Ya 11 provincias cedieron aumentos a sus empleados públicos por presión ejercida por los sindicatos. Fue después de la polémica suba de $ 150 dispuesta por Kirchner para frenar también amenazas de paros. De generalizarse en todas las provincias, el costo fiscal sería de casi $ 2.700 millones por año. El peligro es que representa más de 68% del excedente del superávit primario previsto para 2004.
Pero las medidas no alcanzaron para calmar a los gremios por lo que trascendió en las provincias la En paralelo, ayer también en los municipios se extendían voces disconformes con los
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En tanto, la cuestión de los fondos nacionales que hacen falta para encarar aumentos de sueldo será, seguramente, uno de los planteos que le hará
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