2 de abril 2022 - 00:00

Los 5 consejos para ser resiliente y enriquecerte de los obstáculos

¿Qué necesitamos para fortalecernos de las dificultades? Claves para modificar la perspectiva.

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Resiliencia es esa capacidad que ciertas personas desarrollan para adaptarse positivamente a situaciones adversas y superarlas. Como persona con discapacidad no siempre fui resiliente. Muchas veces me encontré negando mis circunstancias y en guerra conmigo misma. “¿Por qué me tocó a mí?”, me preguntaba sin respuestas buscándolas afuera. Sin embargo, había estado equivocada al creer que lo que me había tocado era una tragedia. Solamente cuando sané y cambié la perspectiva fui capaz de ver que no había nada afuera que no pudiera encontrar adentro mío y elegir ver mi camino desde la bendición y no la tragedia. De esa manera, fui libre para decirle y mostrarle al mundo quién soy y brillar a mi manera.

Hoy en día solemos utilizar mucho la palabra “resiliencia” pero ¿qué necesitamos para ser resilientes y fortalecernos de nuestros obstáculos? Y aunque no existen recetas mágicas, aquí algunas cuestiones que me ayudaron a desarrollarla.

Convertir la desgracia en oportunidad

Uno de los mayores retos en este terreno es poder convertir y transformar eso que nos duele, ya sea del pasado o del presente que estamos atravesando, en un aprendizaje. Ser valientes para aportarle un sentido a esa situación y materializarlo en una acción y un propósito podría alejarnos, con el tiempo, de la negación y frustración. ”Qué me aportó esta experiencia más allá de lo negativo?”, “¿Puedo hacer algo con esto?” Si es así, “¿puede ser algo en concreto o es un cambio interno?” son algunos interrogantes que tal vez nos pueden ayudar a salir de ese encierro que nos genera el dolor por lo que vivenciamos.

Alejarse de lo que no podemos controlar

Es fundamental que podamos percibir las cuestiones que están más allá de nuestro control y poder separarlas de aquellas que sí. Eso que sucedió, aunque nos cueste aceptarlo, efectivamente pasó y debemos abrazar la incertidumbre. De igual forma que no podemos modificar el tiempo metereológico, tampoco deberíamos pretender cambiar muchísimas cosas que suceden. La vida cotidiana está llena de aquello que no podemos manejar: quedarse sin trabajo, enfrentar una enfermedad, las condiciones en las que crecimos. Ser consciente de esto cuesta mucho en esta época cargada de “lo inmediato”. Sin embargo, ser resilientes también tiene que ver con poder estar en paz con aquello que está fuera de nuestro alcance y soltarlo para nutrirnos de eso en nuevas decisiones.

Rodearse de aquello que suma

Sin duda, otra de las claves para la resiliencia consiste en apartarse de todo aquello que no nos aporta algo positivo en nuestra vida ya sea personas, hábitos, costumbres y hasta consumos. “Hacer un detox” de todo eso que nos abruma (por ejemplo, programas o redes sociales que no nos identifican, personas tóxicas) no nos hace bien y nos estanca es importante para poder recibir lo que sí nos puede sumar y enriquecer. Del mismo modo, es necesario saber pedir ayuda cuando se asoma la frustración y la culpa. También hace la diferencia reconocer que no siempre podemos solos y por lo tanto incorporar personas o apoyos para nuestro bienestar resulta clave.

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Celebrar tus victorias (también las pequeñas)

¿Cuántas veces mantenemos conversaciones con nosotros mismos y nos decimos que “no vamos a poder”?” Día a día atravesamos dificultades, retos y logramos cosas. Sin embargo, las pasamos desapercibido y pocas veces les prestamos atención. Incluso los pasos más pequeños, necesitamos reconocerlos y detenernos en lo que tenemos, aprendimos y logramos en lugar de estar constantemente apegados a lo que nos falta o lo que no sucedió. Aunque la planificación es necesaria, somos el aquí y ahora. Es preciso ser consciente de ese momento y valorar nuestros alcances y logros que requirieron de mucho esfuerzo y sacrificio.

Permitirte ser vulnerable

Así como es importante celebrar lo que somos también es esencial aceptar que no podemos con todo lo que nos pasa y que caerse está bien. En la vulnerabilidad también somos fuertes. Reconociendo las derrotas, permitiéndonos más tiempo y actuando con paciencia frente a lo que nos pasa y a las emociones que surgen. Permitir eso y aceptar las debilidades ya que, en definitiva, todos finalmente somos frágiles

Solamente nosotros podemos capitalizar los obstáculos y transformar lo que nos tocó para ser protagonistas de nuestra vida más allá de cualquier circunstancia o adversidad que nos toque atravesar. Sin duda, reinventarnos ante esas circunstancias es fundamental para poder ser nuestra mejor versión y responder con una sonrisa a lo que alguna vez rechazamos.

Licenciada en Comunicación (UBA) y speaker motivacional. Influencer y creadora @shinebrightamc.

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