25 de septiembre 2026 - 17:28

Taiwán, tecnología y desarrollo: el costo de excluir a un socio de la cooperación global

La industria de semiconductores, la inteligencia artificial y la innovación abren nuevas oportunidades de cooperación entre Taiwán y América Latina. La columna plantea el impacto de su participación internacional y las posibilidades de intercambio tecnológico con Argentina.

Taiwán busca ampliar su participación en el sistema de Naciones Unidas y fortalecer los vínculos de cooperación internacional.

Taiwán busca ampliar su participación en el sistema de Naciones Unidas y fortalecer los vínculos de cooperación internacional.

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¿Qué tienen en común un teléfono inteligente, un automóvil moderno y los sistemas de inteligencia artificial que están transformando la economía mundial? Todos dependen, en alguna medida, de tecnologías y componentes en cuya producción Taiwán desempeña un papel fundamental.

Sin embargo, mientras nuestra contribución tecnológica llega a millones de personas, Taiwán, una democracia de más de 23 millones de habitantes, continúa enfrentando obstáculos para participar plenamente en el sistema de las Naciones Unidas.

Esta contradicción plantea una pregunta que trasciende la diplomacia: ¿puede el mundo construir una economía más innovadora, resiliente e inclusiva si limita la participación de quienes tienen capacidades para contribuir?

Las oportunidades de cooperación tecnológica con Argentina

La transformación tecnológica abre enormes oportunidades para Argentina y América Latina. La digitalización de la producción agroindustrial, la automatización, la inteligencia artificial y las tecnologías aplicadas a la salud pueden mejorar la productividad, generar empleo y fortalecer la competitividad.

Taiwán cuenta con una sólida industria de semiconductores, tecnologías de la información, maquinaria de precisión y manufactura avanzada. Pero nuestra principal fortaleza no reside únicamente en producir tecnología, sino también en desarrollar talento, impulsar la innovación y transformar el conocimiento en oportunidades económicas.

Esta complementariedad ofrece posibilidades concretas para Argentina: incorporar tecnología a su producción agroindustrial, modernizar pequeñas y medianas empresas, fortalecer la formación técnica y desarrollar vínculos entre universidades y sectores productivos.

Durante mi reciente visita a La Rioja, pude conversar con autoridades, empresarios y estudiantes sobre estas oportunidades. Encontré un interés compartido por vincular educación, tecnología y desarrollo local, especialmente para ampliar las perspectivas de las nuevas generaciones.

Este año, 47 estudiantes, docentes e investigadores de Argentina y Uruguay obtuvieron becas de Taiwán para continuar sus estudios, investigar o aprender chino mandarín.

La cooperación comienza muchas veces de esta manera: formando personas, compartiendo conocimientos y construyendo vínculos que generan beneficios duraderos.

La exclusión de Taiwán del sistema de las Naciones Unidas está vinculada con la interpretación de la Resolución 2758, aprobada en 1971. Esta resolución aborda la representación de China ante la ONU, pero no menciona a Taiwán ni determina su estatus político. La República Popular China nunca ha gobernado Taiwán, que cuenta con su propio gobierno democrático y sus instituciones. Taiwán sostiene que dicha resolución no debe utilizarse para impedir su participación en los mecanismos internacionales.

Las consecuencias trascienden el ámbito diplomático. En una economía interconectada, la cooperación tecnológica, la seguridad de las cadenas de suministro, la salud pública y la respuesta al cambio climático requieren intercambiar información, experiencias y capacidades. Limitar la participación de Taiwán significa restringir oportunidades de cooperación que podrían beneficiar también a los países en desarrollo.

La importancia de la estabilidad en el estrecho de Taiwán

El estrecho de Taiwán constituye una vía fundamental para el comercio mundial y las cadenas internacionales de suministro.

Para economías como la argentina, cuya producción y comercio dependen de un entorno internacional previsible, la estabilidad de esta región tiene una importancia que va mucho más allá de Asia. Taiwán mantiene su compromiso con la preservación del statu quo y la resolución pacífica de las diferencias. La estabilidad regional y la cooperación económica son responsabilidades compartidas en un mundo cada vez más interdependiente.

La 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas se desarrolla bajo el lema «Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que respondan a las necesidades de todos».

En un momento en que la inteligencia artificial redefine la economía y las cadenas de suministro enfrentan nuevos desafíos, la cooperación internacional necesita aprovechar todas las capacidades disponibles.

Taiwán busca el respaldo de la comunidad internacional para participar significativamente en los mecanismos pertinentes del sistema de las Naciones Unidas y compartir sus experiencias en tecnología, innovación, salud y desarrollo sostenible.

Para América Latina, ampliar los vínculos de cooperación significa acceder a más conocimientos, más oportunidades y más herramientas para su desarrollo.

El mundo necesita una economía más innovadora, resiliente e inclusiva. Taiwán tiene capacidades para contribuir a ese objetivo. Su participación internacional representa una oportunidad para ampliar la cooperación y generar beneficios compartidos.

Por Florencia Miao-hung Hsie, directora General de la Oficina Comercial y Cultural de Taipéi en Argentina.

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