Para pymes: por qué son importantes los protocolos de apertura

Opiniones

Los "protocolos" son documentos que contienen una serie de reglas y normas que deben cumplirse en un momento determinado. Y ordenan la salida de la cuarentena.

La aparición inesperada del Covid-19 como pandemia a nivel mundial provocó una crisis sanitaria, social y económica nunca antes vista. Aceleró todo un proceso de revisión de hábitos y conductas sociales, que comenzó en marzo con la implementación de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio.

En este contexto, las políticas de prevención sanitaria y reordenamiento de la economía figuran resumidas en los protocolos, un término que se puso de moda con esta cuarentena.

Los protocolos son documentos que contienen una serie de reglas y normas que deben cumplirse en un momento determinado, y en lo que concierne al objeto de esta nota, constituyen herramientas adecuadas para reordenar el tráfico comercial y las relaciones con proveedores y empleados.

Las cámaras empresariales adoptaron una actitud proactiva acercando a las autoridades las especificaciones mínimas que requiere el sector económico, para que se elaboren y aprueben protocolos de apertura de comercios e industrias.

Le toca ahora el turno a las empresas (en general, pymes) elaborar sus propios reglamentos, cumpliendo y complementando los protocolos sectoriales. Ello es importante por las ventajas que presenta. Veamos:

Por qué son importantes los protocolos en las pymes:

  1. Facilita la gestión de habilitación de la industria, el comercio, el ejercicio de profesiones autónomas y de oficios.
  2. Ordena el funcionamiento interno de la actividad, principalmente en lo que concierne a la relación entre empleador y trabajador (sistema de trabajo por equipos, turnos de emergencia, etc.).
  3. Previene situaciones de contagio, y con ello ausencias laborales.
  4. Sirve de cobertura legal al empleador en tanto que ayuda a cumplir con los requerimientos que exigen las normas en materia de salud y riesgos en el trabajo. En este sentido, téngase en cuenta que el empleado contagiado por el Covid-19 se considera “presuntivamente” una enfermedad laboral cuyo siniestro debe cubrir como siniestro.
  5. Colabora a darle confianza y seguridad al cliente, ya que éste último percibirá que el local o comercio cumple con los estándares legales en materia de prevención sanitaria y contagios.
  6. También sirve como herramienta legal para defenderse frente a potenciales reclamos de clientes y/o empleados por daños directos o indirectos derivados de contagios en locales o establecimientos.

Como se podrá observar, no se trata de una cuestión trivial. La elaboración y cumplimiento de estos protocolos son mecanismos idóneos para encontrar una salida ordenada a esta cuarentena. Hacerlo bien dependerá de nosotros, porque es necesaria e inminente la reapertura de nuestra economía, pero también porque estos protocolos seguramente constituirán una de las fuentes más solicitadas al momento de sancionar nuevas leyes que regulen esta nueva realidad.

(*) Abogado (UCA), Escribano, Magister en Derecho Empresario, miembro del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.

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