Pobreza mundial en manos de OMC
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En el caso de América latina, quienes responden que no han tenido suficiente para comer en los últimos doce meses, en Perú son 42%, en Nicaragua 33%, en México y en República Dominicana 26% en cada uno. En el caso de la Argentina alcanzan a 10%. Coincidentemente, la ONG Intermón-Oxham informó que si Africa, Asia y América latina aumentaran 1% sus exportaciones primarias, 128 millones de personas podrían salir de la pobreza.
Sostiene que, en consecuencia, las reglas de la OMC determinan la vida diaria de 2.500 millones de personas que viven en la pobreza -la misma cifra de personas que viven de la producción primaria según la FAO- destacando que hay 900 millones de agricultores que están en esta situación por los subsidios a la agricultura en los EE.UU. y la UE, citando como ejemplo las barreras que existen para al algodón de Burkina Fasso o el azúcar de Mozambique.
Argumenta que la VI Conferencia Ministerial de la OMC que se está realizando en Hong Kong es una gran oportunidad para lograr un acuerdo para la erradicación de la pobreza y permitir un desarrollo real a largo plazo de los países más pobres, cuyo bienestar depende de la exportación de la producción primaria.
Agrega que de los 49 países menos desarrollados del mundo, 33 son africanos y en Africa, 315 millones de personas viven en la indigencia o pobreza extrema -cifra que duplica la de 1981- al vivir con menos de un dólar diario, encontrándose por debajo de la línea de pobreza -menos de dos dólares por día- 80% de la población del continente.
Es en este contexto que el director general de la FAO, Jacques Diouf, al cumplirse el 17 de octubre el 60 aniversario de la organización, sostuvo que «el mundo cuenta con los recursos y la tecnología necesarios para producir alimentos suficientes no sólo para hacer frente a la creciente demanda, sino también para eliminar el hambre del mundo entero».
Pero el director del Programa Mundial de Alimentos de la UN, James Morris, informó que el volumen de ayuda alimentaria que proviene de donantes globales «se redujo a la mitad, mientras la población que sufre hambre crónica ha crecido».
Agregó que además hay complicaciones, como el hecho de que la mayoría de los donantes exige que su aporte se utilice para comprar productos dentro del propio país que dona, lo cual quita flexibilidad a la asistencia, destacando que esta agencia de la UN no recibe fondos de la organización, sino que deben financiarse sólo con donantes.
(*) Director del Centro de Estudios Nueva Mayoría



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