11:35 hs: DI TELLA DESLINDÓ RESPONSABILIDADES ANTE SPERONI
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El ex canciller Guido Di Tella aseguró hoy ante el juez en lo Penal Económico Julio Speroni que "jamás" se le "cruzó por la mente" que los decretos que autorizaron la venta de armas argentinas al exterior "sirvieran para cometer un presunto contrabando", al tiempo que deslindó responsabilidades en la carteras de Defensa y Economía.
Di Tella aclaró que no es "despachante de aduanas, ni agente de transporte, ni importador, ni exportador" por lo que --alegó-- no puede reprochársele "el incumplimiento del algún deber legal", además de que cuando suscribió los decretos lo hizo "en la inteligencia de que estaba conformanado un acto regular".
El ex funcionario basó esta afirmación en que "la firma previa del Ministerio de Defensa y la falta de objeciones de la Comisión Tripartita --sumado a la confianza técnica que me merecía el órgano de la Cancillería en ella representado-- hicieron que confiara en la corrección de dicho acto administrativo".
El ex ministro de Relaciones Exteriores fue más allá en sus acusaciones y dijo que "la mejor evidencia de que las operaciones no tenían por qué despertar sospechas" es que sendos trámites tras su firma "siguieron su derrotero: los firmó el Ministro de Economía, los controló la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia y luego los firmó el jefe de Estado".
Con respecto a la responsabilidad puntual que le cupo al ex presidente Carlos Menem, Di Tella sostuvo que "la mera firma de los decretos no puede aparejar responsabilidad penal alguna puesto que tales actos de gobierno resultaron irreprochables porque documentaron decisiones del Presidente de la República en uso de sus legítimas atribuciones".
Al culminar la declaración indagatoria Di Tella hizo declaraciones a los periodistas acreditados en los Tribunales de Retiro, ante quienes reiteró que la firma de los decretos "fue normal" y que en ese momento no le merecieron "sospecha alguna".
Para el ex funcionario, la venta de armas fue "una operación legal de exportación" a la que "se sumó un comercio ilégitimo, y estas dos cosas se mezclaron generando una gran confusión".
Di Tella confió no haberse sentido "presionado" ni haber temido quedar preso en el marco de esta investigación, al tiempo que aseguró que los funcionarios involucrados en el contrabando de armas fueron defraudados "en su buena fe".
El juez Speroni tiene a partir de hoy diez días para resolver la situación procesal de Di Tella, sobre quien se presume dictará una falta de mérito o un sobreseimiento continuando con la línea investigativa que apunta como mayores responsables al Ministerio de Defensa y al Ejército.
El ex canciller había llegado a la mañana --a las 8:45-- a los Tribunales Federales del barrio de Retiro, para prestar declaración indagatoria ante el juez Speroni.
Al arribar a la sede de los Tribunales, Di Tella fue abordado por la prensa y sólo dijo que se encontraba "muy bien" de ánimo, antes de ingresar al edificio.
A su vez, su abogado defensor, León Arslanián, señaló que "seguramente después de cumplir con la diligencia judicial" el ex canciller volvería "a su casa".
"No creo que quede detenido porque no hay razones para eso", había señalado Arslanián en breves declaraciones a la prensa formuladas en la puerta de los Tribunales.




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