¿De qué se trata la vacuna de Oxford que se producirá en Argentina para combatir el Covid-19?

Opiniones

Cómo opera y en qué se diferencia de la vacuna que se está testeando actualmente en Argentina.

El pasado 12 de agosto el Presidente de la Nación, Alberto Fernández anunció que se comenzará a producir en nuestro país la vacuna AZD1222 de la Universidad de Oxford (del Reino Unido) y la compañía farmacéutica AstraZeneca. Al día de hoy, esta vacuna, se encuentra en la fase III de desarrollo de la etapa clínica. Esto quiere decir que ya pasó por las fases I y II, las cuales están especificadas en el siguiente gráfico:

investigación
Proceso que se lleva a cabo para el desarrollo de la vacuna

Proceso que se lleva a cabo para el desarrollo de la vacuna

AstraZeneca es una compañía que surge de la fusión de Astra AB, sueca, y Zeneca Group PLC, inglesa, en 1999. El hecho de que esta empresa multinacional haya decidido darle a Argentina la posibilidad de fabricar la vacuna en el país tiene que ver con su antigüedad en el mismo.

La empresa firmó un acuerdo para producir entre 150 y 250 millones de vacunas destinadas a toda Latinoamérica, con excepción de Brasil, que realizó un pacto con la Universidad de Oxford de manera independiente. En el continente, la producción estará a cargo de Argentina y de México y abastecerá a todos los países de la región.

El laboratorio elegido para producir la sustancia activa de esta vacuna es mAbxience. Se trata de un laboratorio de alta tecnología del Grupo INSUD que, el pasado febrero, inauguró su planta en Garín, provincia de Buenos Aires, con la presencia del Presidente de la Nación y del gobernador de la Provincia, Axel Kicillof. Como destacó el Presidente, se trata de un gran desafío para la industria nacional.

El plan es el siguiente: luego de producirse la sustancia activa en nuestro país, el desarrollo de la vacuna terminará en México, según lo acordado con el empresario multimillonario Carlos Slim y su fundación. En este país se terminará con la producción y el envasado de las vacunas. Una vez completado el proceso, se distribuirá de igual manera entre los países de la región.

Las vacunas estarán disponibles para el primer semestre de 2021 (de ser aprobadas las regulaciones necesarias y completarse con éxito la fase III). El hecho de que la vacuna se produzca en territorio argentino posibilita la obtención de la misma entre 6 y 12 meses antes de lo previsto.

Ahora bien, la vacuna AZD1222 es distinta a la que se está testeando en este momento en Argentina.

Diferencias y similitudes entre la vacuna que se está testeando y la que se producirá en Argentina

Diferencias
Unos 4.500 voluntarios recibirán la vacuna BNT162 en el país.

Unos 4.500 voluntarios recibirán la vacuna BNT162 en el país.

Como se mencionó previamente, la vacuna AZD1222 es la elegida para producir en masa. Sin embargo, hoy en día hay otra vacuna que está siendo probada en fase III, es la BNT162. Esto quiere decir que 4.500 voluntarios recibirán esta vacuna en Argentina.

La vacuna BNT162 fue producida por los laboratorios BioNTech, de origen estadounidense, en colaboración con Pfizer, de origen alemán. Al día de hoy algunos voluntarios ya recibieron la vacuna, mientras que otros la recibirán en el transcurso de este mes.

Esta es una vacuna del tipo ARNm. Esto implica que se inyecta el material genético que contiene las instrucciones para producir una proteína llamada proteína Spike (o S) del virus. La proteína se encuentra en la superficie del virus y es fundamental para que este ingrese y se desarrolle en el organismo. De esta forma, las células de las personas vacunadas comienzan a producir la proteína del virus. Al existir esta proteína en las células humanas, se generan anticuerpos para evitar el ingreso y reproducción del virus. El objetivo: engañar al sistema inmune como si hubiera estado en contacto con el SARS-CoV-2, cuando en realidad solo entra en contacto con la proteína Spike.

A diferencia de la BNT162, la vacuna AZD1222, que se empezará a producir en Argentina, también utiliza la proteína Spike del virus SARS-CoV-2, pero de diferente manera. En vez de inyectar el mensaje en un ARNm, lo inyecta en un adenovirus de chimpancé (ChAdOx). La sustancia activa de la vacuna contiene un virus de resfriado común de una especie distinta a la humana, cuya debilitación jamás podría enfermarnos, y en esa construcción se inserta la información para que, cuando el cuerpo humano reciba la vacuna, pueda producir anticuerpos para esta proteína Spike. El mecanismo que utilizan este tipo de vacunas es conocido como vector viral.

En definitiva, ambas producen anticuerpos para la misma proteína pero el mensaje entra en la célula de maneras diferentes.

La garantía de que la vacuna funciona a largo plazo se puede medir en la respuesta de los linfocitos T. Los linfocitos T son células del sistema inmune que actúan en la respuesta celular dirigida. Pascal Soriot, el director ejecutivo de AstraZeneca, declaró: “el efecto de la vacuna es medido por un aumento de los anticuerpos y células T, generados en la sangre de los voluntarios que se prestaron al experimento; se comprobó que las personas que recibieron la vacuna llegaron a generar tantos anticuerpos como genera una persona que enfermó y se curó de COVID-19”. Esto nos da una perspectiva positiva respecto al panorama futuro de la pandemia.

Ahora bien, ¿cuál será el precio de la vacuna? La empresa AstraZeneca y la Universidad de Oxford decidieron ofrecer la tecnología para que la misma se desarrolle sin fines de lucro. En otras palabras, no se cobrarán patentes ni ningún gasto adicional más allá del costo de fabricación. Cada dosis de la vacuna tendría un valor de entre u$s3 y 4. Por otro lado, BioNTech y Pfeizer fijaron un precio máximo por debajo de los u$s20 por dosis, lo cual no deja de ser barato comparado al costo de otras vacunas.

Estudiante de Farmacia UBA, consejera suplente FFyB.

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