Macri: "No saben lo listo que estoy para presidente"
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Mauricio Macri no cree necesario aún definir si será candidatoapresienteoajefe de Gobierno de Buenos Aires. En el curso del reportaje con este diario, sin embargo, hizo todos los gestos para transmitir que está más cerca de competir con Kirchner en 2007.
M.M.: Les sorprendería lo listo que me siento para sentarme en esa silla...
P.: Cuando habla a puertas cerradas seguro que lo hace ya como candidato a presidente, o a jefe de Gobierno...
M.M.: (Sonríe) Les digo que PRO es una construcción muy importante en el país con apoyo nacional y que va a ser la alternativa, la segunda fuerza el año próximo y si se produce el debate puede ser la gran sorpresa en 2007.
P.: Con un candidato a presidente que va a ser usted...
M.M.: (silencio)...
P.: Esto no es para Sobisch, para López Murphy...
M.M.: (Sonríe) López Murphy es parte de PRO, es nuestra alternativa. Luego se verá si a último momento se suma alguna otra fuerza...
P.: Digamos que estamos eliminando alternativas...
M.M.: No tenemos nada decidido hasta ahora.
P.: ¿Tiene confianza en ganar las próximas elecciones?
M.M.: Para mí va a ganar el candidato del PRO o el oficialista. En ese momento la gente va a decir: «¿Qué pasó en estos cuatro años?». Crecimos a 9% anual, pero también creció el mundo, cómo estamos en inclusión social, cómo están las fuerzas de seguridad, cómo está la educación pública, cuántos problemas se resolvieron en la calle. Allí la gente tendrá un panorama firme y decidirá si continúa o no. Hoy no se puede hablar porque la gente está pensando en llegar a fin de mes.
P.: ¿Cree que el candidato a presidente va a ser Kirchner o su esposa?
M.M.: Muchos dicen que puede ser cualquiera de los dos, pero yo creo que él va a ser el candidato. No hay a ninguna razón para que no vaya a serlo.
P.: Vamos a Misiones...
M.M.: Misiones marcó límites: hasta dónde la sociedad está dispuesta a acompañar, más allá del 9% de crecimiento. Tampoco se tiene que confundir la oposición: allá el mensaje que unificó fue decirle que no a un abuso constitucional. Eso no significa que eso pueda repetirse fácilmente, porque la gente también recuerda a la Alianza.
P.: Generalmente se vota contra algo...
M.M.: Esta vez tiene que ser diferente, porque si no la Argentina no maduró. Acá se votó en contra de Alfonsín, en contra de la inestabilidad, en contra de Menem. Si vuelve a hacer lo mismo, la Argentina no va a tener un gobierno que la pueda ubicar en el Primer Mundo.
P.: Al demorar candidaturas, ¿no le están haciendo el juego al gobierno, dejándole tiempo para armar las de ellos llevando la decisión, digamos, a agosto?
M.M.: No, el Presidente dijo que lo iba a definir en abril...
P.: ¿No fue importante en Misiones que alguien, monseñor Piña, se animara a encabezar una lista opositora, con un coraje que los políticos no tuvieron? Acá parece que dicen: espero a ver si Kirchner repite y luego veo cómo me acomodo...
M.M.: ¿De qué sirve aliarte para enfrentar a alguien porque la Argentina en lo institucional no está bien, si luego tampoco tus socios comparten tu proyecto para el futuro? Yo no estoy dispuesto a amontonarme para ganar una elección luego de haberme comprometidoa una transformaciónpara la que no voy a tener internamente el apoyo que se necesita.
P.: ¿No es una conducta muy especulativa que demora la intención de la gente que quiere integrarse a un proyecto.
M.M.: Una cosa es el microclima de la gente informada que consume las cinco primeras páginas de los diarios sacando conclusiones. Otra es el resto, que está conformado por la mayoría que está sumergida, preocupada por sobrevivir, por llegar a fin de mes y ve que los salarios no le alcanzan...
P.: Pero ellos suelen votar «en contra de»...
M.M.: Sí, pero también se concentran cuando hay un llamado a la reflexión. Para esa gente que está agobiada por los problemas diarios, un año y días es una eternidad. No se le ocurre ponerse a pensar qué va a hacer en ese momento.
P.: Pero la construcción en provincias que hace no es para ser jefe de Gobierno de la Capital...
M.M.: Es para instalar el partido a nivel nacional y estar listos para que el PRO tenga un candidato propio.
P.: ¿No es usted acaso rehén del distrito porque si anuncia una candidatura a presidente su gente en Capital se desbandaría porque no tendría un candidato ganador?
M.M.: Es una especulación que ni siquiera diría que es maliciosa, porque estamos en la Argentina donde el oportunismo gobierna. Vemos que todos los funcionarios que en su mayoría estuvieron en el gobierno de Menem o antes fueron duhaldistas, ahora son kirchneristas. Acá la variable de cambio es el oportunismo.
P.: ¿Hay oportunistas entre su gente?
M.M.: Creo que tengo más gente que ha demostrado lealtad ante los embates del oficialismo, lo cual me da cierta tranquilidad. En esta última lista que presenté, el único que cambió fue Borocotó y él tenía voto propio por su imagen; por eso el daño se lo hizo él mismo.



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