25 de septiembre 2026 - 00:00

Boom exportador en seis provincias: solo una logra un derrame amplio sobre salarios y otros sectores

La disparidad sectorial en términos de actividad económica tiene su correlato a nivel regional. Sin embargo, ni siquiera la mayoría de las provincias que cuentan con los sectores "estrella" disfrutan de una bonanza generalizada.

El boom de exportaciones de la energía y la minería no se refleja necesariamente en mejoras generalizadas de actividad, empleo y salarios.

El boom de exportaciones de la energía y la minería no se refleja necesariamente en mejoras generalizadas de actividad, empleo y salarios.

Imagen elaborada con IA

Los últimos datos sobre actividad económica reforzaron la tendencia que se viene observando desde hace tiempo: mientras unos pocos sectores crecen, fundamentalmente aquellos orientados a la exportación, los rubros más intensivos en generación de empleo no levantan cabeza. En términos federales, esto podría llevar a la hipótesis de que las únicas provincias beneficiadas por el modelo económico actual son aquellas que traccionan exportaciones. Sin embargo, los números muestran que solo en una de ellas el boom de ventas hacia otros países se traduce en un derrame extendido hacia toda la economía provincial.

La semana pasada el INDEC informó de manera oficial que el Producto Bruto Interno (PBI) se contrajo 0,6% en el segundo trimestre de 2026, contra los primeros tres meses del año. Desde el lado de la demanda, el único componente que mostró un crecimiento fue el de las exportaciones (+2,5%), ya que se registraron caídas en el consumo privado (-2,4%), la inversión (-0,8%) y el gasto público (-2,3%).

Asimismo, este jueves el instituto oficial de estadísticas públicas exhibió que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se desplomó 2,9% mensual en julio, lo cual significó el peor registro desde abril 2020. A nivel sectorial, se observaron importantes bajas en rubros vinculados al mercado interno, como el comercio, la construcción o la industria manufacturera.

Por el contrario, los sectores con mejores performances fueron la pesca, rubro que suele arrojar mucha volatilidad, y el de hidrocarburos-minería. Este último es el sector estrella de los últimos años, gracias a un combo que incluye la maduración de la producción en Vaca Muerta, el desarrollo de infraestructura para trasladar energía hacia los principales centros de consumo y el salto en los precios internacionales derivado del conflicto en Medio Oriente, todo mientras el rubro logró revertir el déficit comercial que arrojó entre 2011 y 2023.

Neuquén, la única provincia que logra trasladar el boom de exportaciones hacia toda su economía

En este marco, el IERAL de la Fundación Mediterránea se propuso analizar el desempeño general de la economía de seis provincias exportadoras de hidrocarburos, minerales y/o productos agropecuarios: Neuquén, San Juan, Salta, Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz. Los resultados fueron muy dispares.

El único distrito en donde el dinamismo exportador se trasladó hacia toda la economía fue Neuquén, donde se ubica Vaca Muerta. Aquí, la producción de petróleo y gas traccionó, entre 2023 y 2025, un crecimiento aun mayor en la producción del resto de los sectores, particularmente de bienes transables (comercializables con el exterior). En ese marco, la masa salarial, indicador que refleja tanto movimientos en los ingresos como en el empleo, creció 17%.

“Es un buen ejemplo de cómo un impulso exportador fuerte puede traccionar a toda la estructura productiva provincial, más allá del sector que lo origina”, señaló Jorge Day, Responsable de la sección Regional del IERAL.

En San Juan y Salta, el incremento en la producción minera también se tradujo en un crecimiento de la masa salarial, aunque en menor medida (+5% en ambas jurisdicciones). Además, el IERAL resaltó que “en San Juan sorprende que el resto de los bienes transables crezca más que la propia minería, algo que se explica por el peso de la industria proveedora de insumos para esa actividad”. Sin embargo, el arrastre fue casi nulo hacia sectores no transables, como el comercio, la construcción o los servicios.

Por su parte, Córdoba y la provincia de Buenos Aires registraron buenas performances en el sector agropecuario, pero sin traslado alguno al resto de la economía. Según explicó el estudio citado, en estas provincias “la industria transable no agropecuaria retrocede y también lo hace parte de los demás sectores, aunque con menor intensidad en Córdoba”.

"El agro exporta más y paga mejor, pero su buen desempeño no alcanza para traccionar al conjunto de la economía provincial”, profundizó. Esto explicó por qué en Buenos Aires la masa salarial cayó 2% en los dos años analizados, mientras que en Córdoba se mantuvo sin cambios.

Por último, un caso particular es el de Santa Cruz, donde la extracción de oro y plata tiene buenos números. En este territorio patagónico la producción minera se disparó 21%, pero fue contrarrestada por un derrumbe en el resto de los sectores, puntualmente de los transables.

Esto respondió en gran parte a la contracción de la producción convencional de petróleo, que hace tiempo viene en declive debido al agotamiento de dichos recursos y el masivo traslado de las operaciones sectoriales hacia Vaca Muerta. Como consecuencia, en Santa Cruz la masa salarial se desplomó un 15%.

El impulso de las exportaciones no alcanza para generar crecimiento y mejorar los salarios

A partir de estos números, Day advirtió que "el derrame es más amplio cuando el sector exportador que crece impulsa el empleo, los salarios y los proveedores locales, y no convive con otra actividad de gran peso en retroceso". “Para una empresa, por lo tanto, no basta con mirar qué sector exporta más: también importa cuánto de ese crecimiento se transmite a proveedores, trabajadores y actividades locales, y qué está ocurriendo al mismo tiempo con el resto de la estructura productiva provincial", profundizó.

En diálogo con Ámbito, el economista Federico Glustein sostuvo que el acotado impacto de las exportaciones en las economías provinciales tiene orígenes diversos. Por un lado, remarcó que los sectores exportadores son capital-intensivos, por lo cual no generan tantos puestos de trabajo. En paralelo, agregó, no generan eslabonamientos en la cadena productiva local porque la letra chica del RIGI y el Súper RIGI no lo solicita. Además, subrayó que las exenciones impositivas le quitaron capacidad de recaudación a las provincias.

"Hay cierta falta de desarrollo de proveedores, pero también falta infraestructura. El caso más paradigmático es la falta de desarrollo de trenes para llevar, por ejemplo, la arena de las provincias del centro a Neuquén. Este conjunto de situaciones, a las cuales se le suma el escaso crédito, perjudica a las economías provinciales", sentenció el especialista.

En resumen, la situación actual muestra una economía en la cual el superávit externo y compra de dólares por parte del Banco Central (BCRA) no se traducen en una mayor demanda de empresas y familias a nivel doméstico, afectadas por la dinámica del mercado laboral y las dificultades para el financiamiento.

La Patagonia gana peso sobre las exportaciones argentinas

La canasta de exportaciones argentinas tuvo algunas modificaciones en su composición recientemente. A grandes rasgos, resalta la reducción de la brecha entre el complejo sojero (líder de las ventas) y el petrolero, y la irrupción del litio en el Top 10 de complejos exportadores.

A nivel regional, estas modificaciones se reflejaron en un mayor peso de la Patagonia sobre el total de exportaciones. Dentro de estas provincias sureñas, las dos que concentraron el grueso del incremento fueron Neuquén (que pasó del 5,5% al 8,7%) y Santa Cruz (del 3,1% al 4,3%). El crecimiento en la primera fue generado por el petróleo, que explicó el 90,7% del total exportado, mientras que el impulso de la segunda provino del lado de los metales preciosos (oro y plata), que representaron el 75,2% del total.

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