Ambito BIZ

Para inversores: una brújula para revivir del shock financiero

Tras el desplome de los activos argentinos post-PASO, Ámbito BIZ consultó a tres especialistas para intentar trazar algunas certezas y sugerencias de inversión en tiempos de volatilidad y máxima prudencia.

La pérdida de valor que sufrieron los activos argentinos post-PASO roza con lo inimaginable hasta por el más pesimista de todos los analistas y operadores del mercado doméstico. Lo inesperado de la amplia derrota del oficialismo el pasado 11 de agosto hizo añicos en un par de jornadas las cotizaciones de las acciones, de los bonos y de la moneda argentina, resquebrajando -una vez más- la confianza inversora. Los sucesos que acontecieron en las siguientes semanas -entre otros, aceleración de la inflación, fuerte salida de depósitos en dólares, reperfilamiento de la deuda, restauración del cepo cambiario, sin soslayar las mezquindades políticas- no hicieron más que profundizar una crisis económica y financiera, que no vislumbra una clara salida en el corto plazo. A poco más de seis semanas del shock bursátil del 11-A, y a menos de cinco para las elecciones generales del 27-O, la foto marca que muchos inversores huyeron sin escalas del riesgo argentino, mientras que otros permanecen aún con parte de su cartera en activos locales (jugadores más agresivos vinculados al trading), al son de los rumores y/o expectativas propias, con una creciente incertidumbre respecto de los términos de una eventual reestructuración de la deuda, y sobre todo con relación al plan económico del próximo gobierno. “En este contexto, los inversores están de brazos caídos y los operadores en el mercado se han transformado prácticamente en una casa de cambios”, grafica un especialista.

Preceptos del mercado

Con esta coyuntura “a cuestas”, Ámbito BIZ consultó a tres especialistas para intentar trazar algunas certezas y sugerencias de inversión en tiempos de volatilidad y máxima prudencia. “No importa el perfil que tenga un inversor, hasta las elecciones debe moverse de manera muy conservadora. La incertidumbre no es buena consejera”, dice Leonardo Chialva, socio y director de Delphos Investment. Por su parte, Sergio Morales, presidente del Centro Latinoamericano de Inversiones (CELAI) considera que “frente a un escenario actual, que continúa mostrando gran incertidumbre respecto de los principales actores y variables macro-financieras, es momento de reducir posiciones en Argentina, tanto para inversores agresivos, que se habían posicionado en activos argentinos luego de la fuerte caída del mercado post-PASO, y habiendo obtenido subas de hasta el 100% en pesos este mes, como para perfiles conservadores, que han venido aprovechando la calma cambiaria, ya sea con “carry trade” o “dólar rulo” (compra de bonos en moneda dura para luego venderlos en pesos). Morales fundamenta su visión en el hecho de que “la tibia recuperación del mercado no refleja las probabilidades de una mejora de la economía en el corto plazo aun si se especula con una buena performance electoral del oficialismo”. Para Alejandro Bianchi, fundador de AsesorDeInversiones.com, la premisa inversora debería pasar por evitar el riesgo local, a la espera de que el país demuestre “un track récord de largo plazo de respeto de los mercados, que son una institución tan valiosa como la justicia y el derecho de propiedad, que repetidas veces nos hemos encargado de avasallar”.

Cedears FCI, Latam, bonos

“Hoy el menú se reduce a los pocos activos seguros que tenemos en la plaza argentina: dólar, Certificados de Depósitos Argentinos (Cedears), Fondos Comunes de Inversión (FCI) de bonos LATAM y no mucho más”, sostiene Chialva. Entre los Cedears, destaca algunas de las principales empresas del S&P500, o papeles de Bradesco, Brasil Foods, o Vale. Agrega que podrían sumarse “solo a portafolios de alto riesgo, algunos bonos argentinos cuando las paridades se ubican debajo del 40%”. Si bien el escenario de reestructuración de la deuda todavía es incierto, para carteras agresivas, “llegó el tiempo de mirar la deuda argentina ya que los escenarios de renegociación razonables dejarían cierto margen de ganancias dadas las paridades actuales”, proyecta. En este sentido, el socio de Delphos Investment Chialva apunta que los bonos regidos con ley internacional “siguen siendo la sugerencia para aquellos portafolios cuyo perfil les permita hacer este tipo de inversión de riesgo. Con esto quiero decir que los bonos no se miran por rendimientos, sino que se hace por potencial de valor de recuperación”.

Por su lado, el titular de CELAI cree que las alternativas pasan hoy por las “inversiones en activos globales”. Para quienes deseen asumir riesgo a mediano plazo “podrán hacerlo incluso en pesos a través de Cedears de las principales empresas extranjeras, de las cuales remarca la compañía de gas rusa Gazprom. En cambio, para los inversores con aversión al riesgo recomienda tomar posición en Fondos Comunes de Inversión (FCI) de deuda corta Latinoamericana, que permiten “una diversificación geográfica al invertir 100% fuera de Argentina, cuentan con la ventaja no de estar expuesto al riesgo del mercado local, y tienen muy bajo riesgo, con retornos de entre el 5% y el 7% en dólares anual”. Por último, Bianchi propone una cartera con menos del 1% de exposición al riesgo local. “Argentina forma parte del portafolio moderado que sugiero en un 0,4% que es el peso que tiene dentro del índice de emergentes que, a su vez, es el 15% de la cartera”, describe. El experto seleccionó una serie de activos de renta variable (60% del total) para armar la base de este portafolio: “Las 500 mayores acciones de EE.UU., reunidas en el índice S&P500 por supuesto deberán estar presente en todo portafolio”. A partir de allí, sugiere una parte de la cartera en el índice de emergentes (EEM), dado que “luce subvalorado producto de la guerra comercial, que si bien se espera sea larga, recientes guiños entre las potencias hacen suponer que ya ha escalado a su peor expresión”. Además, aconseja el ETF (exchange-traded fund o fondo cotizado) de acciones de robótica, dado que “contiene un conjunto selecto de activos que operan en una de las industrias del futuro”. Completa la parte de renta variable con una apuesta en el índice de mineras de oro, el “GDX”: “El metal ha tenido un buen momento recientemente y estimo que, si EEUU se acerca a un fin de ciclo, pronto precisará medidas expansivas que podrían volver a potenciar a los commodities”. Frente a un mundo donde se ha roto el principio financiero fundamental -que implica el pago de una tasa por prestar dinero, con tasas negativas “el desafío es importante”, expresa el economista, al analizar las alternativas en renta fija. A su vez, EEUU transita un período de reducción de tasas de la Fed, con lo que todo indica que “nos incentivan los bancos centrales a asumir un poco más de riesgo, en pos de obtener tasas positivas. Dicho esto, incluyó una serie de ETF, el “PHB” (con bonos corporativos de alto rendimiento) y el “EMB” (con bonos de mercados emergentes)”.

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