El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En cambio, la presión tributaria legal es la que surge de dividir lo que debería recaudarse de un tributo (sin evasión, dada la legislación vigente) por el PIB, y es el indicador que muestra mejor el verdadero peso del gravamen.
Estos mismos conceptos pueden aplicarse a los aportes y contribuciones al sistema de seguridad social, comúnmente denominados impuestos al trabajo.
En este caso, la presión efectiva está relacionada con la masa de recursos efectivamente recaudados a partir de los aportes y contribuciones de asalariados y trabajadores autónomos, mientras que la presión legal con la masa de recursos que debiera obtenerse si todos los trabajadores fuesen formales y se declarase la totalidad de sus ingresos.
Dejá tu comentario