3 de octubre 2026 - 00:00

RIMI: los alivios fiscales no bastan para reactivar la industria

Hay un dato de la economía argentina que debería mirarse con atención, las empresas están comprando menos máquinas.

Los alivios fiscales no ayudan a las compras de maquinas en Argentina, y las PyMes se están dedicando a ver y esperar.

Los alivios fiscales no ayudan a las compras de maquinas en Argentina, y las PyMes se están dedicando a "ver y esperar".

Argentina.gob.ar

Durante el primer semestre de 2026, las importaciones argentinas sumaron USD 35.531 millones, un 3,9% menos que en igual período del año anterior. Pero detrás de esa caída general aparece una señal mucho más profunda: el retroceso se concentra en los bienes vinculados con la inversión productiva.

Las importaciones de Bienes de Capital cayeron 7,2% interanual, mientras que las Piezas y Accesorios para Bienes de Capital se desplomaron 21,6%. La señal es clara, antes de ampliar plantas, renovar maquinaria o comprometer capital a largo plazo, buena parte de la industria prefiere esperar.

Importaciones en Argentina.

Importaciones en Argentina.

El 58,4% que explica la cautela empresarial

El RIMI fue diseñado precisamente para intentar destrabar la inversión en equipamiento. Pero existe un problema que ningún incentivo fiscal puede resolver por sí solo, una empresa invierte cuando espera vender más.

Hoy la industria tiene un 58,4% de capacidad ociosa. Con una parte importante de la estructura productiva todavía sin utilizar, ampliar instalaciones o incorporar nuevos equipos pierde atractivo.

La industria actualmente tiene un 58,4% de capacidad ociosa.

La industria actualmente tiene un 58,4% de capacidad ociosa.

Si además el mercado interno no muestra una recuperación sólida y constante, la estrategia empresarial resulta previsible, será conservar liquidez, reducir costos y utilizar al máximo los activos existentes.

En las PyMEs, la consigna parece resumirse en dos palabras: “esperar y ver”.

El límite de bajar impuestos

El RIMI puede reducir el costo tributario de una inversión. Pero no puede crear demanda.

Ese es el punto central. Si una empresa no sabe quién comprará su producción futura, difícilmente incorpore capacidad, aunque la inversión tenga un tratamiento fiscal más favorable.

Por eso, el riesgo es que el régimen termine principalmente adelantando o abaratando proyectos que ya estaban previstos, en lugar de generar nuevas inversiones.

La diferencia es importante, incentivar una inversión decidida no es lo mismo que cambiar las expectativas de una empresa que todavía no está dispuesta a invertir.

Pisos de inversión: el desafío para las PyMEs

Para una micro o pequeña empresa con un flujo de caja ajustado, alcanzar inversiones de USD 150.000 o USD 300.000 puede requerir una liquidez o un acceso al crédito que no siempre está disponible.

Sin embargo, el régimen contempla instrumentos relevantes. Entre las ventajas del RIMI destaca la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias. Su impacto directo es la reducción inicial de la base imponible y un menor pago de impuestos en los primeros periodos, potenciando el flujo financiero del proyecto.

Las diferentes tipos de PyMEs.

Las diferentes tipos de PyMEs.

Como segundo pilar, el RIMI optimiza el tratamiento del crédito fiscal de IVA derivado de las inversiones productivas. Permite tramitar su devolución solo tres meses después de habilitado su cómputo, lo que anticipa la recuperación de los fondos e impacta positivamente en el capital de trabajo al evitar la espera por compensaciones futuras.

Agro, energía e industria: dónde puede moverse la inversión

El agro y la industria agrícola cuentan con cláusulas específicas sin pisos mínimos de inversión. En energía y eficiencia energética, los equipos renovables pueden amortizarse en un 100% en una sola cuota anual, reduciendo costos fijos y huella de carbono durante el primer año.

La industria manufacturera tiene oportunidades en la modernización de líneas y la incorporación de tecnología.

Vaca Muerta.

Vaca Muerta.

También aparece una posibilidad de articulación con los grandes proyectos de Vaca Muerta, litio y cobre. El RIMI puede favorecer el desarrollo de proveedores PyME de logística y servicios vinculados con las inversiones impulsadas por el RIGI.

Sin crédito, la máquina seguirá esperando

Para que una empresa pueda invertir necesita líneas de crédito productivo, leasing y financiamiento prendario con plazos de 3 a 7 años.

La lógica es sencilla: reducir impuestos ayuda, pero financiar una máquina con recursos propios puede resultar demasiado costoso para una PyME.

Industria PyME.

Industria PyME.

También será necesario que exista demanda, recuperación del poder adquisitivo y previsibilidad suficiente para proyectar costos y márgenes a 3 o 5 años.

El verdadero test del RIMI

El éxito del RIMI, en definitiva, no se medirá solamente por cuántas empresas adhieran al régimen. Se medirá por algo mucho más tangible: cuántas máquinas nuevas entren finalmente a las fábricas argentinas.

Porque entre un incentivo fiscal y una inversión hay una distancia. Y esa distancia se llama demanda, crédito y confianza para mirar hacia adelante.

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