, autorizó a todas sus embajadas y consulados a izar la bandera LGBTIQ+ en la misma asta que la insignia de Estados Unidos con motivo del 17 de mayo.
En nuestro país, además del acompañamiento que vemos en las fechas clave para las personas LGBTIQ+ por parte de diferentes instituciones, existen iniciativas concretas que aportan a construir igualdad real. Al apoyo de la Ciudad de Buenos Aires que se visibilizó el mes pasado con la bandera y que tiene como base diferentes acciones en pos de la igualdad, se suma la última acción del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, el Programa Producir, que tiene como objetivo el apoyo económico y acompañamiento técnico para mujeres y personas LGBTIQ+ que atraviesen o hayan estado en situaciones de violencia de género.
Si bien observamos que hay nuevas propuestas de diferentes sectores que manifiestan su apoyo a los derechos LGBTIQ+ y el respeto a todas las orientaciones sexuales e identidades de género, lamentablemente existen cifras que nos marcan que aún tenemos un largo camino por recorrer.
La consultora Nodos, que desarrolla actividades efectivas a favor de la diversidad e inclusión, publica cada año la encuesta "Ser LGBTIQ+ en el trabajo”. Los resultados obtenidos en el último estudio realizado no son alentadores: El 30% de los encuestados manifestó haber sufrido acoso y discriminación en el trabajo, el 50% haber recibido comentarios negativos y bromas vinculados a su orientación sexual, el 20% sufrió violencia física o verbal y el 7% reveló haber sido despedido a causa de su orientación sexual o identidad de género.
Este panorama es muy similar en el resto de la región, así lo indicó la “Encuesta Latinoamericana sobre Diversidad Sexual, acoso, violencia y discriminación en el ámbito laboral”, elaborada por Pride Connection Chile en 2020. Este estudio se realizó en 18 países de América Latina, y arroja cifras que marcan la urgencia de impulsar un profundo cambio cultural. Los resultados de este informe concluyeron que el 74,7% de los encuestados sufrió acoso, violencia y discriminación, mientras que el 70% dijo haber recibido violencia psicológica, el 34,8% violencia institucional y el 4,4% afirmó haber recibido violencia física.
Esas cifras representan a personas que sufren día a día y que tienen que enfrentar en sus trabajos injusticias, discriminación y diferentes tipos de violencia. Es necesario que sigamos trabajando desde todos los sectores para generar un cambio cultural que permita modificar esos resultados y lograr que las personas detrás de esos números obtengan la igualdad y el respeto que merecen.
No somos ajenos a esta realidad, por esa razón hoy más que nunca debemos trabajar unidos, en conjunto y de manera articulada con el sector público y privado, porque aún quedan muchos prejuicios por derribar y muchos hábitos que transformar. Ondeemos la bandera, generemos acciones y asumamos la responsabilidad de acompañar a las nuevas generaciones a lograr el cambio cultural que tanto necesita nuestra sociedad.
Vicepresidenta de Gente en Cervecería y Maltería Quilmes.
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