Los "cazafantasmas" de actividades económicas salieron a la calle y esto fue lo que encontraron

Opiniones

Rubros que durante la cuarentena permanecieron cerrados por 80 días, reabrieron sus puertas. Los "cazafantasmas" detectaron realidades desconocidas y futuro inmediato incierto.

Luego de 80 días se abrieron la semana pasada los rubros Indumentaria y Calzado en la Ciudad de Buenos Aires. Según datos de la Federación de comercio de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba) reabrieron unos 18.000 locales en este rubro. Sin embargo, no se vieron largas filas, ni explosión ventas. A lo largo de la franja horaria, pasaron 1,4 personas por hora por cada punto de venta en estos locales porteños. En algunos casos, directamente no abrieron por qué no les conviene. En el sector Indumentaria abrió el 69%, con 21% de las ventas de un día normal. En Calzado abrió el 74% y sus ventas fueron del 23%.

Lo ocurrido recuerda a la película “Los Cazafantasmas”, el furor taquillero de 1984. En el film, los protagonistas Peter Venkman (Bill Murray), Ray Stantz (Dan Aykroyd) y Egon Spengler (Harold Ramis) se convierten en cuentrapropistas y se dedican a cazar fantasmas e investigar fenómenos paranormales.

Teniendo en cuenta lo que sucede en Indumentaria y Calzado, que fueron sectores invisibilizados (“fantasmas”) y que estuvieron cerrados 80 días, ahora que reabrieron y mandamos a “Los cazafantasmas de actividades económicas” a ver qué paso con sus ventas.

En principio los enviamos a un local de indumentaria ubicado en Monte Castro, en el oeste de la Ciudad. Cuando el local estuvo cerrado, vendió a través del canal online 17 prendas entre el lunes 8 y martes 9 de mayo. Pero con la reapertura del lunes 8 y 9 de junio vendió 35 prendas. Los “cazafantasmas” detectaron que este local más que duplicó las ventas, pero que además sigue vendiendo online, porque el local tiene muy pocos clientes que se animan a visitarlo. Los clientes cuidan su salud y el bolsillo.

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Luego, enviamos a los “Cazafantasmas de actividades económicas” a un local de Calzados ubicado en el barrio de Mataderos. Cuando el comercio estuvo cerrado y solo permitía la compra online, entre el lunes 8 y martes 9 de mayo, vendió 27 pares. Con la reapertura vendió 35 calzados. Aquí se detectó que también tuvo pocas visitas físicas, pero que al mismo tiempo cayó fuertemente la venta online. Una vez más, la demanda cuida su salud y cuida su bolsillo.

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Según la CAME, las ventas minoristas cayeron 50,8% en mayo y 57,3% en abril pasados. Esos registraros implicaron las dos peores caídas de la historia económica de nuestro país, en materia de producción de bienes y servicios, y en este caso en rubros comerciales minoristas.

Si hay una máxima en la economía es que las economías de escala reducen los costos fijos. Por su parte, una de los grandes logros del capitalismo es haber profundizado la especialización. Lo dijo Adam Smith: “La división de tareas complejas en tareas simples, en las cuales uno puede volverse experto, es la fuente para lograr ‘la máxima mejoría en los poderes productivos del trabajo”. Y como ya habíamos contratado a los “Cazafantasmas de actividades económicas”, les pedimos que salgan en búsqueda de aquellas actividades económicas, rubros comerciales y trabajadores invisibilizados, con diferentes escenarios de retorno a sus actividades. Pedimos disculpas si algún sector quedó afuera. Y doble disculpas por mostrar y visibilizar a otras tantas. Detrás de estas actividades económicas -hoy “fantasmas”- hay años de trabajo, historia familiar, empleo, familias y desgraciadas ajenas que queremos visibilizar.

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En el primero de los grupos aparecieron actividades económicas formales e informales. En algunos casos son rubros que comenzaron con un trabajo a distancia y con ventas por medios digitales, o con protocolos sanitarios para que se puedan ejercer en el corto plazo.

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En un segundo grupo encontramos actividades económicas que comenzaron solo a trabajar por envíos a domicilio o a distancia, con ventas por medios digitales, y otras, que estuvieron imposibilitadas para ejercer su actividad.

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En el tercer grupo tenemos actividades económicas que no tienen posibilidad de apertura en el corto plazo y que poseen un mayor riesgo de cierre, quiebras o pérdidas de fuentes de trabajo:

La semana pasada se reunieron en el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada los diferentes referentes de economía del Gobierno nacional. Desde el Gobierno porteño y la provincia de Buenos Aires comienzan a hablar de la importancia de comenzar a pensar la “post cuarentena” económica, en el medio del pico de contagios y con amagues para retroceder de Fase 3 a Fase 2 o Fase 1, en el AMBA.

Todas estas actividades económicas y rubros comerciales venían de dos años de caída consecutivos y ahora están próximos al cierre. Ya no se puede hablar de “post pandemia”, que dependerá de una vacuna. Hoy por hoy, la suerte será llegar a la “post cuarentena” en primavera y verano próximos. En el medio, habrá que acelerar los protocolos, tomar la experiencia actual en el interior de país y actuar sin errores. Adoptar mayor profesionalidad será clave para evitar una destrucción de la riqueza y el empleo más profunda que en los últimos años.

Del 2002 y 2003 salimos con la innovación de los planes sociales “trabajar”. De la “post cuarentena” del 2020 estamos pensando salir con una nueva innovación, que es la continuidad del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) por otras vías. El IFE hoy alcanza a casi 9 millones de personas paradas y posiblemente algo de esta medida quedará.

Los Estados de Bienestar que logran tener un buen programa de asistencia social antes lograron una gran generación de la riqueza para poder distribuirla. En la Argentina se hizo a la inversa y por eso estamos peor que en 2002 y 2003. El sector privado está asfixiado por la presión tributaria y la cuarentena, lo estará peor por la pandemia. Lo mostramos con datos concretos en este espacio. Del coronavirus no podremos evadirnos hasta que haya vacuna. La única forma de darle oxígeno al sector privado será sacarle la soga del cuello con la presión tributaria, arrancando por las MiPyme, los cuentapropistas, los monotributistas y los autónomos, que saldrán muy dañados de todo esto.

Para generar empleo será necesaria la reforma laboral pendiente. Antes de la pandemia, las empresas no tenían incentivos para contratar, pero menos aún por los riesgos y costos que implicará sostenerse durante la pandemia.

El escritor irlandés Oscar Wilde expresaba en el Siglo XIX: “Es más difícil matar a un fantasma que a una realidad”. En este caso, la realidad ha creado sus propios fantasmas y es momento de comenzar a trabajar para visibilizar y comenzar a buscar soluciones a los problemas que dejará la cuarentena, la pandemia y “post pandemia” para todas estas actividades y rubros de la economía.

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