¿Qué acciones pueden resurgir de derrumbe?
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En otras palabras, seguirán deshaciéndose de excelentes inversiones bajo la única condición de que sean líquidas y les permitan recuperar la liquidez necesaria para tapar otros huecos. Esta fase de crisis pasará en una cuestión de meses. La alta volatilidad actual facilita el trabajo de observar cuáles acciones cierran regularmente mejor de los índices relativos.
Para entendernos: una acción que baja de 1% cuando el índice baja de 2% y sube de 1% cuando el índice suba de 0,8% es de favorecer, porque tiene una buena «relative strength» (fuerza relativa, o FR). En fases como la actual no sorprende que la mayor parte de los títulos del sector alimentario y de bebidas ( Procter & Gamble, Pepsi, Coca-Cola) tenga una FR positiva. Lo mismo pasa para acciones de empresas activas en servicios petroleros (Schlumberger) y, más sorprendentemente, hay muchos títulos del sector tecnológico (Cisco, Intel, Google) con FR positiva. ¿Qué significa esto concretamente? Quien tenga la cartera cargada de acciones tendría que fijarse en la FR de sus posiciones e ir tratando de mejorar la calidad dentro del portafolio.
Quienes tienen la suerte de ser líquidos pueden darse el lujo de poder poner límites de compra para ir construyéndose una nueva cartera. Invertiría tomando en cuenta los grandes temas de nuestra era: el precio de la energía y de los commodities seguirá subiendo -las acciones de empresas petrolíferas fueron literalmente liquidadas y son baratísimas-. Lo mismo se podría decir de los títulos de grandes mineras, como la Xstrata, Río Tinto y BHP.
El sector informático está viviendo un nuevo boom que no va a ser cíclico como el anterior. La FR de las grandes empresas del sector lo justifican. Todas las acciones del sector de las energías alternativas (Vestas de Dinamarca, Solarworld y Sunways de Alemania y muchas más) fueron castigadas violentamente; otro rubro para seguir es el dictado por la futura prevista escasez de agua. General Electric es la empresa preferida. Tras muchos años sin movimientos relevantes, su acción se ha destacado por mantenerse muy firme en estas semanas. Representa una inversión en todo lo que tiene futuro: energía, clima, agua, medicina, motores económicos para la aviación, centrales nucleares para mencionar unas de las muchas actividades de la empresa.
El otro grande tema es «alimentación contra energía». Esto es, la necesaria reevaluación de los productos agrícolas en un mundo que los considera no sólo como alimentos, sino como combustibles. En el sector atrae mucho Bunge, una empresa integrada que hace todo -del cultivo a la producción de fertilizantes, trading y producción/venta de productos terminados-. Un buen sustitutivo para quienes no tengan la suerte de ser dueños de tierra agrícola. Para éstos, la crisis pasará inadvertida, sus tierras se valorizarán más y la ausencia de precios publicados les permite ahorrarse nervios y uñas.



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